miércoles, 3 de mayo de 2017

Necesito QUERERMe

Cuando Cristal me comentó lo que le cuesta enfrentarse a algo difícil por miedo (de no hacerlo bien, de no poder, o incluso miedo de poder hacerlo y hacerlo bien, lo que significa que hay que acabarlo....) me di cuenta de que tenía que escribir sobre esto.

Yo he generado mucho miedo. El año pasado fue horrible en este sentido. Aunque aprendí mucho, también me acobardé un montón. Y todo eso lo vengo arrastrando aún. Estoy segura de que los miedos que siento son consecuencia de lo que viví (con lo que ya dudo de si aprendí o desaprendí...).

He generado miedo a conducir, y la primera vez que me pasó fue el año pasado en verano, desde entonces, no se me ha quitado. Tengo miedo a las reuniones de trabajo. Me da ansiedad y claustrofobia. Esta semana tuve una y menos mal que me llevé una botella de agua, porque casi monto un show. ME da miedo estar en aglomeraciones y también pasar calor. Me da la sensación de que me voy a desmayar.

Todas estas reacciones son debidas al miedo irracional. Me da miedo perder el control y tengo miedo por mi inseguridad. Porque realmente mi autoestima se melló tanto el año pasado, que aún no se ha recuperado y me boicoteo diciéndome que no voy a poder. NO voy a poder. Y me lo digo en primera persona, vamos, que estoy convencida de que no voy a poder, de que no sé, de que estoy nerviosa, me da ansiedad, entro en pánico y digo, stop, aborta, aborta, aborta.

Sigo teniendo la sensación de que no soy todo lo válida que debería ser en mi trabajo, y que pronto descubrirán el fraude y dirán....ajá, aquí está la mediocre number one. Luego reculo y me digo que no es para tanto, y lo que hablaba en el post anterior, que tampoco pasaría nada si fuera un fraude e intentara hacer lo menos posible. QUe no hay que llegar hasta donde llegues, a veces basta con llegar al mínimo. Aprobar está bien. Incluso aprobar raspando la mayoría de los días de la semana. Incluso a veces, puedes ni llegar. Suspender. No pasa nada, la vida sigue.

QUiero dejar de tener miedo. Y quiero que me importe un carajo lo que los demás piensen de mí. Porque también es cierto lo que me comentaba Flau: a la peña le importa poquísimo lo que el de enfrente haga o deje de hacer. Puede que yo crea que ellos y ellas (familia, jefes, jefas, compañeras, amigas....) tengan expectativas sobre mí, es decir, que crea que ellos esperan que yo sea buena empleada, buena compañera... pero ni de broma. No tienen ninguna expectativa de nada!!!! Soy yo misma la que me impongo las cosas, la que soy dura conmigo misma, la que se boicotea, la que procrastina y se enfada, la que trabaja y cree que no es suficiente y nunca será suficiente, y como nunca será suficiente, pues no haré nada, y cuando no hago nada, pues decido que tengo que hacer algo, y después lo dejo, y lo retomo... y nunca estoy contenta.
Pero en serio, basta.
Ahora le echo la culpa a lo que pasó en 2016, mi experiencia trabajando fuera en un grupo grande y competitivo. QUe me achicó. Pero salí de allí, ya no es culpa de aquello. Da igual de quién sea la culpa. La cuestión es que ya no estoy con esa panda de capullos, machistas, amargados, trepas y todo lo malo que se me ocurra. Probablemente, ni siquiera eran como los defino. Porque yo me encontraba tan mal allí, que todo era MAL aunque fuera BIEN. (Tengo que reconocer que también hubo cosas y personas buenas, rayos de luz). Como dijo uno de los primos en la película PRIMOS, yo era una cochinilla y cuando un dedo me tocaba, me hacía una bolita. En mi caso, el metafórico dedo era mi trabajo y el ambiente en el trabajo. ME pasé el año prácticamente hecha una bola. Bueno, no sé. Igual exagero.
Pero me siento totalmente reflejada en ese personaje, con sus ataques de ansiedad y sus miedos.
No existe el miedo.
Existe lo que no sabemos. PEro no hay que tener miedo de lo que va a pasar. Lo importante es que pasará y ya está.

