jueves, 25 de mayo de 2017

Castigo del Universo

Me he puesto mala con cólicos de nuevo.
Esto es un castigo del universo y de mi propio cuerpo a mis tonterías soberanas.
El lunes me sentí mal por la noche, sentía que no tenía nada de hambre y aunque comí poco, no cené apenas. A pesar de todo, tuve gastroenteritis. Al día siguiente, fui a trabajar, aunque estaba muy mareada. Como ese día apenas comí, el martes estuve mejor. El miércoles amanecí más o menos bien. E hice la dieta blanda y astringente, hasta que por la noche me dio un poco de hambre y tomé atún en salsa de tomate. Pues eso me sentó fatal, claro. Y eso que no comí mucho. He pasado la madrugada horrible. Hoy no he ido a trabajar, y he ido al médico de lo mal que me sentía. PEro me han mandado a casa para que repose y beba mucho líquido. Tenía el azúcar normal porque estoy bebiendo aquarius y la tensión también normal. Estaba muy nerviosa.
Ahora me he relajado un poco. PEro creo que esto del nerviosismo viene de la mano de mi ansiedad. Que no se me quita.
Voy a intentar hacer ejercicios de relajación todos los días. Especialmente antes de dormir y al despertarme.

Me da mucha vergüenza ser la clase de adulta que soy, porque hoy es que me he puesto a llorar de la autocompasión, aquí sola en casa. De sentirme mal y estar sola y no tener a nadie a quién contárselo. Yo creo que por eso he ido al médico, porque no tenía a nadie más a quien decirle que me encontraba tan mal. Ése es uno de los inconvenientes de estar sola. Que estás sola para todo, para lo bueno y para lo malo. Pensé que si llegaba a encontrarme muy mal, siempre podría recurrir a alguien, alguna compañera. He pensado, joder y si me muero aquí sola...

Me preocupa no ser fuerte y actuar como una tonta que va al médico por un puñetero cólico. O peor aún, creer que voy a morirme por eso.

viernes, 19 de mayo de 2017

hambre

Hoy me he despertado con una pesadilla y no sé si habrá tenido algo que ver en mi ánimo el resto del día. En mi sueño agredían a un amigo. Yo a este "niño" lo quiero un montón, pero como yo me he ido moviendo tanto en el mapa, la verdad es que ya no nos vemos ni tenemos tanto contacto. Sólo nos megusteamos en Facebook y casi ni hablamos ya por wassap. Y he empezado a ponerme nostálgica durante todo el día, y a pensar que menuda mierda, que toda la gente que quiero está lejos. Que estoy viviendo como si fuéramos a ser eternos, y que no estoy aprovechando lo verdaderamente importante. Siempre me muevo en función del trabajo. Esa ha sido mi prioridad hasta ahora. Ahora ya no lo es. No tiene que ser mi prioridad. ES muy triste. Yo quiero estar con la gente que quiero. No sé. Me he puesto muy melancólica.
PAra más inri, hoy he pasado hambre. Y me he preguntado que por qué. Por qué tengo yo que pasar hambre a conciencia y sin necesidad? Por qué me sigo restringiendo? Por qué no me alimento como una persona normal y punto? Por qué si subo un kilo o dos no estoy tranquila?
En fin, un mal día.
PEro nada en comparación con los anteriores. Que han sido aún peores.
Lo bueno es que los viernes por la noche y los sábados remonto, estoy de mejor humor: dos días sin madrugar ni correr.
Además, ya me he cogido las vacaciones de verano y algún que otro puente, así que eso es lo que me mantiene de momento ilusionada.

Últimamente estoy viendo en youtube los vídeos de las "10.000 calories challenge". Es bastante asqueroso, y me lo pongo porque me va bien para que se me quite el hambre. Además, le he cogido mucha manía a los vídeos de "smoothies", de avenas y demás mandangas "healthy".

Por fin es viernes. Se acabó el sentimiento de culpa por ser un fraude...hasta el domingo por la tarde.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Necesito QUERERMe

Cuando Cristal me comentó lo que le cuesta enfrentarse a algo difícil por miedo (de no hacerlo bien, de no poder, o incluso miedo de poder hacerlo y hacerlo bien, lo que significa que hay que acabarlo....) me di cuenta de que tenía que escribir sobre esto.

Yo he generado mucho miedo. El año pasado fue horrible en este sentido. Aunque aprendí mucho, también me acobardé un montón. Y todo eso lo vengo arrastrando aún. Estoy segura de que los miedos que siento son consecuencia de lo que viví (con lo que ya dudo de si aprendí o desaprendí...).

