jueves, 27 de abril de 2017

fácil vs difícil

todo lo que quiero porque es fácil:

- trabajar lo menos posible
- escaquearme de todas las tareas que requieran un esfuerzo
- relacionarme lo justo y necesario para sobrevivir como ser humano en sociedad
- comprar objetos de decoración y de papelería, agendas y libretas para creer que voy a empezar a ser productiva y a dejar
de procrastinar
- procrastinar
- ver vídeos en youtube
- los viernes y los sábados porque no tengo despertador y puedo dormir hasta que me canse
- desayunar cuando no tengo que ir a trabajar
- ver programas y vídeos de cocina pero no hacer nunca las recetas

Todo lo que me gustaría pero supone un esfuerzo que NO estoy dispuesta a realizar:

- adelgazar
- ser fit
- ser vegana
- dejar de procrastinar
- estudiar
- ser una "morning person"
- cocinar saludable
- ser organizada
- atender a mis necesidades pero también las de los demás (familia y amigos)

PRoblema fundamental: algo de esfuerzo tengo que realizar si quiero seguir consiguiendo esas cosas fáciles que tanto me gustan.
Solución: equilibrarse.
Problema: requiere esfuerzo.
Solución: haz un esfuerzo.
Problema: uf, qué pereza no tengo ganas.
Problema derivado1: sin esfuerzo no hay recompensa.
PRoblema derivado 2: madre mía si dedicase todo el tiempo que dedico a pensar en mierdas en hacer lo que quiero con un poco de esfuerzo para poder conseguir las cosas que no requieren ningún esfuerzo, ya habría conseguido todas las cosas que requerían de ese trabajo y ahora estaría más descansada y fuera de este círculo vicioso.
Solución definitiva: escapar del círculo como sea.

5 comentarios:

Flaura Ponte dijo...

Justo el otro día me estado en fb era: POR QUÉ TENGO QUE HACER COSAS.

Lo pienso muy en serio, ¿tan vaga seré? ¿o los demás simplemente no lo dicen? Porque cuando curraba 40 horas a la semana no pude soportarlo (vale que era un curro que odiaba), y cuando volví a estudiar pensé: me encanta estudiar -y a los pocos meses ya lo odiaba otra vez. Que yo sé que más o menos me gusta estudiar y que es este máster lo que me vuelve loca pero no sé.
Es como con el deporte, digo, ¿tan vaga soy? ¿soy incapaz de ir al gym 3 putos a la semana? ¿Me creo súper espartana por contar macros cuando luego me lo salto a la torera comiendo galletas? ¿seremos simplemente débiles de carácter?

La verdad es que además, bueno, yo nunca he sido híper sociable, pero cada vez menos. Ayer quedé con A y al final estuve todo el rato medio sobada y sin prestarle atención, cuando realmente le había estado echando de menos. No me apetece EN ABSOLUTO ver o hablar a mis amigas las que dijeron esos comentarios sobre lo de mi sis (una de hecho me está escribiendo bastante), a la única que me apetece ver es a A y a mis amigos (y a ellos no los veré porque están de despedida), y a L y eso sí, pero a la vez como que me ralla y pienso en pasarme el finde en casa estudiando.

Ayer vi 800 vídeos de workouts en casa y no hice ni uno. Pienso mucho en dejar de comprar ropa que no necesito, pero el miércoles me fui de compras y ayer pensé: me ha hecho sentirme bien más o menos 5 segundos. También quiero dejar de beber Coke, es mi propósito para cuando termine exámenes. Y, es una locura, pero el cuerpo y el amor me hacen sentirme antifeminista. Y quiero dejar de depender de ambas cosas. Lo del cuerpo lo veo complicado, pero respecto al amor, esté con A o no en el futuro, quiero no depender de él, o de follarme a cualquiera.

Ánimo, Supongo que haremos lo que podamos.

Newrea dijo...