He decidido que si alguna vez me decido a encontrar pareja, me voy a decantar por dos cosas fundamentales:
1) que me refuerce positivamente SIEMPRE. Que me diga: tú puedes, claro que sí, a por ello. En plan: "Tú eres lista, tú eres buena, tú eres importante" (como en Criadas y Señoras le decía la Ama a la niña...)
2) que sepa cocinar sano y rico.

Estas dos condiciones pasarán a ser indispensables en una futura pareja.
Pero ahora que lo veo escrito, esas dos condiciones son la base para quererse a uno mismo: alimentar la mente y el cuerpo de una manera sana. Y lo único que tengo que hacer es cumplir yo misma esas dos condiciones. ME TENGO QUE QUERER. PEro, cómo??


jueves, 27 de abril de 2017

fácil vs difícil

todo lo que quiero porque es fácil:

- trabajar lo menos posible
- escaquearme de todas las tareas que requieran un esfuerzo
- relacionarme lo justo y necesario para sobrevivir como ser humano en sociedad
- comprar objetos de decoración y de papelería, agendas y libretas para creer que voy a empezar a ser productiva y a dejar
de procrastinar
- procrastinar
- ver vídeos en youtube
- los viernes y los sábados porque no tengo despertador y puedo dormir hasta que me canse
- desayunar cuando no tengo que ir a trabajar
- ver programas y vídeos de cocina pero no hacer nunca las recetas

Todo lo que me gustaría pero supone un esfuerzo que NO estoy dispuesta a realizar:

- adelgazar
- ser fit
- ser vegana
- dejar de procrastinar
- estudiar
- ser una "morning person"
- cocinar saludable
- ser organizada
- atender a mis necesidades pero también las de los demás (familia y amigos)

PRoblema fundamental: algo de esfuerzo tengo que realizar si quiero seguir consiguiendo esas cosas fáciles que tanto me gustan.
Solución: equilibrarse.
Problema: requiere esfuerzo.
Solución: haz un esfuerzo.
Problema: uf, qué pereza no tengo ganas.
Problema derivado1: sin esfuerzo no hay recompensa.
PRoblema derivado 2: madre mía si dedicase todo el tiempo que dedico a pensar en mierdas en hacer lo que quiero con un poco de esfuerzo para poder conseguir las cosas que no requieren ningún esfuerzo, ya habría conseguido todas las cosas que requerían de ese trabajo y ahora estaría más descansada y fuera de este círculo vicioso.
Solución definitiva: escapar del círculo como sea.

viernes, 31 de marzo de 2017

Aham

Empiezo por lo bueno. Llevo aquí sólo dos meses y medio y me siento como si llevara ya un año. Eso es bueno. Porque las semanas se me pasan muy rápido. Estoy un poco estresada pero creo que es un estrés bueno. El año pasado estuve tachando los días para que acabara el año, y este año no me estoy dando cuenta de que está pasando. Todo va muy rápido. Por eso tengo la sensación de que llevo mucho tiempo aquí, ya estamos prácticamente en vacaciones de semana santa y no me he enterado de los meses. Que estamos en abril... A eso me refiero.
Hoy he tenido una sensación extraña, porque me he planteado que a lo mejor éste es mi sitio. Es decir, a lo mejor tengo posibilidades de quedarme aquí el tiempo suficiente como para sentirme parte de él y sentirlo como "hogar". Como me pasó con Madrid. Hoy he pensado que echo tanto de menos Madrid porque en Madrid hice "hogar", pasé allí mucho tiempo y ahora que lo veo con distancia creo que fueron los mejores años de mi vida (hasta ahora). Lo pasé genial allí, también hubo momentos regulares y malos, es cierto que yo, y creo que le pasará a más gente, tiendo a recordar lo bueno (cualquier tiempo pasado fue mejor, como dicen...) Los años de Madrid fueron estupendos. Hoy, a pesar de todo, he sentido una pequeña esperanza en el fondo de mi corazón que me hacía pensar que tal vez aquí también quepa la posibilidad de ser feliz.
Tal vez me haga un hueco y pueda sentir "casa".
Ha sido muy extraño. Ha sido una sensación como de estar "arropada". Como cuando te sientes protegida incluso por personas a las que supuestamente no les importas, pero te hacen sentir que igual sí que les empiezas a importar y que incluso les sale ser amables y quieren que estés cómoda aquí. Yo eso lo aprecio muchísimo. Porque yo soy una persona bastante fría e incluso diría un poco borde. Pero porque soy muy tímida, muy introvertida y mi autoestima... bueno, mi autoestima cojea. Precisamente por eso, cuando alguien me hace sentir que soy importante para ellos, aunque sea a nivel superficial, me genera una sensación de gratitud y de protección que realmente me ayuda. En el caso contrario... si no me tratan bien o no me hacen ni puto caso ni me tienen en cuenta... me hundo en la más absoluta miseria. Porque yo no soy capaz de pedir ayuda ni de integrarme sola. Necesito algo de ayuda. Esté bien o esté mal, así es como yo funciono hasta ahora.
Muchas veces me castigo por eso, porque ésa es mi zona de confort, no exponerme ni siquiera un poco para no sentirme rechazada ni juzgada.
Que me voy por las ramas... Resumiendo, que hoy he tenido una sensación buena con la gente de aquí y conmigo misma.