He generado miedo a conducir, y la primera vez que me pasó fue el año pasado en verano, desde entonces, no se me ha quitado. Tengo miedo a las reuniones de trabajo. Me da ansiedad y claustrofobia. Esta semana tuve una y menos mal que me llevé una botella de agua, porque casi monto un show. ME da miedo estar en aglomeraciones y también pasar calor. Me da la sensación de que me voy a desmayar.

Todas estas reacciones son debidas al miedo irracional. Me da miedo perder el control y tengo miedo por mi inseguridad. Porque realmente mi autoestima se melló tanto el año pasado, que aún no se ha recuperado y me boicoteo diciéndome que no voy a poder. NO voy a poder. Y me lo digo en primera persona, vamos, que estoy convencida de que no voy a poder, de que no sé, de que estoy nerviosa, me da ansiedad, entro en pánico y digo, stop, aborta, aborta, aborta.

Sigo teniendo la sensación de que no soy todo lo válida que debería ser en mi trabajo, y que pronto descubrirán el fraude y dirán....ajá, aquí está la mediocre number one. Luego reculo y me digo que no es para tanto, y lo que hablaba en el post anterior, que tampoco pasaría nada si fuera un fraude e intentara hacer lo menos posible. QUe no hay que llegar hasta donde llegues, a veces basta con llegar al mínimo. Aprobar está bien. Incluso aprobar raspando la mayoría de los días de la semana. Incluso a veces, puedes ni llegar. Suspender. No pasa nada, la vida sigue.

QUiero dejar de tener miedo. Y quiero que me importe un carajo lo que los demás piensen de mí. Porque también es cierto lo que me comentaba Flau: a la peña le importa poquísimo lo que el de enfrente haga o deje de hacer. Puede que yo crea que ellos y ellas (familia, jefes, jefas, compañeras, amigas....) tengan expectativas sobre mí, es decir, que crea que ellos esperan que yo sea buena empleada, buena compañera... pero ni de broma. No tienen ninguna expectativa de nada!!!! Soy yo misma la que me impongo las cosas, la que soy dura conmigo misma, la que se boicotea, la que procrastina y se enfada, la que trabaja y cree que no es suficiente y nunca será suficiente, y como nunca será suficiente, pues no haré nada, y cuando no hago nada, pues decido que tengo que hacer algo, y después lo dejo, y lo retomo... y nunca estoy contenta.
Pero en serio, basta.
Ahora le echo la culpa a lo que pasó en 2016, mi experiencia trabajando fuera en un grupo grande y competitivo. QUe me achicó. Pero salí de allí, ya no es culpa de aquello. Da igual de quién sea la culpa. La cuestión es que ya no estoy con esa panda de capullos, machistas, amargados, trepas y todo lo malo que se me ocurra. Probablemente, ni siquiera eran como los defino. Porque yo me encontraba tan mal allí, que todo era MAL aunque fuera BIEN. (Tengo que reconocer que también hubo cosas y personas buenas, rayos de luz). Como dijo uno de los primos en la película PRIMOS, yo era una cochinilla y cuando un dedo me tocaba, me hacía una bolita. En mi caso, el metafórico dedo era mi trabajo y el ambiente en el trabajo. ME pasé el año prácticamente hecha una bola. Bueno, no sé. Igual exagero.
Pero me siento totalmente reflejada en ese personaje, con sus ataques de ansiedad y sus miedos.
No existe el miedo.
Existe lo que no sabemos. PEro no hay que tener miedo de lo que va a pasar. Lo importante es que pasará y ya está.

He decidido que si alguna vez me decido a encontrar pareja, me voy a decantar por dos cosas fundamentales:
1) que me refuerce positivamente SIEMPRE. Que me diga: tú puedes, claro que sí, a por ello. En plan: "Tú eres lista, tú eres buena, tú eres importante" (como en Criadas y Señoras le decía la Ama a la niña...)
2) que sepa cocinar sano y rico.

