Tengo una entrada en un borrador que es deprimente y no voy a publicar, porque digo lo mismo de siempre.
A cambio, hoy me decido a perder los kilos que me sobran. ME ha pillado un día bueno, estoy bastante animada y no me gustaría desaprovecharlo.
Llevo queriendo pesar 47 kilos desde que empecé este blog. Siempre ha sido mi objetivo desde los 14-15 años, cuando empecé a engordar. Desde entonces, siempre he estado mirando el peso. Y aunque a lo largo de tooodo ese tiempo, mi peso ha oscilado bastante... digamos que he hecho mis progresos.
Cuando empecé este blog mi peso oscilaba entre 53 y 54 kilos (en los peores momentos 55 y en los mejores 52,5).
Conseguí salir de esas cifras y mantenerme en 50-51. Y por eso solo, estoy contenta. Cuando me miro al espejo, soy más condescendiente y ya no me digo vaca, osa, obesa y demás piropos del estilo. A veces, hasta me veo bien. Me peso todos los días, sin excepción. Normalmente dos veces: una por la noche y otra por la mañana.
Existen zonas problemáticas en mi cuerpo... Una de ellas es la barriga. Cuando me voy a dormir, me la toco y pienso, buf qué horror. A veces, como me acuesto pensando en eso, sueño que como mucho y se me forma un michelín en la cadera, y la gente me lo toca. Aunque así escrito pudiera dar risa, en el sueño lo paso bastante mal. Hoy he tenido bastantes pesadillas de todas formas...deber ser por el calor.
Resumiendo, hoy me encuentro regular del estómago. Me duele y me encuentro mal en general. Tengo náuseas y no creo que pueda comer mucho, la verdad. También lo achaco al calor y a que ayer por la noche cené, sin muchas ganas, una lata de atún con ketchup y un flan de nata (Bastante insano, lo se´).
He decidido, por lo tanto hacerme una sopa para comer. A ver si se me asienta el cuerpo.
Yo creo que mi relación con la comida ha mejorado mucho. Echando la vista atrás, antes hacía verdaderas burradas que ya no hago. Es cierto que podría ser tan sana como quisiera y currarme más la comida. Pero al menos, ahora si voy de tapas o a un restaurante, no las lío pardas ni me siento culpable.
No me arrepiento de ser como soy, es decir, si no hubiera estado obsesionada con el peso, no sabría todo lo que sé ahora. Lo que quiero decir, y a ver si me explico, es que no me imagino mi vida siendo de otra forma. Es decir, no me quiero imaginar qué hubiera pasado si yo hubiera estado feliz sin pensar en dietas ni en adelgazar. ¿cómo sería yo ahora?? Pesaría 60 kilos? porque ése fue el peso máximo que yo alcancé cuando me comía todo lo que se me ponía por delante. O a lo mejor llegado un momento en que me hubiera visto gorda, habría hecho una dieta cualquiera adelgazando algo pero luego recuperando los kilos? y entonces, qué habría pasado? sería infeliz de nuevo por recuperarlos y entraría en ciclos de dietas pero sin importarme demasiado?? o pasaría de hacer dietas? ME refiero a eso, a que no soy capaz de imaginarme a mí misma sin pensar en adelgazar o mantener el peso a toda costa. Porque mi peso es normal. PEro pesando 55 o 60, también sería normal.
No sé si ha quedado claro lo que quería decir, el caso es que no estoy orgullosa de haber desaprovechado mi vida haciendo dietas y dejando de salir porque me veía gorda o porque si se salía había que comer. Tampoco estoy orgullosa de haber hecho ayunos prolongados y en otras temporadas haber devorado caramelos, chocolates y bollos a escondidas. Para nada estoy contenta con eso, me acuerdo cuando comía poco delante de la gente, sin probar el pan, pidiendo que me pusieran poca comida... y luego salir a comprar donuts y chocolate y comérmelos a escondidas como una adicta. De eso no estoy orgullosa, pero, sin embargo, no me arrepiento. He aprendido mucho, y si me dieran la oportunidad de empezar de nuevo, no sería posible, porque no sabría todo lo que ahora sé. Y ésa es la clave. A mí me ha costado más aprenderlo. O he tenido que aprender cosas que otra gente ya lleva de serie.
domingo, 12 de julio de 2015
domingo, 22 de marzo de 2015
Hombres sin mujeres. Haruki Murakami
Estoy leyendo el último libro de Murakami. Se llama "Hombres sin mujeres".