Por otra parte, cuando hoy me he visto en el espejo en el baño de un centro comercial, lo primero que me ha venido a la cabeza ha sido: "Ni estás tan gorda ni eres tan fea". Eso también ha sido genial. Puede parecer un poco loco, pero era como si mi reflejo me dijera a mí misma: "en serio, ni estás tan gorda ni eres tan fea".


Y ahora pasaré a lo malo, porque aunque no es tan importante, ahí está. Mi peso y mi dieta. Tenía de plazo hoy mismo para volver a ponerme en 50 kilos.
El fin de semana pasado llegué a pesar 50,2 pero creo que en dos días me puse otra vez en 51.
Ahora llevo como tres días sin pesarme y seguramente seguiré en 51. Me da terror pesarme porque para semana santa tengo que llegar como sea de nuevo a los 49 o 49 y pico.
La dieta, fatal. Sigo sin desayunar y sin comer nada hasta la comida. El menú de la cafetería me da una acidez que me quiero morir y soy perezosa para prepararme los tuppers. PEro si no me los hago, moriré de un ataque de acidez. Me sienta fatal la comida, en serio. Lo peor es que cuando llego por la tarde-noche, pues eso, intenté enmendarme y estuve algunos días cenando sano... hasta el jueves que me volví a comprar phoskitos y chocolate para cenar.
Y hoy he cenado un helado, palomitas y dos mini croissants. Esto también está contribuyendo a mi acidez, evidentemente.
Es la pescadilla que se muerde la cola, tengo que ponerme seria y decir: venga, hasta que cojas el hábito de los 21 días, necesitas hacer ese pequeño esfuerzo de cenar en condiciones, no tener pereza para preparar una ensalada que se tarda lo mismo que en abrir el phoskito de turno. Voy a intentar planificar el menú semanal con antelación. Lo que pasa, es que mi cabeza me pide phoskito y chocolate, porque lo he hecho un hábito. Y me va a pasar factura como siga así.
Otra cosa mala es que hoy, en una afán consumista, me he comprado unos vaqueros, una rebeca, una camiseta y un pañuelo. No quería que el buen rollo me llevara al consumo, la verdad, pero poniendo la excusa de que el domingo voy a salir y que toda la poca ropa que tengo aquí es de invierno y estoy aburrida de ir siempre igual....pues.....mal.

lunes, 13 de marzo de 2017

Lo juro

Da igual. Coma lo que coma me siento como una puta mierda.
De qué vale sentir asco, enfado, tristeza, alegría o lo que sea?
Odio la comida con todas mis fuerzas, odio la cocina, odio cocinar y odio necesitar comer. Odio fregar los platos, odio comprar para tener cosas en la nevera, odio el gas, odio la sartén, odio el horno. Odio desayunar cada día. Odio todo lo que hay en mi cocina. La echaría abajo y pondría una bañera.
Las cosas van a cambiar a partir de ahora.
Me lo debo.
Juro que voy a llegar a 47 kilos. Adelgazar para dejar de ser una desgraciada.