Estas dos condiciones pasarán a ser indispensables en una futura pareja.
Pero ahora que lo veo escrito, esas dos condiciones son la base para quererse a uno mismo: alimentar la mente y el cuerpo de una manera sana. Y lo único que tengo que hacer es cumplir yo misma esas dos condiciones. ME TENGO QUE QUERER. PEro, cómo??


jueves, 27 de abril de 2017

fácil vs difícil

todo lo que quiero porque es fácil:

- trabajar lo menos posible
- escaquearme de todas las tareas que requieran un esfuerzo
- relacionarme lo justo y necesario para sobrevivir como ser humano en sociedad
- comprar objetos de decoración y de papelería, agendas y libretas para creer que voy a empezar a ser productiva y a dejar
de procrastinar
- procrastinar
- ver vídeos en youtube
- los viernes y los sábados porque no tengo despertador y puedo dormir hasta que me canse
- desayunar cuando no tengo que ir a trabajar
- ver programas y vídeos de cocina pero no hacer nunca las recetas

Todo lo que me gustaría pero supone un esfuerzo que NO estoy dispuesta a realizar:

- adelgazar
- ser fit
- ser vegana
- dejar de procrastinar
- estudiar
- ser una "morning person"
- cocinar saludable
- ser organizada
- atender a mis necesidades pero también las de los demás (familia y amigos)

PRoblema fundamental: algo de esfuerzo tengo que realizar si quiero seguir consiguiendo esas cosas fáciles que tanto me gustan.
Solución: equilibrarse.
Problema: requiere esfuerzo.
Solución: haz un esfuerzo.
Problema: uf, qué pereza no tengo ganas.
Problema derivado1: sin esfuerzo no hay recompensa.
PRoblema derivado 2: madre mía si dedicase todo el tiempo que dedico a pensar en mierdas en hacer lo que quiero con un poco de esfuerzo para poder conseguir las cosas que no requieren ningún esfuerzo, ya habría conseguido todas las cosas que requerían de ese trabajo y ahora estaría más descansada y fuera de este círculo vicioso.
Solución definitiva: escapar del círculo como sea.

viernes, 31 de marzo de 2017

Aham

Empiezo por lo bueno. Llevo aquí sólo dos meses y medio y me siento como si llevara ya un año. Eso es bueno. Porque las semanas se me pasan muy rápido. Estoy un poco estresada pero creo que es un estrés bueno. El año pasado estuve tachando los días para que acabara el año, y este año no me estoy dando cuenta de que está pasando. Todo va muy rápido. Por eso tengo la sensación de que llevo mucho tiempo aquí, ya estamos prácticamente en vacaciones de semana santa y no me he enterado de los meses. Que estamos en abril... A eso me refiero.
Hoy he tenido una sensación extraña, porque me he planteado que a lo mejor éste es mi sitio. Es decir, a lo mejor tengo posibilidades de quedarme aquí el tiempo suficiente como para sentirme parte de él y sentirlo como "hogar". Como me pasó con Madrid. Hoy he pensado que echo tanto de menos Madrid porque en Madrid hice "hogar", pasé allí mucho tiempo y ahora que lo veo con distancia creo que fueron los mejores años de mi vida (hasta ahora). Lo pasé genial allí, también hubo momentos regulares y malos, es cierto que yo, y creo que le pasará a más gente, tiendo a recordar lo bueno (cualquier tiempo pasado fue mejor, como dicen...) Los años de Madrid fueron estupendos. Hoy, a pesar de todo, he sentido una pequeña esperanza en el fondo de mi corazón que me hacía pensar que tal vez aquí también quepa la posibilidad de ser feliz.
Tal vez me haga un hueco y pueda sentir "casa".
Ha sido muy extraño. Ha sido una sensación como de estar "arropada". Como cuando te sientes protegida incluso por personas a las que supuestamente no les importas, pero te hacen sentir que igual sí que les empiezas a importar y que incluso les sale ser amables y quieren que estés cómoda aquí. Yo eso lo aprecio muchísimo. Porque yo soy una persona bastante fría e incluso diría un poco borde. Pero porque soy muy tímida, muy introvertida y mi autoestima... bueno, mi autoestima cojea. Precisamente por eso, cuando alguien me hace sentir que soy importante para ellos, aunque sea a nivel superficial, me genera una sensación de gratitud y de protección que realmente me ayuda. En el caso contrario... si no me tratan bien o no me hacen ni puto caso ni me tienen en cuenta... me hundo en la más absoluta miseria. Porque yo no soy capaz de pedir ayuda ni de integrarme sola. Necesito algo de ayuda. Esté bien o esté mal, así es como yo funciono hasta ahora.
Muchas veces me castigo por eso, porque ésa es mi zona de confort, no exponerme ni siquiera un poco para no sentirme rechazada ni juzgada.
Que me voy por las ramas... Resumiendo, que hoy he tenido una sensación buena con la gente de aquí y conmigo misma.

