Empiezo por lo bueno. Llevo aquí sólo dos meses y medio y me siento como si llevara ya un año. Eso es bueno. Porque las semanas se me pasan muy rápido. Estoy un poco estresada pero creo que es un estrés bueno. El año pasado estuve tachando los días para que acabara el año, y este año no me estoy dando cuenta de que está pasando. Todo va muy rápido. Por eso tengo la sensación de que llevo mucho tiempo aquí, ya estamos prácticamente en vacaciones de semana santa y no me he enterado de los meses. Que estamos en abril... A eso me refiero.
Hoy he tenido una sensación extraña, porque me he planteado que a lo mejor éste es mi sitio. Es decir, a lo mejor tengo posibilidades de quedarme aquí el tiempo suficiente como para sentirme parte de él y sentirlo como "hogar". Como me pasó con Madrid. Hoy he pensado que echo tanto de menos Madrid porque en Madrid hice "hogar", pasé allí mucho tiempo y ahora que lo veo con distancia creo que fueron los mejores años de mi vida (hasta ahora). Lo pasé genial allí, también hubo momentos regulares y malos, es cierto que yo, y creo que le pasará a más gente, tiendo a recordar lo bueno (cualquier tiempo pasado fue mejor, como dicen...) Los años de Madrid fueron estupendos. Hoy, a pesar de todo, he sentido una pequeña esperanza en el fondo de mi corazón que me hacía pensar que tal vez aquí también quepa la posibilidad de ser feliz.
Tal vez me haga un hueco y pueda sentir "casa".
Ha sido muy extraño. Ha sido una sensación como de estar "arropada". Como cuando te sientes protegida incluso por personas a las que supuestamente no les importas, pero te hacen sentir que igual sí que les empiezas a importar y que incluso les sale ser amables y quieren que estés cómoda aquí. Yo eso lo aprecio muchísimo. Porque yo soy una persona bastante fría e incluso diría un poco borde. Pero porque soy muy tímida, muy introvertida y mi autoestima... bueno, mi autoestima cojea. Precisamente por eso, cuando alguien me hace sentir que soy importante para ellos, aunque sea a nivel superficial, me genera una sensación de gratitud y de protección que realmente me ayuda. En el caso contrario... si no me tratan bien o no me hacen ni puto caso ni me tienen en cuenta... me hundo en la más absoluta miseria. Porque yo no soy capaz de pedir ayuda ni de integrarme sola. Necesito algo de ayuda. Esté bien o esté mal, así es como yo funciono hasta ahora.
Muchas veces me castigo por eso, porque ésa es mi zona de confort, no exponerme ni siquiera un poco para no sentirme rechazada ni juzgada.
Que me voy por las ramas... Resumiendo, que hoy he tenido una sensación buena con la gente de aquí y conmigo misma.
Por otra parte, cuando hoy me he visto en el espejo en el baño de un centro comercial, lo primero que me ha venido a la cabeza ha sido: "Ni estás tan gorda ni eres tan fea". Eso también ha sido genial. Puede parecer un poco loco, pero era como si mi reflejo me dijera a mí misma: "en serio, ni estás tan gorda ni eres tan fea".
Y ahora pasaré a lo malo, porque aunque no es tan importante, ahí está. Mi peso y mi dieta. Tenía de plazo hoy mismo para volver a ponerme en 50 kilos.
El fin de semana pasado llegué a pesar 50,2 pero creo que en dos días me puse otra vez en 51.
Ahora llevo como tres días sin pesarme y seguramente seguiré en 51. Me da terror pesarme porque para semana santa tengo que llegar como sea de nuevo a los 49 o 49 y pico.
La dieta, fatal. Sigo sin desayunar y sin comer nada hasta la comida. El menú de la cafetería me da una acidez que me quiero morir y soy perezosa para prepararme los tuppers. PEro si no me los hago, moriré de un ataque de acidez. Me sienta fatal la comida, en serio. Lo peor es que cuando llego por la tarde-noche, pues eso, intenté enmendarme y estuve algunos días cenando sano... hasta el jueves que me volví a comprar phoskitos y chocolate para cenar.
Y hoy he cenado un helado, palomitas y dos mini croissants. Esto también está contribuyendo a mi acidez, evidentemente.
Es la pescadilla que se muerde la cola, tengo que ponerme seria y decir: venga, hasta que cojas el hábito de los 21 días, necesitas hacer ese pequeño esfuerzo de cenar en condiciones, no tener pereza para preparar una ensalada que se tarda lo mismo que en abrir el phoskito de turno. Voy a intentar planificar el menú semanal con antelación. Lo que pasa, es que mi cabeza me pide phoskito y chocolate, porque lo he hecho un hábito. Y me va a pasar factura como siga así.
Otra cosa mala es que hoy, en una afán consumista, me he comprado unos vaqueros, una rebeca, una camiseta y un pañuelo. No quería que el buen rollo me llevara al consumo, la verdad, pero poniendo la excusa de que el domingo voy a salir y que toda la poca ropa que tengo aquí es de invierno y estoy aburrida de ir siempre igual....pues.....mal.
2 comentarios:
Bravo bravo y bravo. Al final eso es lo más importante. Y poco a poco llegará lo demás, cuando empiezas a encontrarte bien todo resulta más fácil. Hace un par de años me habría resultado impensable que podría comer bien y hacer ejercicio, me parecía demasiado difícil, mucho más fácil no comer y punto. Y ahora un día que tengo que estar en ayunas porque tengo un análisis o algo, lo paso fatal. Así que, poco a poco.
Un abrazo.
Hola, vaya parece que me leía a mi misma en esta parte:''Precisamente por eso, cuando alguien me hace sentir que soy importante para ellos, aunque sea a nivel superficial ...En el caso contrario...''
Creo que nos parecemos mucho, aunque afortunadamente a mi no me gustan los phoskito xD
Bromas a parte, es cuestión de volver a poner bien tu organismo porque como bien dices te puede hacer mucho daño. Yo tuve unas semanas igual, de mucha ansiedad y malestar, solo quería milka... y era como me estoy destrozando el estomago.
Pero bueno, ya volví casi a la normalidad en lo que se refiere al peso, y el estomago aún está algo fastidiado. Por eso te digo que mientras antes tomes medidas mejor. Suerte y animo.
Publicar un comentario