domingo, 21 de noviembre de 2010


Kill me, then...

viernes, 12 de noviembre de 2010

Reír sin ningún motivo


Estos días se me habían hecho bastante llevaderos. Al menos no iba arrastrando la vida tras de mí. Por momentos, los días iban pasando "felizmente".
Antes incluso de empezar el día, antes de poder verte... la sonrisa ya estaba en mis labios. Sentir tus pasos por el corredor, aproximarte con esa energía; cuando aún no te veía, pero ya sabía que eras tú: con tu manera de caminar, te sentía cerca y mi corazón de repente "flus". Y eras tú. "Buenos días, Nere". Y tu sonrisa. Y la mía correspondiéndote de inmediato.
El resto del día, eran todo risas. "¿Por qué te ríes tanto?" "¿De qué te ríes tanto?".
Y sólo estaban tu sonrisa, y la mía. Tus risas y las mías. Tus comentarios, tus bromas, tus semi-caricias, tus semi-insultos cariñosos, tus chistes cortos y malos pero que me hacen sonreír como una idiota. Y tus burradas, tus despistes, tus salidas. Tú. Sin querer pensar que este cariño que siento, puede ser mucho.
¿Por qué estoy tan contenta? ¿Por qué me olvido de todo lo demás cuando me llamas? ¿Por qué me llamas? ¿Por qué me buscas? "Nere, mira..." "Nere...un café??, no??....mmhh" "Un café?? ahora mejor?? :)" "Un café??" "Nere, en qué se parece un pollo a un vaso?" "Nere, Nere, Nere..." "Cómo eres tan tonta?? :)" "Nere, qué te juegas?" "Nere, me dejas..." "Nere, me prestas...?" "aaay que cosita....Nere"

Y yo sólo me reía. Todo eran risas. Siempre. Pero hoy...Hoy ha salido mi cara mala, la cara que le da la vuelta a este cariño que no tiene más razón de ser que el caerse bien, el compartir cosas,la camaradería, el compañerismo.
Hoy Nere ha pensado. (Cómo no...) Tú me has traído una cosa que perdí. Me has halagado con tus comentarios. Me has tratado con mucho cariño. Me he dicho: él me quiere. Él me tiene cariño. Yo le tengo cariño.
Y entre las bromas, las risas, y los "cafés"... Me has dejado caer algo. Algo que yo quiero quitar de mi cabeza. Una cosa, sí. Una frase, que parecía una broma. Pero que tú la decías en serio. Te caigo bien.

Yo pienso. Pienso y vuelvo a pensar. ¿Pero puedo dejar de pensar?
Por supuesto. Estoy a punto de hacerlo.

Pero luego estás tú. Y ´tú´, y ´tú´, y otra vez ´tú´.
No quiero quererte, no lo hago. ¿Lo hago? Sólo te aprecio, igual que tú a mí.
Somos colegas. Nada más. Y eso es fantástico. No queremos más. Porque no se necesita más.
No quiero ningún "salvador" de mi eterno naufragio. Quiero rescatarme yo.

Porque hoy, de nuevo, se ha materializado en mi mente el fracaso, el no saber qué tengo para que "él" nunca quisiera quedarse conmigo. Ni un ratito.
Y no pensar nada, simplemente estar contigo estos días, me ha ayudado a perderlo de vista.
Sólo hoy ha vuelto. Sólo el mismo día que también te he pensado a ti.
Más allá de las risas, más allá del día a día. Y eso es lo que lo estropea todo.

martes, 2 de noviembre de 2010

Muy perdida

...soy la bola blanca del billar. Me dan un golpe y voy chocando contra otras bolas, contra las paredes...Sin rumbo.
Debo plantearme seriamente tener orden en mi vida. En todos los aspectos.
¿Cómo voy a conseguirlo?

Vuelvo a mis dolores de estómago y a mis malestares generales.

Me siento contaminada. No estoy preparada para tener una relación con nadie. No me conozco a mí misma. No soy capaz de cuidarme, no me quiero, a veces no me respeto, me enfado, me entristezco, pienso y re-pienso.

Tengo algo que no me deja vivir en paz. Busco la tranquilidad, pero no la encuentro. Salgo, me relaciono, y no soy feliz.
Cuando estoy sola, me quejo; si estoy acompañada, busco la soledad.

A veces, sólo quiero dormir. Cuando me despierto, me doy cuenta de que todo sigue igual; y de que, por más que duerma, siempre encontraré lo mismo al despertarme. Entonces, me duele el estómago y tengo frío. O calor. Me siento incómoda. No sé lo que quiero.

De qué me sirve aparentar que soy divina, que nada me afecta, que soy feliz...si en realidad estoy hecha una mierda??? De qué me sirvió aparentar ese famoso fin de semana?? Sólo fue un engaño de cara a esa persona. Una mentira. Yo no soy así. Ni segura, ni decidida, ni guapa, ni delgada, ni lista. No soy buena chica, ni mala, no soy divertida. No me resbala todo lo que me dicen. Y esto me recuerda a una canción...la que dice: "Sólo soy esa cara de IDIOTA."

Eso soy.

Tengo muchas cosas en la cabeza, pero ninguna buena. La técnica de cambiar los pensamientos, me vendría muy bien. No puedo borrar determinadas experiencias, por mucho que me duela. La teoría la comprendo. Aprender de los errores. Cambiar la visión, sólo eso. Qué difícil.

Hacer bien las cosas en adelante y no mirar atrás. No mirar atrás porque ya lo he hecho, y he reconocido los errores. Nada más. Autoflagelarse una y otra vez es absurdo. Pero es un hábito, una mala conducta. CAMBIOS.

No quiero ser quien soy. Quiero cambiar. No quiero tropezar más. Aunque en el fondo lo único que sé es que no sé lo que quiero.