Ayer una amiga nuestra nos decía que fue al médico y que había llegado a los 47 kilos. Antes pesaba 45. Y dice que su próxima meta son los 50.
A mí, esto me dio ganas de llorar.
Yo he vuelto a subir a 49,6.
Ahí oscilo.
De nuevo, no estoy agobiada. Pero porque tengo un plan.
Mantenerme en 49 y pico está resultando, y sé que cuando pase el invierno será "fácil" dar otro empujón.