miércoles, 9 de marzo de 2011

ok?

Bueno, mañana es jueves y tengo clases de pintura, así que no habrá problema.

Hoy he tenido hambre, pero estoy super bien del estómago. No me molesta ni me duele.

Estar a dieta, me sienta bien.


El viernes, iré a dar una vuelta, pero yo sola. Y durante el finde, no puedo salir a ninguna parte con gente, al menos no a comer o a cenar, ni a tapear, ni a nada. Porque este finde, me vuelve a tocar cura de zumo.

Hoy he estado hablando con una compañera que ha engordado 28 kilos. Me decía que empezó a engordar y sin parar. Además tiene un problema de metabolismo, y le cuesta adelgazar. Yo le he dicho que lo importante era estar saña y ser feliz.

Se ha reído.

Ella me cae super bien. Siempre anda riéndose y además te hace reír.

Luego, he estado con otra compañera que está asquerosamente delgada. De hecho, me han entrado ganas de decirle: TÍA! ESTÁS ASQUEROSA DE DELGADA!. Pero me ha parecido muy fuerte, y no lo he dicho en voz alta. Tiene un cabezón inmenso, y una cinturilla y unos bracitos que dan grima.

Se ha comido unas hojas de lechuga y algo de carne.

NO sé si tengo envidia de ella, puede ser. La veo prepotente, pija, tiquismiquis, pava, insufrible. (Puede que tenga envidia). Seguro que tiene algún trastorno de la conducta alimentaria. Pero es extraño, porque realmente está tan delgada, que está fea. No tiene nada, sólo se le ve el cabezón. Es como un chupa chups. Pero creo que tengo envidia de la forma en que ha podido llegar a adelgazarse.

Es una mierda muy grande esto del culto al cuerpo.

lunes, 7 de marzo de 2011

Adelgazando para siempre



POR fin he conseguido arrancar. Hice el día a zumo, y hoy me he portado genial comiendo poquito y no he pensado en nada. No tengo ansiedad, y sé que esto es lo que quiero, una vez más.

Una vez que arranco, me es relativamente bastante fácil mantenerme a raya, me doy ánimo a mí misma y la báscula me devuelve resultados.

Mi problema llega cuando decido quedarme en algún peso, como los 50, porque ya me veo aceptable. AHÍ ESTÁ LA CLAVE. Y espero no olvidarlo.

Al llegar a un peso aceptable, ya sé lo que tengo que hacer: NO ACEPTARLO.

Seguir como siempre: a raya, controlando sin parar y para toda la vida. Porque esa es mi forma de ser feliz, el tener esto controlado. YA ESTÁ.

Ni 40 días a dieta, ni un finde de cura de zumos...Tengo que tener curas de zumos y dietas permanentemente en mi mente, y seguirlos, y respetarlos porque esto es lo que quiero ser. NO quiero aceptarme en un peso. Mi objetivo tiene que ser siempre el de adelgazar.

sábado, 5 de marzo de 2011

Nueva cura del zumo


Mañana empiezo la cura del zumo.

De nuevo,

MAÑANA: SÓLO ZUMO (1 LITRO MÁXIMO)

LUNES, MARTES, MIÉRCOLES Y JUEVES:

desayuno: 1 zumo

comida: un tupper casero de verdura y/o legumbres ó verdura y pescado hervido

merienda: 1 zumo

cena: 1 zumo ó 1 yogur ó 1 sopa

(EL VIERNES, REHARÉ EL MENÚ, DE MOMENTO ASÍ)

Es la única forma de mentalizarme que tengo que comer mucho menos, o más equilibrado. Como en mis mejores momentos.

Estoy gordísima. Necesito llegar al menos a los 50 otra vez).

Además, me he visto en fotos y estoy horrible. Tan gorda, tan gorda, tan gorda, que no lo querríais saber. Espero que aún tenga solución.

Tengo mucha rabia contenida, y lo pago conmigo misma, estando fea, sintiéndome mal, estando gorda, triste, indeseable. Pero fea, fea, refea.

