sábado, 9 de octubre de 2010

fatal


Ayer lo pasé fatal. Tenía muchas ganas de llorar, ansiedad y dolor. Con la comida bien, no super bien, pero no me pasé de calorías seguro. Además fui a spinning. Pero mi estado de ánimo estaba por los suelos. No tuve ganas de salir ni de arreglarme, ni de ir a mirar tiendas de ropa. Muchas veces pienso que así no merece la pena adelgazar, porque con ese ánimo...

Hoy empieza mi cura de zumo de manzana. Sólo puedo tomar un litro de zumo de manzana. El otro litro será de agua.

Tampoco creo que hoy salga porque no puedo romper la cura. Además hace un día malísimo y no para de llover. Y por si eso no fuera suficiente, tengo que estudiar muchísimo si quiero estar libre todo el fin de semana que viene.

A ver qué tal se me da.

Además, cuando estoy así, me pongo especialmente sensiblona y empiezo a pensar en quien no debo y en todas las cosas que debería decirle. Cuando sé que no es real. Que él no me aprecia ni me tiene en cuenta para nada, y que las cosas no se van a solucionar por mucho que yo quiera poner de mi parte. Porque él no necesita nada, y a eso es a lo que yo aspiro, pero no lo consigo. Yo no dejo de pensar que le necesito. Pero cuando lo pienso mejor, sé que no es verdad. No le necesito porque él no me ofrece nada y nunca va a cambiar. Porque yo lo que necesito es que me ayuden. Cuando estoy así de mal, no puedo acudir a este tipo de personas. Porque mis carencias no se suplen así. Mis carencias son mías, y es imposible buscar fuera alguien que me llene, y menos aún si estoy buscando en donde no debo. Es como tener sed y beber agua del mar. Como un oasis en el desierto. No sólo sigo deshidratada si acudo a este tipo de tíos, sino que acabo mucho peor emocionalmente.

Por lo tanto, tengo dos luchas: con la comida y con los oasis del desierto.

jueves, 7 de octubre de 2010

Aquí ando, que no es poco

Hoy se acabó la alegría. Ya empiezo a no tener fuerzas, a dudar de todo, tengo hambre, tengo sueño, tengo ansiedad y no estoy nada contenta. Me veo horrorosa y tengo el pelo indomable.
Quería ir a comprar ropa, para planificar ese finde dichoso. Pero tengo remordimientos por todo lo que estoy gastando este mes. Entre unas cosas y otras, el dinero se va... que para eso está, para gastarlo, pero no puedo ser inconsciente.

Me acabo de comer un sandwich de atún, porque no podía más. No está tan mal. Ahora iré al gimnasio, pero no me voy a matar, evidentemente. Me meteré en una clase más relajadita.

Tengo ganas de que llegue este finde y hacer la cura del zumo de manzana. Ojalá pueda.

Mañana me tomaré una barrita de cereales en el desayuno, de comida otra vez el pescado con la verdura, algo de fruta, y por la noche...ya veremos.

No quería ponerme triste, pero comiendo así, es inevitable...

miércoles, 6 de octubre de 2010

No hay dolor

La verdad es que hoy he flaqueado un poquito y he estado a punto de comer y bastante.
Pero al final, he decidido que la sensación de hambre está bien y me tiene que gustar porque es lo que hay.

En el fondo, no es tan malo. Tienes hambre, el estómago se te retuerce a momentos. Una parte de ti quiere comer, pero otra parte de ti no quiere. La debilidad te puede. Quién gana?
Pues según. Es realmente una lucha interna que siempre tiene un vencedor y un vencido.

Mañana es jueves, y tengo pensado desayunar una fruta, comer pescado hervido y judías verdes, merendar un yogur y cenar otra fruta.

Y este finde, pienso hacer una cura de zumo de manzana.
No me estoy pesando. Y no voy a pesarme hasta el viernes día 15, que será el día en que todo se resuelva y ya no habrá marcha atrás. Por eso tengo que resistir, porque tengo que sentirme segura todo ese finde entero.

lunes, 4 de octubre de 2010

día 2

Es que estoy en un momento en que me da igual todo.
Bien hecho hoy. Cero de desayunar y cero de cenar. Una hora de ejercicio.

Mañana, creo que sí tomaré algo en el desayuno, un yogur seguramente.
Comida de régimen otra vez y por la noche, si tengo hambre un yogur o sopa de verduras.

domingo, 3 de octubre de 2010

día 1

pues hoy no estoy de buen humor.
a base de sopa de verduras y tranchettes lights. No me extraña nada no tener buen humor.

Mañana cero de desayunar.
Comida de régimen y más sopa de verduras para cenar.

sábado, 2 de octubre de 2010

Dieta estricta


Al fin, ya empiezo otra vez a tener ganas de cuidarme mucho más de lo que lo he hecho hasta ahora. Estoy harta de tonterías, de dolores, de excusas, de pesarme y ver que estoy igual que siempre. De mirarme al espejo y evaluarme negativamente.

Se acabó. Empiezo una dieta estricta y con un objetivo primordial que me ayudará a seguirla.
Tengo la oportunidad de ver a alguien que no se portó precisamente muy bien conmigo en el pasado. Tengo dos semanas para "esqueletizar". Y empiezo hoy. No es que la delgadez sea algo digno de admiración. No lo creo para nada. Sólo lo hago porque yo sólo me siento segura cuando me siento delgada. Si no fuera así, no gastaría tanta energía en adelgazar.

Así que estas dos semanas me voy a matar de ejercicio y de hambre. Me he apuntado al gimnasio durante 7 meses. Así que ahora, a por todas.

Será duro, sobre todo el comienzo, y me imagino que habrá unos días mejor que otros.
Así que escribiré todos los días para mantener el control.

También se acabaron las gilipolleces sentimentales. No quiero desperdiciar conexiones neuronales en emociones amorísticas que me monto solita. Voy a dinamitar esa parte de mi mente.

Qé tengo en la cabeza?? Trabajar, estudiar, hacer ejercicio y adelgazar.

lunes, 13 de septiembre de 2010

amor desinteresado para vivir

No quiero ponerme a filosofar sobre lo vacíos que andamos casi todos y sobre nuestros intentos de llenar esas carencias con cosas, con personas, con relaciones...

No quiero porque las cosas son más sencillas. Si somos vampiros energéticos, somos ladrones de las buenas vibraciones de la gente. No podemos dejar de pensar que vamos a recibir. Y si somos nosotros los que damos, es porque esperamos recibir algo a cambio. Y si no lo recibimos, nos frustramos. Si damos mucho, nos quedamos más vacíos porque esperábamos una respuesta desde la otra parte. Y si no llega, nos duele.
A veces el que recibe, no aprecia lo que le das, y por eso huye. Cada uno lleva una carga, un vacío interior que nos aleja del amor desinteresado.
La energía ni se crea ni se destruye. El amor se crea y se destruye.

Más en el fondo de todos mis sentimientos, se encuentra mi vacío. El que pretendo llenar como si fuera un vampiro energético cualquiera.

Sé que me encontraré a mí misma cuando sea capaz de dar sin pedir nada a cambio. Y cuando sea capaz de recibir sin sentirme amenazada. Cuando el amor no pare de crearse en mi interior y llene todos mis vacíos.