martes, 12 de julio de 2016

Supersize vs Superskinny

Vamos a ver, tengo que escribir esto.

Punto 1)

Bajo mi humilde punto de vista, todas las personas que tengan un desorden alimenticio deberían ver al menos tres temporadas de Supersize vs superskinny. Está en youtube. Como he estado tan mal y tan depre en la cama, me dediqué un finde entero a verlo.

La verdad es que lo encontré por casualidad, en realidad quería ver capítulos de I used to be fat.

Después de tragarme varias temporadas (aunque es de esos programas que tienen siempre el mismo formato y te puede llegar a cansar, aún así, sólo como castigo yo obligaría a las personas con trastornos de la alimentación a verlos) puedo decir que a mí me ha servido para darme cuenta de algunas cosas y que me dan mucha vergüenza.

Pero voy a ir por partes.

Básicamente ponen a un super size y a un super skinny juntos durante 2 días y tienen que intercambiarse las comidas. El super size comerá lo del super skinny y viceversa. Tras esos dos días, ambos tienen que seguir diferentes planes de alimentación según sus necesidades, y vuelven a reencontrarse al cabo de un mes (o de un par de meses, no lo sé cierto).

Supuestamente el super size se dará cuenta de lo mucho que come y el super skinny de lo poco que come. Y ambos se darán cuenta de lo mal que comen en general, en esos dos días intensivos.

Sin embargo, este programa al parecer ha tenido bastantes críticas negativas, porque dicen que las personas obesas o excesivamente delgadas tienen problemas mentales. Es decir, obesidad y anorexia se consideran trastornos mentales. Con una simple dieta eso no va a cambiar.

Yo lo único que sé es que la gente que va al programa tiene la voluntad de cambiar los hábitos alimenticios. Tal vez se trate de personas en una fase en la que hayan tocado fondo y de verdad deseen cambiar. Tampoco sé si además del programa alimentario les hacen un seguimiento psicológico. Eso a mí me da igual. Que sea una visión simplista de la obesidad y de la anorexia, sí, totalmente puede parecerlo. Parece que ellos tienen la culpa de comer así de mal y que pueden cambiar.

Como digo, me da lo mismo. El caso es que a mí me ha servido para darme cuenta de verdad de verdad de la buena, y que me dé literalmente mucha vergüenza lo mal que como con la edad que tengo y todo lo que ya sé.
Me vi reflejada en muchas cosas. Por ejemplo, había una chica que se alimentaba básicamente de coca cola y chocolate. Luego había un chico que se mantenía a base de bebidas energéticas y noodles. En fin, verdaderas barbaridades. Y ellos te hacen ver también toda la mierda que estás comiendo en lugar de alimentarte en condiciones. Te dicen lo que es la coca cola, la porquería que lleva, te dicen los problemas que te va a acarrear si sigues por el mismo camino. No sé. Me dio mucho cague.
Y eso me ha llevado a dejar la coca cola de raíz, no es broma. Llevo casi dos semanas sin probar una gota de coca cola.

No tiene ningún sentido alimentarse mal. Y estoy empezando a hacer esfuerzos para que eso cambie.

Punto 2)

No hace falta ser supersize o superskinny para comer mal. Para muestra un botón. Y tampoco significa que en un momento dado la situación no cambie a un extremo u otro si no cuidas tu alimentación. Bien.
Casi todos los superskinny se saltaban el desayuno, o tomaban sólo un café o cualquier otra bebida.
No hace falta maltratar tu cuerpo de esa manera. Para qué?? Además es que influye en el ánimo, si no comes bien es súper fácil estar depre.
Me doy cuenta también de que ciertos problemas que he tenido últimamente, especialmente el de la dermatitis que tuve el año pasado, puede haberse derivado de la dieta. Lo mal que como. Aunque yo lo achaco todo siempre al estrés. Y un huevo. Que hay que comer bien, y es verdad y dejarse de tonterías. Y comer fruta y verdura, como te decía tu madre siempre. Y no saltarse comidas, y en fin, quererse un poco más.