No quiero gustarle a los demás, quiero mirarme al espejo y no darme asco.

martes, 1 de marzo de 2011

Sigo igual de tonta

Pues no volví al psicólogo. Yo estaba convencida y ya tenía cita para la segunda sesión. Pero me llamó para posponerla. Confieso que lo primero que pensé fue: "Vale, hasta el loquero al que supuestamente le voy a pagar, pasa de mí". Sé que es una reacción totalmente fuera de lugar, pero lo pensé: Sí. Así que en esa semana, estuve meditando y decidí que lo mejor sería no ir. Cuando me llamó para decir una nueva fecha, yo reculé. Si no hubiera llamado para posponerla, estaría tratándome.

Le dije que estaba muy ocupada y que lo dejaba para el mes siguiente si tenía tiempo.

Así pasó.

A cambio, y ya sé que no es una solución que lo pueda sustituir, me he apuntado a un curso de pintura. I know, I know. Es un parche. Me sirve para no pensar, y para despejarme durante un tiempo.

Tengo sentimientos de insatisfacción. Pararme a pensar en quién soy, a dónde voy y para qué, me genera más frustración e insatisfacción aún.
No sé si realmente no sé qué quiero hacer con mi vida, o si es que no quiero saberlo porque me da miedo. Antes lo tenía más claro: quería ser delgada sobre todas las cosas, enamorarme, viajar, seguir trabajando, seguir aprendiendo....

Pero ahora, es que no sé qué quiero. O si lo sé, no hago nada para conseguirlo.

No sé en qué estoy fallando. Demasiada inactividad ó mucho cansancio.

Por las mañanas, me levanto sin fuerzas, desganada, desmotivada, y llego a trabajar arrastrándome.
Ahora al menos, pienso en el curso de pintura, y me ilusiono un poco.

lunes, 14 de febrero de 2011

azoteas

Hoy he ido al médico de la azotea. Y sinceramente, después de estar llorando durante 50 minutos, e intentar explicarle lo que me pasa... No veo claro para nada el seguir yendo. De repente, no creo que mis problemas se vayan a solucionar. Y en el caso de que se solucionaran, tal vez necesitaría años. No sé.

El caso es que no quiero seguir yendo. Además me ha hecho un comentario que no me ha gustado. De una cosa que veía rara....Yo que sé. Igual sí que es "raro". Pero paso.

Yo creo que lo mejor es no continuar yendo. Le diré que lo he pensado y que por ahora, voy a seguir "tirando". Y que si en unos meses veo que no he mejorado, entonces iré a ver qué me ocurre. Sé que no intentarlo, está mal; pero también es dinero y tiempo y esfuerzo.

Ir tirando de hilos y ver qué pasa....eso de estudiar el pasado para entender mejor el presente....Pues no sé si me convence mucho, la verdad. Entre otras cosas, porque es muy agotador para mí. Cada vez que vaya a la consulta, el tener que llorarle por las cosas que me han pasado. No creo que pueda.

Y encima, sentarme en ese sillón tan feo, que me siento realmente una loca de remate... agh no.

Estoy loca, mucho. Pero me da miedo ir a enfrentarme a mi vida. Necesito más tiempo.
Mucho más tiempo.

Aunque tal vez vea el tiempo pasar, y al pasar el tiempo; el tiempo pase y yo siga igual.

No quiero seguir yendo. No lo considero oportuno. Y menos si pretende que yo solita sea la que vaya saliendo del agujero. Yo necesito directrices, un método, un apoyo...

No me he pesado todavía, no sé si algún día lo haré.

ME siento gooooooooooorda. Inmeeeeeeeensa.

Tengo tantas cosas enredadas en la cabeza, que necesitaría un trasplante, porque no se puede deshacer todo este lío que he ido forjando desde que prácticamente tenía uso de razón.

domingo, 23 de enero de 2011

Shopaholic



Este fin de semana he sido una "shopaholic". Compras compulsivas por doquier.

