Voy a seguir hablando de lo mismo de siempre, quiero pesar 47 kilos de una santa vez por todas. Quiero mirarme al espejo y verme delgada. No flaca, no esquelética, no gorda, no gordita, no normal. Quiero delgadez.
En los 49-50 kilos, se vive bastante bien; en lo que a libertad de comidas se refiere.
Hago lo que me da la santísima gana. Hago cosas impensables, que jamás de los jamases pensé que pudiera hacer cuando pesaba 55 kilos.
Y yo me quedo flipando. Es lo que me alucina del todo. Puedo comer lo que quiera. Y no engordo, pero claro.....Tampoco adelgazo. Por eso, sé que tengo que hacer un esfuerzo otra vez. De los 55 a los 50, me costó, pero mereció la pena.
El problema es que me tengo que poner seria. Y no me pongo. No hay nada que me motive a perder peso. Veo gente que lo consigue, que llega, que es delgada y que está guapa.
Hoy no he desayunado.
He comido a las 4 de la tarde:
2 latas de atún con tomate
2 trozos de tortilla española
1 bollito de pan
1 frigopie
5 moras de chucherías
Y he cenado:
5 trozos de cazón
y algunos dados de patatas
ah! y un yogur helado
Una auténtica pasada. Es normal que no adelgace, lo que no sé es como estoy en el peso en que estoy!!
Es cierto que estoy muy nerviosa, que me muevo mucho y que hay días que tengo el estómago muy revuelto y no puedo comer mucho.
Sin embargo, tengo que encontrar la forma de volver a coger mi dieta por banda, y ponerme a tope: volver a las verduritas con el pescadito a la plancha. Dejar los helados, así sean yogures, frigopies o polos de hielo. Eso siguen siendo calorías innecesarias.
Dieta espartana ya!! pero yaaaaaa!!!!!!
Vale. Y no puedo eternizarme. ESto no es serio. Si me pongo a perder, quiero perder y punto, y sé lo que hacer para conseguirlo.
Vuelvo a mirar mi interior, y no quiero adelgazar para los demás. No se trata de eso, de verdad que no. Sólo quiero verme y reconocerme frágil y ligera. Nada más. Superficial?? Puede ser, me da igual. O no lo sé. Yo creo que se trata más bien de algo más profundo. Tiene que ver conmigo y mi manera de ser.
No estoy enferma, no estoy loca. No quiero ser anoréxica. Puede que haya tenido "problemas con la comida". Pero la gente sí puede cambiar. De hecho, no paramos de cambiar.
Y yo quiero dejar de tener "problemas con la comida". No estoy trastornada. Sólo soy alguien que sigue un régimen para adelgazar. Por muchas razones, por una principal: porque quiero yo.