La verdad es que hoy he flaqueado un poquito y he estado a punto de comer y bastante.
Pero al final, he decidido que la sensación de hambre está bien y me tiene que gustar porque es lo que hay.
En el fondo, no es tan malo. Tienes hambre, el estómago se te retuerce a momentos. Una parte de ti quiere comer, pero otra parte de ti no quiere. La debilidad te puede. Quién gana?
Pues según. Es realmente una lucha interna que siempre tiene un vencedor y un vencido.
Mañana es jueves, y tengo pensado desayunar una fruta, comer pescado hervido y judías verdes, merendar un yogur y cenar otra fruta.
Y este finde, pienso hacer una cura de zumo de manzana.
No me estoy pesando. Y no voy a pesarme hasta el viernes día 15, que será el día en que todo se resuelva y ya no habrá marcha atrás. Por eso tengo que resistir, porque tengo que sentirme segura todo ese finde entero.
4 comentarios:
Da igual que hayas flaqueado, lo importante es que no has caido, que el dia 15 la bascula marcara menos, en ese momento todo el hambre de ahora habra merecido la pena.
Cuando estes a punto de comer, piensa en eso, imaginate una cifra bonita, que esa comida se interpone entre tu y tu meta.
Ya te queda super poco, un saludo!
¿Puedo preguntar por qué tienes que sentirte segura ese finde?
Es simple curiosidad...
Jóder, miro lo que comes y me parece increíble. De alguna forma envidio que puedas comer sólo eso y no tengas que poner buena cara delante de tu familia mientras comes lo que te ponen, pero hoy mismo acabo de ir al psicólogo y ya anda diciendo que debería subir un poquito... en fin...
Suerte.
es que no estoy en mi casa. Es por eso que puedo.
Y ya me voy notando el cansancio, esta noche voy a cenar más en condiciones.
Ese finde voy a ver a una persona que me hizo daño en el pasado. Me gustaría sentirme segura de mí misma. Mostrarme natural. Tengo claro que ha pasado mucho tiempo, y que no voy a volver a deprimirme, después de todo lo que ha llovido en mi vida....Pero aún así, y por si acaso, me gustaría estar estupenda.
Aunque ya sabes, ya empiezo a dudar de todo. Esto es así. La lucha continúa.
Entiendo lo que dices porque a mí me pasa lo mismo. Incluso con mis amigas, cuando salgo, no es que compita con ellas ni nada por el estilo pero por guapa que me vea cuando salgo de casa ellas siempre lo están más, y no sólo porque lo sean más, si no porque encima van perfectamente vestidas, tienen el moreno perfecto, el pelo perfectamente liso y peinado o con éstas ondas que se llevan ahora, pero ni la humedad ni ostias se lo pone mal, perfectamente maquilladas y lo único que me hace sentir mejor es pensar: al menos soy la más flaca -y a veces ni siquiera es cierto.
Suerte, de verdad.
Publicar un comentario