No es que yo vea el futuro, la verdad. Pero éstas van a ser unas de las peores vacaciones de mi historia.
No tengo nada planeado. No voy a quedar con mis amigas.
Si es cierto que según te visualizas, así acabas... pues yo voy a acabar fatal. Profético o no por mi parte, esto será así: me levantaré por las mañanas asqueada, arrastrándome y sin ganas de nada. Desayunaré (o no), me pondré a monear con el ordenador, saldré un rato a dar una vuelta. Comeré, me tumbaré, veré la tele, candy crush. Vuelta. Tumbarse. Tele. Candy crush.
En lo único que pienso es en volver a Madrid. No me gusta estar aquí. No me gustan estas vacaciones. Quiero volver y estar sola.
Soy desesperante.
Pero no soporto estar aquí, de verdad. Me quiero ir. No quiero estar aquí. Son mis vacaciones, debería estar haciendo lo que yo quisiera, no?. Mi vida es un círculo y un día de la marmota. Y yo, dejándome llevar. Dicen que si quieres que algo cambie, tienes que hacer cosas diferentes. Y yo no hago nada. Todo lo hago igual. Es una tortura, en serio. Me quiero ir.
Hace unos días, tuve una conversación de whatsapp con uno con el que estuve saliendo un tiempo. Me dijo que yo le gustaba y tal, que le gustaba estar a mi lado, tenerme cerca... pero que, llegado un punto, yo ponía una barrera que era imposible.
No es la primera vez que me lo dicen. Que si me han hecho daño, que si me pasa con todos... Otra psicoaniquilación. Y lo peor de eso, es que me quedo pensando y dándole vueltas. Y si el problema soy yo? Porque sí el problema soy yo. PEro y qué?? la cuestión es, lo quiero solucionar?? Y no lo sé.
Estoy en una zona de comfort en la que ya es imposible vivir. Me estoy consumiendo, no me gusta mi vida.
A mi alrededor, pues, la gente ya va formando familias; o al menos hace cosas, se mueve.
Yo estoy paralizada y ya no puede ser más. No puede ser un bloqueo que dura 20 años... o más.
Y lo del peso... tengo brazos de cocinera de colegio, en serio. Cómo me jode. Y ahora está todo el mundo diciendo que qué delgada está mi hermana y patatín y patatán. Y yo nunca adelgazo. Nunca. Siempre seré la hermana gorda y fea. Las comparaciones son odiosas, lo sé. Bueno, pues soy gorda y fea. Sin compararme con nadie.
Mi pelo, un horror. Está seco y el último corte de pelo que me dieron, es para matarme.
Y mi cara. Mejor no hablemos de mi cara.
De todas formas, eso es ahora casi lo menos importante. Vuelvo a entrar en crisis. Big, big crisis.
Si me quiero ir, por qué no me voy?? Remordimientos. Y de qué sirven los remordimientos?? No sirven de nada.
Siempre digo lo mismo: NUNCA MÁS UNAS VACACIONES COMO ÉSTAS. Y siempre acabo teniendo las mismas vacaciones, vengo movida por los remordimientos, y al tercer día ya estoy amargada.
1 comentario:
¿Pero por qué tienes que estar ahí? ¿Por tu familia? Y si lo haces POR ELLOS, (por mucho que crea que tenemos que anteponer nuestras necesidades a las de los demás), ¿por qué no intentas DISFRUTARLO, en medida de lo posible? Ya que tienes que estar ahí...
Te diría que aproveches el buen tiempo, pero sé que con ése estado de ánimo, es casi imposible.
Las barreras... no sé, quizás sean reales, ¿no? Quizás las estableces con personas que en el fondo sabes que son tóxicas. Quizás no quieres exponerte, es cierto, ¿y es eso malo? ¿No es lo más inteligente? No sé, a mí a veces me gustaría ser capaz de no exponerme...
Un abrazo enorme, sabes que te tengo especial cariño y siempre me duele un poquito leerte así.
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