viernes, 1 de julio de 2016

No me quiero

Jamás pensé que me iba a sentir tan hecha una puta mierda fuera de mi país. Es cierto que antes también estaba mal, me quería ir del trabajo a toda costa y aunque tuviera que irme fuera de España. No soportaba a mi jefa ni el ambiente en general. Pero ahora...estoy aquí y me pasa exactamente lo mismo o incluso es peor, porque ahora no soporto a NADIE. Tengo que compartir despacho con otras 6 personas y odio muchas cosas de las que hacen. No soporto cuando comen, especialmente no soporto cuando uno de ellos come manzanas (en serio, lo mataría), no soporto a otra que aporrea el teclado como si tuviera, qué sé yo joder, putos martillos neumáticos en lugar de dedos. No soporto los murmullos, no soporto que algunas vengan en tacones y vayan por toda la oficina con el clac clac clac clac que se me mete en el puto alma. No soporto los ruiditos.
Esto, efectivamente, es un reflejo claro de lo que está pasando en mi interior. No me soportaba allí, así como no me soporto aquí. No estoy a gusto en ninguna parte. Si me llevo a mí misma conmigo, todo va a ir mal, siempre. Porque no me quiero, y eso es así. No quiero lo mejor para mí, esto es cierto. Si quisiera lo mejor para mí, sería amable, sociabilizaría, hablaría con mi jefe de lo que tengo que hacer y lo que no, me comunicaría mejor, cocinaría, me preocuparía por mi salud y mi alimentación y no me boicotearía a mí misma con todo tipo de pensamientos masoquistas, negativos, humillantes, no me infravaloraría. Y todas esas cosas. No me quiero. Por eso me despierto, voy a trabajar y cuento las horas para llegar a casa y meterme en la cama, y dejar de escuchar ruidos (gente aporreando teclados, comiendo manzanas o galletas o rumiando como vacas). Dios mío. Estoy muy enferma.
No sé si voy a aguantar aquí un año o me van a echar antes. Y en el fondo la que rumio soy yo. Me paso el día dándole vueltas a la olla, comiéndome la puta cabeza y eso nunca llevó a nadie a ninguna parte tampoco. Más bien al contrario, es un círculo vicioso: pensamiento negativo, emoción negativa, sensación negativa, acción abolida. No valgo nada, qué mal me siento, estoy cansada y deprimida, me voy a la cama, paso de todo, lo ves? no vales para nada. Y así continuamente.

Ejemplo de diálogo interno:

Venga Nere, intenta salir.

Con quién? EStoy cansada. Además, esta gente no me cae bien, ni yo a ellos.

Apúntate a algo, haz cosas, joder.

PAra qué? no tengo ganas, déjame. De qué serviría.

Tía, así te vas a pasar el puto año entero? ésta es la vida que quieres para ti? la inactividad? del trabajo a la casa y de la casa al trabajo? En serio?

Qué quieres que haga? es que no quiero hacer nada.

Exacto, ése es el problema, no quieres salir de la zona de comfort. No te esfuerzas, por mucho que te hayas mudado a otro país, no has cambiado nada. Sigues sin querer relacionarte ni hacer cosas diferentes. ÉSta era una buena oportunidad para empezar de cero, y estás en las mismas. En tu burbujita, hala.

Qué hay de malo? En mi burbuja estoy de puta madre.

Una puta mierda de puta madre. Si estás todo el puto día quejándote. Si estuvieras super a gusto en tu burbuja no estarías así de depre. Lo que estás es cómoda. Así nadie te hace daño, nadie se mete en tus cosas y puedes ser la reina del drama hasta la muerte y la víctima perfecta, porque nadie te comprende, nadie te quiere. Pues cómo te van a querer, si la primera que no te quieres eres tú. Y blablablbalblalblalblal.