jueves, 9 de marzo de 2017

El chocolate

El tiempo está mejorando, al menos esta semana y la anterior. En mi ánimo esto está influyendo positivamente.
Con la comida... en serio, voy fatal.
Ayer comí lo siguiente:

Desayuno: NADA
Comida: Arroz con pescado y un yogur
Merienda: Media tableta de chocolate
Cena: NADA

Hoy he comido:

Desayuno: NADA
Media mañana: (hambre extrema) Coca cola zero (sí, a veces tomo alguna) y un mini de queso y tomate
Comida: Espinacas a la crema y arroz
(Después de comer me pongo malísima del estómago y la barriga)
Merienda: Media tableta de chocolate y tres donettes. (Vuelvo a estar mal de la barriga, obviamente).
Cena: NADA

Muy bien.
Es que soy un caso. Esta mañana pesaba 51.
Me va a explotar una arteria o algo peor.
Quiero adelgazar y estar otra vez en 49, pero así no puedo.
Intentaré llenar mi diario de comidas, que me compré en Tiger, y observar el peso. Principalmente, tengo que dejar esta forma de comer por mi salud. Hago dos comidas al día: normalmente comida y merienda-cena, y generalmente la última es súper extrema.(Ejemplo: una lata de mejillones y un bocadillo de nocilla).
Es que es de traca. Juro que no sé por qué estoy castigándome de esta manera.
Pero es por eso, es porque me he acostumbrado a llegar y tirarme a lo primero que pillo. A comer mal y a hacer lo mínimo.
Tengo que empezar a hacer cosas que Nere nunca haría.



sábado, 4 de marzo de 2017

Me agobio

No he publicado entradas porque no me gusta lo que escribo. Soy incapaz de escribir algo bueno. Sólo me quejo, lloro y me digo que tengo carencias. Todo eso ya lo sé. Que no estoy contenta, que estoy aislada... Es lo de siempre. No puede cambiar nada porque, como siempre, hago lo mismo. Pero esto también lo sé y está más que escrito.
Entonces qué? Que estoy cómoda sin hacer nada, sin salir. Que prefiero pasar los fines de semana totalmente drogada con el youtube. Pensando lo menos posible.

Sólo hay un pensamiento nuevo, que está creciendo bastante últimamente: me importa mucho menos mi carrera. Hasta ahora, he luchado mucho y me he esforzado en trabajar en lo que he estudiado y he intentado ir avanzando poco a poco. Ahora mismo, si me dicen que tendría que dedicarme a otra cosa totalmente diferente, me daría lo mismo.
Vamos, que me importa un huevo mi trabajo y mi trayectoria profesional.

Ahora mismo, mi sueño sería volver a Madrid y trabajar dando clases de lo que fuera. Estoy harta de la "rat race", yo me bajo de la rueda ya, en serio. Estoy muy cansada y sé que el que gana la carrera de ratas, no obtiene ninguna recompensa.
Tengo la sensación casi definitiva de que los mejores años de mi vida han pasado entre preocupaciones por el futuro. Por un futuro que ya ha llegado. ¿Y ahora voy a estar preocupada por el siguiente futuro que va a llegar? Yo paso. O tal vez sea que ahora me visualizo a mí misma en el futuro de una manera totalmente diferente. Ahora sé que si dentro de tres años, cuando se me acabe este contrato, me quedo en el paro... Pues ya me buscaré la vida, pero tal vez, mi prioridad ya no sea el trabajo. Me noto cansada, especialmente quemada.