Yo también siento que tengo instaurado el machismo en mi inconsciente. Y que nos machacamos mucho a nosotras mismas y entre nosotras. Tú crees que yo voy por la calle y me fijo en los tíos gordos?? Pues no. Pero sí que lo hago con ellas, y digo, bufff qué gorda y cómo está aquella, uy uy uy. Soy cruel y de un tiempo a esta parte peor. En mi interior pienso, mírala que GORRRRDA. Y eso es súper machista. Siento que en mi cabeza vive un PAblo Motos cualquiera y me da un asco que me muero. PEro es así. Hay que deshacerse de todo eso. LAs gafas moradas del género tía. Ahora nos damos cuenta y hay que quitárselas.
Y conmigo misma, más de lo mismo: que si qué gorda, qué vaga... Porque imagina que sí, que soy una vaga, no?? Pero es que es mucho más que eso. Es una forma de rebelarnos, es que vale, yo procrastino que te cagas, pero es por algo más profundo. ES porque estoy hasta el tete de hacer siempre cosas que no quiero hacer. Y ya está. Eso es todo. Yo creo que en realidad, mi verdadera felicidad sería que me diera igual procrastinar. Que me diera igual pesar 50 que 51 y que me tocara un pie todo, pero tooooodooooo lo que se refiere a aspirar a ser la mejor versión de mí misma. Como si otra parte de mí me gritara: Que no quiero ser la mejor versión de mí misma, hostia. Que se acabó.

Flaura Ponte dijo...

Tienes que leer el libro Fuck it de... no recuerdo el nombre del autor. Me lo dejó A, mi profe de inglés, y encima fue justo cuando A me dejó allá por febrero del año pasado, y me vino de puta madre. Y justo dice eso, es que me ha salido en recuerdo en fb hace poco, voy a ver si lo encuentro para pegártelo:

So say FUCK IT whatever you want to be. And just be who you are. There is no need to be anything else. There is no need to self-develop or improve. There is no need to be anyone else.

It doesn't matter and it's not worth giving a shit.

(F**k it, John C. Parkin)

Por cierto, yo soy más cruel con la gente que conozco en plan: mira cómo se ha puesto. Con las desconocidas en realidad, siento cierta admiración. He visto recientemente en mis prácticas en el IES, que las chavalas ahora aunque estén gordas van prietas y enseñando. Yo recuerdo que en mi época nos poníamos la sudadera a la cintura porque teníamos el culo "grande", no nos poníamos falda porque teníamos las piernas "gordas" o porque estábamos muy blancas. Y me encanta, me siento muy orgullosa de las nuevas generaciones. Espero que ellas puedan vivir sin esto.

*Cristal* dijo...

Hola, Nere :)

Aquí, pasando a comentarte. Gracias mil por tu apoyo :)

Pues, qué te digo... Estamos iguales!!! Jajaja Debería estar haciendo mi tesis, pero el miedo me tiene paralizada. Implica mucho esfuerzo que no sé si quiero hacer, no sé si porque me considero débil, porque no me gusta o porque no me interesa (Que sería la peor opción de todas. Y no, cro que sí me interesa hacerla, me interesa tanto que pienso demasiado en hacerla bien y al final no puedo hacer nada).

Somos una contradicción andante y, la verdad, tal como dices, la única solución es hacer un esfuerzo (mental, físico, emocional) para escapar del círculo vicioso de la inactividad y lo fácil. Si fuera por mí, estaría tirada en mi cama, viendo Netflix, leyendo novelas, comiendo, durmiendo o con mi novio. Qué fácil sería la vida si nos pagaran por existir, como a los famosos, ¿no?

Pero no, somos personas de a pie y hay que ganárnoslo. Aunque sea el reconocimiento y el respeto de los demás para poder lograr nuestras metas materiales.

Un abrazo :)

Newrea dijo...

Buscaré ese libro Flau.
Y Cristal ahora que dices lo del miedo tengo que escribir sobre eso...