sábado, 10 de marzo de 2012

La comida condena y encadena

Hoy

me he despertado a las seis de la mañana con un pensamiento en la cabeza:

LA COMIDA CONDENA Y ENCADENA.

Lo cierto es que me he pasado la noche soñando con comida, y probablemente, fuera el hambre lo que me desveló. Porque ayer sólo tomé:
un zumo de manzana, para desayunar; un poco de verdura y un poco de fruta para comer; y una chocolatina de 40 gr para merendar.
Así soy yo. Sin embargo, LA COMIDA CONDENA Y ENCADENA.

Después de pensar que podría levantarme y leer o estudiar o trabajar o empezar a hacer cosas, me he relajado y he pensado que lo mejor sería seguir durmiendo. Y en parte lo he pensado para no desayunar hasta que no fuera más tarde, porque si no, me iba a dar hambre de nuevo a media mañana y ffffff rollos de ese estilo.

La razón para comer tan poco ayer, fue que los dos días anteriores me atraqué a la hora de la cena. Hacía mucho que no me pasaba.
Me comí un donut de chocolate, snacks fritos de bolsa, garbanzos con tomate, pan, pescado, 8 onzas de chocolate, unas natillas. Hasta el punto del dolor de barriga.

Cuando me doy cuenta del desastre, al menos ahora no miro hacia otro lado. Ahora consigo compensar hasta el límite.

Pero hoy me he pesado y peso 49,7.

No estoy orgullosa de mis atracones, pero sí de lo que hice ayer, aún a pesar de tomar la chocolatina.

Hoy tengo en mente seguir con la compensación y desayunar:

un zumo de manzana y media tostada con paté ligero de atún.
comer: sopa de verduras y unos granos de arroz. (si tengo mucha hambre comeré un huevo al microondas y una rebanada de pan)

merendar: nada o cola light o zumo de manzana

cenar: nada o verdura al microondas.

Después, volveré a equilibrar mi dieta e intentar llegar a los 47.
Porque, ya casi estamos en primavera, y como dije, es hora de adelgazar en primavera, no dejarlo para más tarde.

47 kilos: allá voy.