Y miro a mi alrededor y la gente de mi edad ya tiene hijos, maridos, mujeres, hijas... pañales, biberones, tuppers, cumpleaños de los niños, piscinas de bolas... bueno, ya sabéis. Noto que a veces, me juzgan. Me pregunto por qué tengo esa sensación, si realmente ellos y ellas me juzgan o si seré yo la que estoy paranoica. Pero parece que al no tener hijos, tengo todo el tiempo del mundo para mí. Y eso no les gusta. Porque se preguntan: "y ésta qué está haciendo con su vida?? se creerá que se puede ir así por la vida? siendo egoísta, o a saber, igual es un pendón verbenero...". Me siento a veces tan juzgada, que me dan ganas de inventar un novio falso. Es una mierda, porque ya no soy joven y por tanto, no puedo pasar desapercibida en el sentido de "es soltera, pero ya se le pasará". No. Ahora siento que soy soltera y a la gente le molesta, o se hace preguntas, a veces incluso te las hacen. O sospechan. Cosas así.
Pero por qué?? Acaso tienen ellos y ellas, los y las que tienen pareja, más estabilidad emocional que yo?? Por qué me da la sensación de que si tienes pareja, ya nadie se mete en tu vida ni te juzga, y sin embargo, si no la tienes, tienen todo el derecho a husmear y quedas expuesta a todo tipo de juicios? Yo no me meto a decirle a nadie si su marido o su mujer es cariñoso o cariñosa, si tienen muchas o pocas relaciones, si les ayudan en casa a limpiar o a cuidar a los niños, si se pelean mucho o poco... Entonces, por qué ellos se creen con derecho a meterse en qué hago los fines de semana o a qué dedico mi tiempo? Tanta curiosidad les despierta? O tal vez, sólo es que he dado con un par de cotillas que necesitan saber para conjeturar... o vete a saber.

Lo que está claro, es que no voy a encajar en ninguna parte en mi vida. Antes no me importaba. Ahora, me da qué pensar. Y luego viene el drama: acabaré sola, pero qué más da si ya estás sola y estás bien. PEro tan sola, será bueno? Y he pasado a ser completamente invisible. No tengo a nadie cerca de confianza y las conversaciones por teléfono con la gente que me importa cada vez son más escasas. Y con la gente que me importa, a veces casi es mejor no hablar tan a menudo porque me resulta muy tóxico. A ellos no les gusta escuchar cosas negativas. Así que, limitarse a decir que todo va muy bien, cuando es mentira, es no decir nada en absoluto. Así que, las relaciones también van degenerándose. Porque seguro que ellos también mienten.
Ejemplo:
-PERSONa: Qué? EStás contenta allí?
-YO: Sí, todo va muy bien, muy contenta. Todo bien. Y tú qué tal?
-PERSONA: Bien, bien, cansada, pero bien, y además ahora tengo que ponerme a hacer un montón de cosas en la casa, así que....te dejo. Besos.

Pues ya está. Esas son las conversaciones que tengo ahora con la gente que me importa. Y bueno, con mi madre, evidentemente, ya sabemos todos cómo tienen que ser. Todo tiene que ir bien, porque si no se preocupan y es peor.

Pero además, llegados a este punto de la vida, en el que what the fuck está pasando aquí?? y qué sentido tiene toda esta mierda de nacer, vivir y morir? no se puede compartir con nadie. A quién le vas a decir estas cosas? PRobablemente a tu pareja? Pero estamos en las mismas, tu pareja tiene sus movidas, trabaja, también tiene sus propios niveles de estrés y querrá desconectar....Y al final todo irá degenerando igual.

En resumen, que estamos todas más solas que la una. Todas y todos.

Y esta actitud tan derrotista ante la vida, la bandera blanca del "me rindo" ya va asomando. No puedo más. Por eso no quería publicar.
Si me rindo, qué haré? Porque si me rindo, es que no quiero seguir llevando esta vida. PEro, qué vida quiero llevar? Porque a veces una persona no puede elegir, sólo puede aceptar. Cuál es el problema aquí? El problema es que quiero pasar de todo, y en la vida NO se puede pasar de todo. Ése es mi problema principal.
Y luego, en serio, tengo que dejar de dar explicaciones de lo que hago o dejo de hacer. Muy en serio: tengo que dejar de ser tan súper nice y tan súper mona (total para qué? si estás sola, coño, para qué hostia ser tan nice??? que le den por el mismísimo culo al mundo!). Y aquí, en lugar de cambiar de actitud y efectivamente no tener tiempo de ser simpática, pienso que soy gilipollas y que los demás me ven como tal y ya llega el rollo de la autoestima y toda la mandanga. Con el agravante de saber, que a la gente le importa un huevo lo que yo haga, diga o deje de hacer. Porque cada persona es el propio protagonista de su vida y el mundo suele girar alrededor de su propio ombligo, con lo que mis paranoias y mis pensamientos, no caben.


