Cuando Cristal me comentó lo que le cuesta enfrentarse a algo difícil por miedo (de no hacerlo bien, de no poder, o incluso miedo de poder hacerlo y hacerlo bien, lo que significa que hay que acabarlo....) me di cuenta de que tenía que escribir sobre esto.
Yo he generado mucho miedo. El año pasado fue horrible en este sentido. Aunque aprendí mucho, también me acobardé un montón. Y todo eso lo vengo arrastrando aún. Estoy segura de que los miedos que siento son consecuencia de lo que viví (con lo que ya dudo de si aprendí o desaprendí...).
He generado miedo a conducir, y la primera vez que me pasó fue el año pasado en verano, desde entonces, no se me ha quitado. Tengo miedo a las reuniones de trabajo. Me da ansiedad y claustrofobia. Esta semana tuve una y menos mal que me llevé una botella de agua, porque casi monto un show. ME da miedo estar en aglomeraciones y también pasar calor. Me da la sensación de que me voy a desmayar.
Todas estas reacciones son debidas al miedo irracional. Me da miedo perder el control y tengo miedo por mi inseguridad. Porque realmente mi autoestima se melló tanto el año pasado, que aún no se ha recuperado y me boicoteo diciéndome que no voy a poder. NO voy a poder. Y me lo digo en primera persona, vamos, que estoy convencida de que no voy a poder, de que no sé, de que estoy nerviosa, me da ansiedad, entro en pánico y digo, stop, aborta, aborta, aborta.
Sigo teniendo la sensación de que no soy todo lo válida que debería ser en mi trabajo, y que pronto descubrirán el fraude y dirán....ajá, aquí está la mediocre number one. Luego reculo y me digo que no es para tanto, y lo que hablaba en el post anterior, que tampoco pasaría nada si fuera un fraude e intentara hacer lo menos posible. QUe no hay que llegar hasta donde llegues, a veces basta con llegar al mínimo. Aprobar está bien. Incluso aprobar raspando la mayoría de los días de la semana. Incluso a veces, puedes ni llegar. Suspender. No pasa nada, la vida sigue.
QUiero dejar de tener miedo. Y quiero que me importe un carajo lo que los demás piensen de mí. Porque también es cierto lo que me comentaba Flau: a la peña le importa poquísimo lo que el de enfrente haga o deje de hacer. Puede que yo crea que ellos y ellas (familia, jefes, jefas, compañeras, amigas....) tengan expectativas sobre mí, es decir, que crea que ellos esperan que yo sea buena empleada, buena compañera... pero ni de broma. No tienen ninguna expectativa de nada!!!! Soy yo misma la que me impongo las cosas, la que soy dura conmigo misma, la que se boicotea, la que procrastina y se enfada, la que trabaja y cree que no es suficiente y nunca será suficiente, y como nunca será suficiente, pues no haré nada, y cuando no hago nada, pues decido que tengo que hacer algo, y después lo dejo, y lo retomo... y nunca estoy contenta.
Pero en serio, basta.
Ahora le echo la culpa a lo que pasó en 2016, mi experiencia trabajando fuera en un grupo grande y competitivo. QUe me achicó. Pero salí de allí, ya no es culpa de aquello. Da igual de quién sea la culpa. La cuestión es que ya no estoy con esa panda de capullos, machistas, amargados, trepas y todo lo malo que se me ocurra. Probablemente, ni siquiera eran como los defino. Porque yo me encontraba tan mal allí, que todo era MAL aunque fuera BIEN. (Tengo que reconocer que también hubo cosas y personas buenas, rayos de luz). Como dijo uno de los primos en la película PRIMOS, yo era una cochinilla y cuando un dedo me tocaba, me hacía una bolita. En mi caso, el metafórico dedo era mi trabajo y el ambiente en el trabajo. ME pasé el año prácticamente hecha una bola. Bueno, no sé. Igual exagero.
Pero me siento totalmente reflejada en ese personaje, con sus ataques de ansiedad y sus miedos.
No existe el miedo.
Existe lo que no sabemos. PEro no hay que tener miedo de lo que va a pasar. Lo importante es que pasará y ya está.
He decidido que si alguna vez me decido a encontrar pareja, me voy a decantar por dos cosas fundamentales:
1) que me refuerce positivamente SIEMPRE. Que me diga: tú puedes, claro que sí, a por ello. En plan: "Tú eres lista, tú eres buena, tú eres importante" (como en Criadas y Señoras le decía la Ama a la niña...)
2) que sepa cocinar sano y rico.
Estas dos condiciones pasarán a ser indispensables en una futura pareja.
Pero ahora que lo veo escrito, esas dos condiciones son la base para quererse a uno mismo: alimentar la mente y el cuerpo de una manera sana. Y lo único que tengo que hacer es cumplir yo misma esas dos condiciones. ME TENGO QUE QUERER. PEro, cómo??
