
Este fin de semana he sido una "shopaholic". Compras compulsivas por doquier.
Me restrinjo la comida y cuando me da hambre, intento entretenerme para no pensar en eso y hago otras cosas: crucigramas, internet, revistas, salir a pasear y mirar escaparates. PEro salir a mirar escaparates cuando de casi todas las tiendas cuelgan carteles que dicen: segundas rebajas...
Compras inútiles de hoy: un abrigo, una falda, un cinturón, unos pantalones cortos, unas botas, y una camiseta.
Pero el viernes también compré una camiseta y un jersey.
He reflexionado y por una parte, sé que está bien tener ganas de comprar,me explico, eso refleja que ya no estoy tan triste como estas navidades, y me apetece intentar ir más guapa, y vuelvo a ser presumida". Esto es la recuperación de una ilusión. Siempre me ha gustado salir a mirar tiendas. Cuando estoy triste y apática, no hago nada, me quedo paralizada. Pero ahora, he salido. Y ha vuelto a suceder lo de siempre.
Las veces que he estado más delgada, y que por lo tanto, me siento mejor conmigo misma, por un simple número reflejado en la báscula...Esas veces, siempre, siempre, siempre, siempre, me han consolado las compras. De manera que sustituyo el consuelo de la comida, por el de las compras. El efecto es parecido al de una recompensa.
NO como, me voy de compras. Y normalmente, compro ropa.
Pues debe de haber algo detrás de todo esto. El vacío que intento llenar. EStá claro.
No podría estar sencillamente tranquila con mis compras y disfrutar un poquito de ellas?? No, porque sé que es un círculo vicioso.
Si engordo, me pongo triste, y se me quitan las ganas de todo. Si de nuevo adelgazo, estoy feliz. Por eso, todo gira en torno a un número. Es perjudicial y dañino, y domina mi mundo.
Hoy al fin, me he subido a la báscula, después de tanto miedo a ver un número demasiado alto...No ha sido para tanto, es sólo que estoy en 53..... Teniendo en cuenta que ya llevaba unos días comiendo menos, eso significa que he tenido que estar más gorda en algún punto.
Digamos, que esto es empezar desde cero, lo sé. Pero no está tan mal. No es un estropicio supremo. Es sólo mi peso. Ése que siempre vuelve en cuanto me dejo llevar...
Por eso, me ha extrañado ir de tiendas y comprar ropa. Normalmente siempre espero a adelgazar para comprarla. Y esta vez, no. He pensado que si adelgazo y la ropa me llega a quedar grande, pues mejor. Y de todas formas, los pantalones y la falda llevan su cinturón....Siempre se puede apretar.
Por otra parte, en el trabajo, ya no me dicen nada respecto a lo que como, porque les tengo dicho que tengo el estómago muy delicado. En el fondo, es cierto.
3 comentarios:
Yo siempre que engordo regalo la ropa pequeña o la tiro y compro de mi nueva talla para obligarme a "asumir" que ese va a ser mi cuerpo... Luego, si vuelvo a adelgazar, me arrepiento de la ostia claro, porque tengo un montón de pantalones grandes inservibles (que tampoco quiero regalar por si vuelvo a engordar) y ninguno ajustado (y tampoco quiero comprar por si vuelvo a engordar) jajaja, es curioso, debería quedarme con toda y punto.
Respecto a las compras, hay un límite supongo, entre el bien y el mal. Aunque reconozco que yo compro sin mesura.
Yo creo que el cuerpo, para bien y para mal, lucha por mantenerse... a mí me ha pasado de estar comiendo poquísimo y adelgazar igual 100 gramos al día, y de comer de la ostia y no engordar nada... ese tipo de cambios alimentarios tardan en tener efecto, insisto, para bien y para mal...
Sé feliz con tu nueva ropa... quizás cuando engordas te ves tan mal precisamente porque no te permites ser "coqueta".
Sí, es cierto, es como si el cuerpo al adelgazar y conservar ese peso mucho tiempo, se quedara con un pequeño pozo sin fondo, de manera que hasta que no se llenara, no volvieras a coger kilos.
Y al engordar, pues igual, tienes que vaciar el pozo antes de volver a adelgazar.
Cosas del cuerpo. Y sí, lucha mucho por volver a lo de siempre.
Hola Nere, he tenido que cambiar la url del blog por riesgo a que me lo descubra alguien que no quiero... ahora es:
www.solamente-yo-seda.blogspot.com
Mejor entrenerse con compras que comiendo...
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