Por otra parte, cuando hoy me he visto en el espejo en el baño de un centro comercial, lo primero que me ha venido a la cabeza ha sido: "Ni estás tan gorda ni eres tan fea". Eso también ha sido genial. Puede parecer un poco loco, pero era como si mi reflejo me dijera a mí misma: "en serio, ni estás tan gorda ni eres tan fea".


Y ahora pasaré a lo malo, porque aunque no es tan importante, ahí está. Mi peso y mi dieta. Tenía de plazo hoy mismo para volver a ponerme en 50 kilos.
El fin de semana pasado llegué a pesar 50,2 pero creo que en dos días me puse otra vez en 51.
Ahora llevo como tres días sin pesarme y seguramente seguiré en 51. Me da terror pesarme porque para semana santa tengo que llegar como sea de nuevo a los 49 o 49 y pico.
La dieta, fatal. Sigo sin desayunar y sin comer nada hasta la comida. El menú de la cafetería me da una acidez que me quiero morir y soy perezosa para prepararme los tuppers. PEro si no me los hago, moriré de un ataque de acidez. Me sienta fatal la comida, en serio. Lo peor es que cuando llego por la tarde-noche, pues eso, intenté enmendarme y estuve algunos días cenando sano... hasta el jueves que me volví a comprar phoskitos y chocolate para cenar.
Y hoy he cenado un helado, palomitas y dos mini croissants. Esto también está contribuyendo a mi acidez, evidentemente.
Es la pescadilla que se muerde la cola, tengo que ponerme seria y decir: venga, hasta que cojas el hábito de los 21 días, necesitas hacer ese pequeño esfuerzo de cenar en condiciones, no tener pereza para preparar una ensalada que se tarda lo mismo que en abrir el phoskito de turno. Voy a intentar planificar el menú semanal con antelación. Lo que pasa, es que mi cabeza me pide phoskito y chocolate, porque lo he hecho un hábito. Y me va a pasar factura como siga así.
Otra cosa mala es que hoy, en una afán consumista, me he comprado unos vaqueros, una rebeca, una camiseta y un pañuelo. No quería que el buen rollo me llevara al consumo, la verdad, pero poniendo la excusa de que el domingo voy a salir y que toda la poca ropa que tengo aquí es de invierno y estoy aburrida de ir siempre igual....pues.....mal.

lunes, 13 de marzo de 2017

Lo juro

Da igual. Coma lo que coma me siento como una puta mierda.
De qué vale sentir asco, enfado, tristeza, alegría o lo que sea?
Odio la comida con todas mis fuerzas, odio la cocina, odio cocinar y odio necesitar comer. Odio fregar los platos, odio comprar para tener cosas en la nevera, odio el gas, odio la sartén, odio el horno. Odio desayunar cada día. Odio todo lo que hay en mi cocina. La echaría abajo y pondría una bañera.
Las cosas van a cambiar a partir de ahora.
Me lo debo.
Juro que voy a llegar a 47 kilos. Adelgazar para dejar de ser una desgraciada.

jueves, 9 de marzo de 2017

El chocolate

El tiempo está mejorando, al menos esta semana y la anterior. En mi ánimo esto está influyendo positivamente.
Con la comida... en serio, voy fatal.
Ayer comí lo siguiente:

Desayuno: NADA
Comida: Arroz con pescado y un yogur
Merienda: Media tableta de chocolate
Cena: NADA

Hoy he comido:

Desayuno: NADA
Media mañana: (hambre extrema) Coca cola zero (sí, a veces tomo alguna) y un mini de queso y tomate
Comida: Espinacas a la crema y arroz
(Después de comer me pongo malísima del estómago y la barriga)
Merienda: Media tableta de chocolate y tres donettes. (Vuelvo a estar mal de la barriga, obviamente).
Cena: NADA

Muy bien.
Es que soy un caso. Esta mañana pesaba 51.
Me va a explotar una arteria o algo peor.
Quiero adelgazar y estar otra vez en 49, pero así no puedo.
Intentaré llenar mi diario de comidas, que me compré en Tiger, y observar el peso. Principalmente, tengo que dejar esta forma de comer por mi salud. Hago dos comidas al día: normalmente comida y merienda-cena, y generalmente la última es súper extrema.(Ejemplo: una lata de mejillones y un bocadillo de nocilla).
Es que es de traca. Juro que no sé por qué estoy castigándome de esta manera.
Pero es por eso, es porque me he acostumbrado a llegar y tirarme a lo primero que pillo. A comer mal y a hacer lo mínimo.
Tengo que empezar a hacer cosas que Nere nunca haría.