5 comentarios:
Jajajaj, yo también quiero alguien que cocine sano tía. Pero es mentira. Justo el otro día, Dharma no sé qué, que es la exnovia y compañera del equipo de entrenamiento que fueron mis entrenadores online el año pasado, hablaba de lo fundamental que resulta para ella tener una pareja que te apoye y que coma lo mismo, vaya. Por supuesto que ayuda, si el de al lado come la misma mierda que tú,jaja, pero al final te vas a comprar cosas malas igualmente (porque a veces simplemente LAS QUIERES), y en general creo que cualquiera que hace dieta genera cierta ansiedad hacia la comida y, sé que es súper injusto, pero no soportaría eso en la persona que tengo al lado. Nada me parece más lamentable que las parejas fitness de insta el día de la cheat meal, dan un poco de pena locos por ponerse hasta el ojo. Que si lo pienso, supongo que es la misma pena que damos A y yo cuando llega un finde en concreto que vamos a liarla y nos morimos por bebernos hasta el agua de los floreros, pero bueno...
Lo de reforzar... a mí eso no me parece positivo. Por un lado me parece que genera una dependencia brutal a la recompensa extrínseca. Debemos creernos nosotros por nosotros, y hacer las cosas por nosotros. Hace poco una miga que es madre publicaba que no se debía reforzar a los niños. No sé si estoy de acuerdo al 100%, pero lo que está claro es que lo que gener nuestros problemas de inseguridad, es precisamente eso. No sé los refuerzos que tuviste en tu familia, pero en la mía todo eran: eres la mejor puedes conseguir lo que quieras -. Y eso está mal. Me enseñaron que el mundo estaba ahí para satisfacer mis deseos. Que todo era posible. Y eso es falso, y me ha generado mucha frustración.
Un abrazo
Exactamente. Q te exiges mas tu a ti misma de lo q puede exigirte cualquiera, incluso tus jefes. Y que sigue dandote miedo hacerlo mal aunque te hayas demostrado que puedes hacerlo bien. Y q eres consciente de ello y te sigue costando evitarlo. Pero PUEDES evitarlo. Quiza, encontrando alguna actividad q te haga disfrutar, pq por tus entradas da la sensacion de que con nada de lo q haces en tu dia a dia disfrutas realmente, q mas bien sobrevives sufriendo
Flau, pero no crees que depende de la personalidad de cada uno? Yo desde siempre fue una niña super insegura que no se atrevía a hacer nada. Y si a eso le sumas que tampoco me animaban a hacer cosas, sino más bien lo contrario, no te subas que te vas a hacer daño, cuidado que te caes, no corras que te manchas, o cuando hablabas y metías la pata, y entonces decidías no hablar ya....Y eso crea un niño o una niña retraída con miedos y con inseguridades. Tal vez otros niños y niñas necesiten un poco de sosiego y para nada lo del refuerzo positivo porque se vuelven arrogantes, maleducados y no sé qué más. No digo que te digan que soy la mejor y que puedo conseguir lo que quiera y que el mundo es mío y puedo conseguir lo que quiera. No. Porque el mundo no es como una quiere. ESo lo tengo claro. PEro no sé, animar a hacer cosas, a divertirse, a dejar que cada uno sea como es, qué más da si hablas y metes la pata o si corres y te caes? No sé. NO digo que la culpa sea de mis padres. YA soy adulta y ya debería hacer lo que quisiera con mis ganas y mi forma de enfrentarme a las cosas. PEro ese poso... pues ahí queda.
A cada niño le queda algo de trauma infantil. Mi hermana, por ejemplo, se queja de que en mi casa nunca había dinero para caprichos. Que nos tenían siempre mirando y valorando mucho el dinero. Que nos enseñaron en exceso a valorar el dinero. Y ahora, sería muy fuerte decir que es una manirrota, pero a veces gasta sin sentido y ansiosamente. A mí, sin embargo, eso no me afectó en absoluto. De hecho, valoro mucho que me hayan enseñado eso en concreto. PEro ella lo vivió como una represión en lugar de como un aprendizaje. LA educación de los hijos es muy complicada. Pero tú que eres psicóloga, seguro que sabes mucho de esto.
Seda, efectivamente. Creo que sobrevivo. Me gustaría cambiar la visión que tengo de la vida que llevo. Que soy una afortunada y que si tengo que hacer cosas es porque en la vida hay que trabajar y no todo puede ser estar tirada en la cama. Tal vez, me he rendido en cuanto a buscar actividades que me animen y me hagan salir de casa para algo que no sea trabajar o salir muy de vez en cuando con amigos o familiares. ME dejo llevar por el cansancio y las excusas. No estoy muy activa últimamente. Y sé que debería recuperar alguna ilusión... Pero cuanto más pienso en esto, menos hago. Así que es contraproducente.
Bueno, es que es un error pensar que los padres educan igual a todos sus hijos. Quizás tu hermana YA fuera más impulsiva que tú, y tus padres se dieran cuentan y fueran más duros con ella con el tema del dinero, por ejemplo.
Es complicado, está claro, yo creo que a lo que hay que animar a los hijos es a vivir, en general, salga como salga, no dando tantas importancia a los resultados. NO decir: va a salir bien, tú puedes, eres capaz -sino más bien hacerles entender que en realidad no importa cómo salga.
Hola. Mira, contaste lo que te pasa y te respondiste a vos misma. Y lo hiciste muy bien! Sabes de dónde viene el miedo y también la ansiedad, sabes que no te hace bien, que no lo necesitas, que hay cosas que desconocemos pero no hay que temer... Y también está muy bien lo que buscas en una pareja. Yo creo que mientras escribías fuiste viendo todo claro. No lo olvides.
Te sigo e invito a leerme si querés.
Un abrazo.
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