lunes, 14 de febrero de 2011

azoteas

Hoy he ido al médico de la azotea. Y sinceramente, después de estar llorando durante 50 minutos, e intentar explicarle lo que me pasa... No veo claro para nada el seguir yendo. De repente, no creo que mis problemas se vayan a solucionar. Y en el caso de que se solucionaran, tal vez necesitaría años. No sé.

El caso es que no quiero seguir yendo. Además me ha hecho un comentario que no me ha gustado. De una cosa que veía rara....Yo que sé. Igual sí que es "raro". Pero paso.

Yo creo que lo mejor es no continuar yendo. Le diré que lo he pensado y que por ahora, voy a seguir "tirando". Y que si en unos meses veo que no he mejorado, entonces iré a ver qué me ocurre. Sé que no intentarlo, está mal; pero también es dinero y tiempo y esfuerzo.

Ir tirando de hilos y ver qué pasa....eso de estudiar el pasado para entender mejor el presente....Pues no sé si me convence mucho, la verdad. Entre otras cosas, porque es muy agotador para mí. Cada vez que vaya a la consulta, el tener que llorarle por las cosas que me han pasado. No creo que pueda.

Y encima, sentarme en ese sillón tan feo, que me siento realmente una loca de remate... agh no.

Estoy loca, mucho. Pero me da miedo ir a enfrentarme a mi vida. Necesito más tiempo.
Mucho más tiempo.

Aunque tal vez vea el tiempo pasar, y al pasar el tiempo; el tiempo pase y yo siga igual.

No quiero seguir yendo. No lo considero oportuno. Y menos si pretende que yo solita sea la que vaya saliendo del agujero. Yo necesito directrices, un método, un apoyo...

No me he pesado todavía, no sé si algún día lo haré.

ME siento gooooooooooorda. Inmeeeeeeeensa.

Tengo tantas cosas enredadas en la cabeza, que necesitaría un trasplante, porque no se puede deshacer todo este lío que he ido forjando desde que prácticamente tenía uso de razón.