lunes, 13 de febrero de 2017

ay

Ay. Ya me estoy quejando otra vez. PEro me duele mucho todo. No sé qué he pillado, si un resfriado, la gripe no creo porque por ahora no tengo fiebre. Pero me encuentro fatal. Ojalá sea un virus y no tenga que tomar antibiótico. Tengo esos cólicos que me dan y después escalofríos. Y me siento fatal porque seguro que es de toda lo mal que he comido estos días, sin ninguna justificación, no podemos, de verdad, comer mal. Influye en todo: en el ánimo, en la energía, en las ganas de vivir y sobre todo en la salud. No puede ser.
A pesar de todo, hoy no he desayunado y me he tomado dos tazones de sopa, una tableta de chocolate y cuatro galletas. Ya lo sé, a qué viene lo de la tableta de chocolate, no? Bueno, estaba ahí encima de la mesa y me la he ido comiendo a lo largo del mediodía-tarde.
Evidentemente, no tengo más hambre. Pero me siento mal por ser tan insana y tan incoherente. No me voy a machacar más, sé que esta etapa, pasará. Lo sé. Voy a ser fuerte y voy a cuidarme. Sí. Me voy a querer. Porque sólo me tengo a mí. Y porque yo valgo mucho, como cualquier otra persona. Y esto es lo que me tengo que decir cada día. Sin rodeos. Que yo valgo y que yo me quiero. Y que yo voy a ser feliz, y voy a disfrutar de lo que tengo. Y me voy a dar cuenta de lo importante en la vida.

Y me voy a comprar un secador nuevo, y champú nuevo y voy a peinarme cada mañana! Y me voy a volver a maquillar, aunque me cueste la vida. Y voy a comer sano. Voy a dejar las comidas extremas como sustitutivas de una cena o una comida.
Voy a desayunar todos los días, antes siquiera de vestirme. Me voy a calentar lo que sea y me lo voy a beber. Y procuraré tomar unas galletas integrales, si veo que no tengo tiempo de prepararme una tostada. LO voy a hacer. Y no voy a pensar que menuda mierda de día, porque mientras desayuno voy a ver algún vídeo chorrada en youtube y empezaré el día con buen humor.

Tal vez, no empiece mañana...aunque debería. Pero pasado mañana, seguro. O el jueves, o el viernes. O el fin de semana.
Pero voy a cambiar. De verdad. Aunque no le importe a nadie.

Me bajé el tinder el fin de semana. Y ya me lo he quitado. Ha sido presentarse la oportunidad de quedar con un par de tíos y me ha dado el pánico total. Así que...bueno. Igual es que aún no estoy preparada y yo creía que sí. El caso es que estoy sola y me jode, pero pienso en tener que salir con alguien y lo que eso supone y no me apetece tampoco. No pasa nada. Relax.

EL domingo cogí el coche por la autovía durante 30 kilómetros de ida y 30 de vuelta. Los 30 de ida: fatal. Creía que me iba a dar algo, me temblaba la pierna del acelerador. Fui comiendo caramelos todo el camino. Uno detrás de otro literal. Intentando respirar bien, y asustada, tuve que bajar la ventanilla varias veces. Cuando salí de la autovía fue un alivio.
A la vuelta, me puse la música a todo volumen para ver si así no escuchaba mis pensamientos. Y durante un rato fue bien. Al menos no me temblaba la pierna. PEro sí, la sensación era de: quiero salir de aquí cuanto antes. Al final probé a autotranquilizarme diciendo alguna frase como: estoy bien, voy a la velocidad indicada, voy con el gps y el gps no se va a equivocar y si me equivoco no pasa nada, doy la vuelta donde se pueda y me redireccionará.

Ayer me fui a dormir pensando que, si tengo que hacer un viaje largo, no sé si podré alguna vez. Tengo que exponerme a este miedo, a esta fobia a conducir y superarla.
De hecho, cuando voy por ciudad, voy relajada escuchando la radio y a gusto y cómoda. Y me digo, y por qué no igual por la autovía? Es que no hay razón.

Llevo tres días sin pesarme. No voy a hacerlo hasta que no se me pase este malestar general.