jueves, 29 de diciembre de 2011
...leave me alone to sleep
En lo que va de mes de diciembre, me he puesto enferma dos veces.
Me encuentro fatal, tengo fiebre, no tengo hambre, no me encuentro nada bien.
La última vez que me pesé fue el 26 de diciembre, para ver los efectos de las comidas de navidad. Pero sigo pesando lo mismo.
Cuando me encuentro tan mal, la verdad es que en lo único que pienso es en dejar de hacer tonterías. En ser equilibrada y sana.
Me duele todo. ME gustaría no haber hecho planes para nochevieja. Porque lo que menos me apetece ahora mismo es una fiesta.
Me quedaría en casa, tranquilita; estoy super sensible y lloro hasta con los anuncios demagógicos de la navidad.
Me quedaría en casa, encendería unas velas y me taparía con la manta. Pondría un programa de televisión basura y me dormiría tranquilamente.
sábado, 24 de diciembre de 2011
Sin más
Ayer una amiga nuestra nos decía que fue al médico y que había llegado a los 47 kilos. Antes pesaba 45. Y dice que su próxima meta son los 50.
A mí, esto me dio ganas de llorar.
Yo he vuelto a subir a 49,6.
Ahí oscilo.
De nuevo, no estoy agobiada. Pero porque tengo un plan.
Mantenerme en 49 y pico está resultando, y sé que cuando pase el invierno será "fácil" dar otro empujón.
A mí, esto me dio ganas de llorar.
Yo he vuelto a subir a 49,6.
Ahí oscilo.
De nuevo, no estoy agobiada. Pero porque tengo un plan.
Mantenerme en 49 y pico está resultando, y sé que cuando pase el invierno será "fácil" dar otro empujón.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
nervios y dolor de estómago
48,6.
Estoy muy nerviosa.
Intranquila.
Debería estar contenta, pero para nada. Es curioso, eh?
Y anoche, escribí esto:
Tengo edad para tener una autoestima normal y para aceptar mi propio cuerpo.
No soy una adolescente. Ni una post adolescente.
Soy una mujer adulta que debería cuidar de sí misma.
Sólo me dedico a odiar dos sensaciones: el hambre y el hastío.
Nunca un equilibrio.
Escribí sobre mi fealdad:
Érase una vez, una mujer tan fea....pero tan, tan, tan, tan fea...que no podía salir a la calle. Su pelo era áspero como el estropajo al tacto. Su boca era fina, tan fina que el labio superior pasaba desapercibido. Tenía tantos pelos en el bigote y tan negros y fuertes como las cerdas de la escoba. Las imperfecciones, granos y manchas de su rostro lo ocupaban completamente, de manera que no podías distinguir una tonalidad de piel. Sus ojos: uno aquí y otro allí. Uno más alto y abierto, otro más bajo y pequeño. Tenía una nariz tan grande y tan ancha, tan invadida de puntos negros, que horrorizaba siquiera mirarla de reojo. Y sus cejas...ay, sus cejas. Eran dos matas de pelo desordenado en mitad de la frente.
Estoy muy nerviosa.
Intranquila.
Debería estar contenta, pero para nada. Es curioso, eh?
Y anoche, escribí esto:
Tengo edad para tener una autoestima normal y para aceptar mi propio cuerpo.
No soy una adolescente. Ni una post adolescente.
Soy una mujer adulta que debería cuidar de sí misma.
Sólo me dedico a odiar dos sensaciones: el hambre y el hastío.
Nunca un equilibrio.
Escribí sobre mi fealdad:
Érase una vez, una mujer tan fea....pero tan, tan, tan, tan fea...que no podía salir a la calle. Su pelo era áspero como el estropajo al tacto. Su boca era fina, tan fina que el labio superior pasaba desapercibido. Tenía tantos pelos en el bigote y tan negros y fuertes como las cerdas de la escoba. Las imperfecciones, granos y manchas de su rostro lo ocupaban completamente, de manera que no podías distinguir una tonalidad de piel. Sus ojos: uno aquí y otro allí. Uno más alto y abierto, otro más bajo y pequeño. Tenía una nariz tan grande y tan ancha, tan invadida de puntos negros, que horrorizaba siquiera mirarla de reojo. Y sus cejas...ay, sus cejas. Eran dos matas de pelo desordenado en mitad de la frente.
jueves, 8 de diciembre de 2011
todo como siempre
Glug. Peso de hoy: 49,6 kgs.
No me siento especialmente triste. EStoy sólo algo jorobada. Con este tema y con otros: tengo la continua sensación de no hacer lo suficiente en cada uno de los aspectos de mi vida. Por mucho que lo piense, la única solución es hacer. Y darle vueltas no va a arreglar nada.