Me restrinjo la comida y cuando me da hambre, intento entretenerme para no pensar en eso y hago otras cosas: crucigramas, internet, revistas, salir a pasear y mirar escaparates. PEro salir a mirar escaparates cuando de casi todas las tiendas cuelgan carteles que dicen: segundas rebajas...

Compras inútiles de hoy: un abrigo, una falda, un cinturón, unos pantalones cortos, unas botas, y una camiseta.

Pero el viernes también compré una camiseta y un jersey.

He reflexionado y por una parte, sé que está bien tener ganas de comprar,me explico, eso refleja que ya no estoy tan triste como estas navidades, y me apetece intentar ir más guapa, y vuelvo a ser presumida". Esto es la recuperación de una ilusión. Siempre me ha gustado salir a mirar tiendas. Cuando estoy triste y apática, no hago nada, me quedo paralizada. Pero ahora, he salido. Y ha vuelto a suceder lo de siempre.

Las veces que he estado más delgada, y que por lo tanto, me siento mejor conmigo misma, por un simple número reflejado en la báscula...Esas veces, siempre, siempre, siempre, siempre, me han consolado las compras. De manera que sustituyo el consuelo de la comida, por el de las compras. El efecto es parecido al de una recompensa.

NO como, me voy de compras. Y normalmente, compro ropa.

Pues debe de haber algo detrás de todo esto. El vacío que intento llenar. EStá claro.
No podría estar sencillamente tranquila con mis compras y disfrutar un poquito de ellas?? No, porque sé que es un círculo vicioso.

Si engordo, me pongo triste, y se me quitan las ganas de todo. Si de nuevo adelgazo, estoy feliz. Por eso, todo gira en torno a un número. Es perjudicial y dañino, y domina mi mundo.

Hoy al fin, me he subido a la báscula, después de tanto miedo a ver un número demasiado alto...No ha sido para tanto, es sólo que estoy en 53..... Teniendo en cuenta que ya llevaba unos días comiendo menos, eso significa que he tenido que estar más gorda en algún punto.

Digamos, que esto es empezar desde cero, lo sé. Pero no está tan mal. No es un estropicio supremo. Es sólo mi peso. Ése que siempre vuelve en cuanto me dejo llevar...

Por eso, me ha extrañado ir de tiendas y comprar ropa. Normalmente siempre espero a adelgazar para comprarla. Y esta vez, no. He pensado que si adelgazo y la ropa me llega a quedar grande, pues mejor. Y de todas formas, los pantalones y la falda llevan su cinturón....Siempre se puede apretar.

Por otra parte, en el trabajo, ya no me dicen nada respecto a lo que como, porque les tengo dicho que tengo el estómago muy delicado. En el fondo, es cierto.

miércoles, 19 de enero de 2011

Cuaresma particular


Siempre voy a querer seguir un régimen más o menos estricto de alimentación. Más que quererlo o aunque me esfuerce en no querer quererlo, es lo que quiero.

Y cuando no lo sigo estoy infeliz, insatisfecha, desagusto, cabreada, gorda.

Por eso tengo un último o penúltimo plan (ojalá sea el último). Antes de abandonar mi alimentación y entregarme a la náusea continua de regímenes alternados, sube-bajas, baja-subes...tanto en ánimo como en kilos....Antes de que ellos me venzan a mí, me ofrezco 40 días y sus 40 noches (como religión y otras simbologías asociadas al número 40 para la transformación espiritual y corporal) para un seguimiento continuo de alimentación controlada para siempre.

ME imagino que debería tener como objetivo los 47 kilos, pero tras muchos intentos fallidos y dado el nivel de ansiedad que me produce no haberlo conseguido a lo largo del pasado año; lo mínimo que puedo hacer por mi cuerpo es llevarlo a los 49. Peso mínimo alcanzado en octubre.

Cambio permanente, allá voy; pues por mucho que no quiera quererlo, como ya he dicho, esto es lo que quiero.