lunes, 13 de marzo de 2017

Lo juro

Da igual. Coma lo que coma me siento como una puta mierda.
De qué vale sentir asco, enfado, tristeza, alegría o lo que sea?
Odio la comida con todas mis fuerzas, odio la cocina, odio cocinar y odio necesitar comer. Odio fregar los platos, odio comprar para tener cosas en la nevera, odio el gas, odio la sartén, odio el horno. Odio desayunar cada día. Odio todo lo que hay en mi cocina. La echaría abajo y pondría una bañera.
Las cosas van a cambiar a partir de ahora.
Me lo debo.
Juro que voy a llegar a 47 kilos. Adelgazar para dejar de ser una desgraciada.

2 comentarios:

Flaura Ponte dijo...

sólo tengo abucheos para esto y caritas tristes

Diminuta dijo...

Te regalaría mis poquitos kilos pero eso si: van con el mismo sentimiento de desgracia, eso no cambia con el peso, lamentablemente