Tengo que dedicarme a lo que me tengo que dedicar, que es trabajar y mucho.
Sin embargo, me evado. Estoy cansada de leerme y es que siempre estoy igual.
En el trabajo, las cosas no van muy bien. Hay un clima enrarecido, se nota la crisis, los recortes acechan todo el tiempo y yo me siento en la cuerda floja. Cada vez más cerca de perder el equilibrio.
Quería contar lo de la compañera de trabajo que me observa. Es la misma que me dijo que no comiera cereales entre horas, porque eso engordaba muchísimo.
Pues hace un par de semanas, me invitó a tomar un café, junto al resto de gente. Yo le dije que no tomaba café. Y dijo delante de todos que yo era increíble!! que nunca tomaba café y encima estaba en restricción calórica continua!! Es decir, que se fija, y mucho en lo que como. Porque para sacar esa conclusión.... Yo me quedé muerta. Atónita. "Yo no estoy en restricción calórica continua", pensé. Bueno, joder, y a ti qué si lo estoy?? Qué más da?? y por eso soy increíble?? y qué pasa!!!!!!!! eso pensé.
Pero no dije nada. Al día siguiente ella llevó una ensalada para comer y le dije: "bueno, tú tampoco es que lleves una dieta hipercalórica..." Y me contestó: "Ya, pero es que yo soy mayor y además me sobran kilos".
ggggrrrrrrr.
Bah.
Bueno, y luego está el tema de la ropa. Odio que la gente haga comparaciones. Yo ya sé, lo he asumido, que sólo quiero ser la tía más delgada que haya en mi campo de acción. Más delgada dentro de los límites de la salubridad. PEro al menos delgada. No quiero ser normal tirando a delgadita. Joder, quiero verme y considerarme delgada. Quiero ser flaca, cojones.
Ayer, me fui a comprar un vestido para ponérmelo en estas fechas "dichosas" de la navidad... Pues se lo comenté a mi familia, y me dijeron que podía ser un regalo de reyes. Así que me acompañaron para comprarlo. Yo ya me lo había probado, y la talla S me quedaba grande. Pedí la XS. Pues que no se lo creían. ¿PERO LA XS?? Me decían. No será la M??? Será la M. Entonces es que engañas, no??
Me sentó fatal. Joder, es que vinieron hasta el probador a comprobar que aquello me qedaba bien.
Qué mal. No es que yo esté delgada como para una XS. Es que el modelo había venido grande. Y que en las tiendas del grupo inditex, yo creo que las tallas vienen ahora más grandes.
Pero me sentó fatal. Me reconfirma que la gente es falsa. Me dicen que estoy delgada, pero luego me comprarían una talla mediana. ¿qué delgadez es ésa, joder???
Voy a tener mucha paciencia, mucha. Porque este invierno, de verdad, no voy a seguir adelgazando, no voy a pensar en eso. Sólo en el mantenimiento. PEro de verdad, que mi venganza será terrible.
martes, 6 de diciembre de 2011
Objetivo NO conseguido. Pero, al menos, sigo estable
Estoy aquí, pero mi objetivo no se ha cumplido.
Sigo pesando 49,5. Estoy bien, pero bien asentada en este peso.
De todas formas, no voy a ponerme a restringirme más porque enseguida me da ansiedad y subo. He llegado a subir un kilo y plantarme de nuevo en 50,5.
Y ni hablar, que no.
Al principio, llegué a bajar a 48.9.
Pero no cuenta, no se mantiene.
Cuando como menos, enseguida me da un hambre voraz y si como más de la cuenta, inmediatamente me duele la barriga y me dan arcadas y siento angustia y digo: "joder, voy a engordar".
Por eso, si me restrinjo mucho, es contraproducente y como he dicho: después de los 48,9 subí hasta 50,5, aunque claro, enseguida lo he conseguido volver a bajar. Los 49 y pico es mi nuevo peso más bajo y que he logrado estabilizar durante más tiempo.
Por eso, no estoy tan descontenta. Normalmente los inviernos son fatales y suelo subir de peso.
Si este invierno logro pasarlo en torno a los 49, me voy a dar con un canto en los dientes.
Así que he llegado a una nueva conclusión: voy a tranquilizarme y a concentrarme en la estabilización de los 49 (por mi propio bien), y ya en primavera, sobre marzo o abril, empezaré a bajar de nuevo. Siempre en primavera-verano me es más fácil bajar por la presión que me produce el "destape" y la colocación del bikini...
Tengo varias anécdotas que contar, pero ya lo iré haciendo. A ver si me ponen internet pronto.
Son dos cosas las que quiero contar por ahora: tengo una compañera de trabajo que observa lo que como y también sobre mi actual estado de ánimo.
Echaba de menos estar por aquí.
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