miércoles, 26 de agosto de 2015

ya queda menos

Es curioso que por fin se me acaban las vacaciones, lo estoy deseando.
Me iré a Madrid el lunes y allí, uf, ya está. A mi aire. Será una puñetera liberación.

Por una parte, me da asco, porque tendré que verle el jeto a mis jefes y a algunos compañeros y compañeras que me dan mucha pereza en el curro... ahora mismo me resbala.

Tengo que intentar por todos los medios ser feliz. Al menos fingir que soy feliz.

Hoy estoy bastante iracunda porque he venido de un viaje en coche. He estado todo el día tirada y he comido bastante mal. Pues he llegado a casa y no me he hecho las setas que tenía preparadas. No estoy cenando nada. Y eso me pone de muy mal humor. No sé porqué no estoy cenando. PEro me siento realmente enfadada conmigo misma y con el mundo. Creo que es porque estoy ya cansada de tanto verano, tanto calor y tanta mierda. (Esto es malísimo, demasiados pensamientos negativos).

Tengo que darte las gracias Flau, por invitarme a ir contigo a tu ciudad. Sé que lo dices en serio, y eso, de verdad, me hace sentir muy bien. Este verano no va a volver a repetirse, ni unas vacaciones como éstas. Se acabó. No se sostiene.

viernes, 14 de agosto de 2015

vuelta a la calma

Bueno, no pude más y me fui a Madrid. De lunes a jueves.
Ahora estoy otra vez aquí. Puede parecer una locura, pero me he acostumbrado a estar a mi aire y me canso mucho de estar controlada. Para mí es una regresión y es deprimente. Además, me molesta todo. Ahora mismo, vuelvo a estar bien, es decir, acabo de llegar de nuevo, y he recargado pilas. Pero en cuanto pasen 3 días, ya me querré ir otra vez.
He pensado volver a irme la semana que viene, sólo 3 días. Lo necesito. Es de locos, porque el viaje es cansado, estoy bastante lejos, pero para poder estar tratable y de relativo buen humor, tengo que volver.
El peso, igual, no bajo de 50.

domingo, 2 de agosto de 2015

vergüenza de vivir

No es que yo vea el futuro, la verdad. Pero éstas van a ser unas de las peores vacaciones de mi historia.
No tengo nada planeado. No voy a quedar con mis amigas.
Si es cierto que según te visualizas, así acabas... pues yo voy a acabar fatal. Profético o no por mi parte, esto será así: me levantaré por las mañanas asqueada, arrastrándome y sin ganas de nada. Desayunaré (o no), me pondré a monear con el ordenador, saldré un rato a dar una vuelta. Comeré, me tumbaré, veré la tele, candy crush. Vuelta. Tumbarse. Tele. Candy crush.
En lo único que pienso es en volver a Madrid. No me gusta estar aquí. No me gustan estas vacaciones. Quiero volver y estar sola.
Soy desesperante.

Pero no soporto estar aquí, de verdad. Me quiero ir. No quiero estar aquí. Son mis vacaciones, debería estar haciendo lo que yo quisiera, no?. Mi vida es un círculo y un día de la marmota. Y yo, dejándome llevar. Dicen que si quieres que algo cambie, tienes que hacer cosas diferentes. Y yo no hago nada. Todo lo hago igual. Es una tortura, en serio. Me quiero ir.

Hace unos días, tuve una conversación de whatsapp con uno con el que estuve saliendo un tiempo. Me dijo que yo le gustaba y tal, que le gustaba estar a mi lado, tenerme cerca... pero que, llegado un punto, yo ponía una barrera que era imposible.

No es la primera vez que me lo dicen. Que si me han hecho daño, que si me pasa con todos... Otra psicoaniquilación. Y lo peor de eso, es que me quedo pensando y dándole vueltas. Y si el problema soy yo? Porque sí el problema soy yo. PEro y qué?? la cuestión es, lo quiero solucionar?? Y no lo sé.

Estoy en una zona de comfort en la que ya es imposible vivir. Me estoy consumiendo, no me gusta mi vida.
A mi alrededor, pues, la gente ya va formando familias; o al menos hace cosas, se mueve.

Yo estoy paralizada y ya no puede ser más. No puede ser un bloqueo que dura 20 años... o más.

Y lo del peso... tengo brazos de cocinera de colegio, en serio. Cómo me jode. Y ahora está todo el mundo diciendo que qué delgada está mi hermana y patatín y patatán. Y yo nunca adelgazo. Nunca. Siempre seré la hermana gorda y fea. Las comparaciones son odiosas, lo sé. Bueno, pues soy gorda y fea. Sin compararme con nadie.
Mi pelo, un horror. Está seco y el último corte de pelo que me dieron, es para matarme.
Y mi cara. Mejor no hablemos de mi cara.

De todas formas, eso es ahora casi lo menos importante. Vuelvo a entrar en crisis. Big, big crisis.
Si me quiero ir, por qué no me voy?? Remordimientos. Y de qué sirven los remordimientos?? No sirven de nada.

Siempre digo lo mismo: NUNCA MÁS UNAS VACACIONES COMO ÉSTAS. Y siempre acabo teniendo las mismas vacaciones, vengo movida por los remordimientos, y al tercer día ya estoy amargada.