
Al fin, ya empiezo otra vez a tener ganas de cuidarme mucho más de lo que lo he hecho hasta ahora. Estoy harta de tonterías, de dolores, de excusas, de pesarme y ver que estoy igual que siempre. De mirarme al espejo y evaluarme negativamente.
Se acabó. Empiezo una dieta estricta y con un objetivo primordial que me ayudará a seguirla.
Tengo la oportunidad de ver a alguien que no se portó precisamente muy bien conmigo en el pasado. Tengo dos semanas para "esqueletizar". Y empiezo hoy. No es que la delgadez sea algo digno de admiración. No lo creo para nada. Sólo lo hago porque yo sólo me siento segura cuando me siento delgada. Si no fuera así, no gastaría tanta energía en adelgazar.
Así que estas dos semanas me voy a matar de ejercicio y de hambre. Me he apuntado al gimnasio durante 7 meses. Así que ahora, a por todas.
Será duro, sobre todo el comienzo, y me imagino que habrá unos días mejor que otros.
Así que escribiré todos los días para mantener el control.
También se acabaron las gilipolleces sentimentales. No quiero desperdiciar conexiones neuronales en emociones amorísticas que me monto solita. Voy a dinamitar esa parte de mi mente.
Qé tengo en la cabeza?? Trabajar, estudiar, hacer ejercicio y adelgazar.
1 comentario:
Es curioso porque cuando yo miro fotos de épocas en las que estaba más delgada pienso: ahí sí que me sentía bien conmigo misma, me vestía y no me daba vergüenza -.
Sin embargo no es del todo cierto. De hecho estoy en una época en la que estoy razonablemente delgada. Y aún así el espejo dice: aggggg.
Pero te entiendo. Y en la época de mi vida que más adelgacé, cada vez que no quería ir al gimnasio, cada vez que pensaba en darme un atracón, cada vez que pensaba en comida (que era casi todo el tiempo), me decía a mí misma: "¿dolor? es el mejor motivador", que es de una frase de un grupo de rap de aquí, Chinatown, y recordaba al hombre tóxico del que taaanto tiempo estuve enamorada y que taaaan humillada me hizo sentir.
No es ánimo lo que pretendo darte.
Sólo comprensión.
Publicar un comentario