jueves, 6 de mayo de 2010

Algo Confusa


....Estos días he sido un apoyo importante para algunas personas de mi alrededor. Y cuando eso pasa, cuando la gente confía en mí y me cuenta sus problemas, sus enfados, sus más y sus menos, sus desencantos y desencuentros...yo me siento mal y bien. Me siento bien porque me doy cuenta de que confían en mí, y eso me gusta. Me gusta sentirme útil, aunque sea sólo para escuchar e intentar dar consejos. Pero me siento mal, porque me siento bien...Mal porque parece que esos problemas que tienen; hacen que los míos se empequeñezcan y ya no piense en ellos más. NO me alegro de sus problemas, pero me siento bien de que me los cuenten y se apoyen en mí. Ése es el hecho.

Respecto a mí, dicen que tengo mucha suerte. Me lo dijeron hace unos días, me dijeron que era la persona con más suerte en mi sector, que tenía un equipo respaldándome en el trabajo que ya lo quisiera mucha gente. Me dijeron que había tenido mucha suerte cayendo donde estoy. En esos momentos, reconocí mi suerte. Es cierto, tengo mucha suerte. Pero luego me acordé de que yo no debería creer en la suerte. De hecho, lo primero que pensé fue: "vale, y si tengo suerte en el trabajo, eso significa que he agotado toda mi suerte en este área de mi vida, y es por eso que en todo lo demás, no puedo tener "tanta, pero taaaanta suerte" que dicen que tengo...." Después reflexioné un poco más, y decidí que verdaderamente eso de la suerte es una mamarrachada. Que es una palabra que se usa para designar cosas que te van bien: buena suerte; o mal: mala suerte.

Pero no creo en la suerte, definida como algo casual, que no tiene razón de ser, que pasa por qué sí.

Voy a decir una cosa que sí creo que sería suerte. Buena suerte es: nacer en un país sin grandes conflictos dentro de una familia estable que no te cause traumas infantiles que luego te pases intentando superar el resto de tu vida. Suerte es no morir de inanición antes de cumplir los 5 años, porque ni tu madre tenía qué llevarse a la boca.
Eso sí que es una suerte.