Ayer terminé de leer uno de los relatos y trataba sobre un hombre de mediana edad que siempre andaba con mujeres casadas o con algún tipo de compromiso. ESte hombre justificaba el poder estar con varias mujeres y también dejarlas cuando él quisiera; porque, en parte, no les haría tanto daño, ya que al fin y al cabo, ya tenían un compromiso previo. El problema le sobrevino cuando se enamoró de una de ellas... Si esto ya era interesante, en mi opinión, lo que más me ha impactado fue la actitud de este hombre cuando la mujer le dejó finalmente, y no precisamente por su marido, sino por otro tercer hombre. El abandonado decidió dejar de comer. Y se convirtió en nada. Se dejó morir.
Es la desesperanza misma de este hombre en ese relato lo que me ha llegado al alma. La sensación de no querer nada y sentir que no eres nada. Y en el camino para averiguar qué eres, a base de ayunos, perder toda la esperanza por continuar viviendo. Porque cuando no comes, pierdes la fuerza. Y te da todo igual. Y mueres.
ES verdad. Nos engañamos a nosotros mismos y, en un momento dado, todas nuestras construcciones se nos vienen encima y nos matan, o casi. Tenemos una relación sin compromiso y, de repente, desarrollamos sentimientos, nos los guardamos para nosotros mismos, para que no nos hagan daño. Y finalmente, no nos corresponden y nos abandonan. Entonces, todo el daño del que intentábamos escapar, sobreviene sobre nosotros como un bofetón mortal y nos damos cuenta de que nuestra vida carece de sentido o está vacía.
O bien ser valientes, porque, como dice la canción: hay gente que no debería enamorarse, hay gente que no debería involucrarse con cosas que no puede manejar...
Yo soy una de ellas. Gente que se queda sin dar el paso, por miedo al rechazo y a pasarlo mal, y finalmente, el rechazo y el daño les atizan aumentados de forma exponencial.
Ayer terminé de leer uno de los relatos y trataba sobre un hombre de mediana edad que siempre andaba con mujeres casadas o con algún tipo de compromiso. ESte hombre justificaba el poder estar con varias mujeres y también dejarlas cuando él quisiera; porque, en parte, no les haría tanto daño, ya que al fin y al cabo, ya tenían un compromiso previo. El problema le sobrevino cuando se enamoró de una de ellas... Si esto ya era interesante, en mi opinión, lo que más me ha impactado fue la actitud de este hombre cuando la mujer le dejó finalmente, y no precisamente por su marido, sino por otro tercer hombre. El abandonado decidió dejar de comer. Y se convirtió en nada. Se dejó morir.
Es la desesperanza misma de este hombre en ese relato lo que me ha llegado al alma. La sensación de no querer nada y sentir que no eres nada. Y en el camino para averiguar qué eres, a base de ayunos, perder toda la esperanza por continuar viviendo. Porque cuando no comes, pierdes la fuerza. Y te da todo igual. Y mueres.
ES verdad. Nos engañamos a nosotros mismos y, en un momento dado, todas nuestras construcciones se nos vienen encima y nos matan, o casi. Tenemos una relación sin compromiso y, de repente, desarrollamos sentimientos, nos los guardamos para nosotros mismos, para que no nos hagan daño. Y finalmente, no nos corresponden y nos abandonan. Entonces, todo el daño del que intentábamos escapar, sobreviene sobre nosotros como un bofetón mortal y nos damos cuenta de que nuestra vida carece de sentido o está vacía.
O bien ser valientes, porque, como dice la canción: hay gente que no debería enamorarse, hay gente que no debería involucrarse con cosas que no puede manejar...
Yo soy una de ellas. Gente que se queda sin dar el paso, por miedo al rechazo y a pasarlo mal, y finalmente, el rechazo y el daño les atizan aumentados de forma exponencial.
sábado, 3 de enero de 2015
Año nuevo, sólo en el calendario
No sé muy bien porqué dejé de escribir en el blog.
El trabajo? las relaciones personales? El dar por finalizada una etapa?
El caso es que no hay nada nuevo en mí. Todo sigue igual.
No he conseguido un trabajo mejor, no he conseguido mejores relaciones personales y sigo pesando exactamente lo mismo.
Ningún logro en absoluto. Al menos ninguno importante que me haya cambiado la vida.
qué asco, ¿no? Sí.
Antes al menos tenía un rumbo, objetivos. Adelgazar, tener alguien especial a mi lado y progresar en el trabajo.
Ahora no. No sé adónde voy.
Puede que por eso dejara de escribir. Y porque estoy tan aburrida de mí misma...
No se me ocurre nada que me haga salir del puñetero día de la marmota que se repite ad infinitum.
Acabo de leer la última entrada, y se me ve ilusionada y muy motivada. Tal vez pasé por una feliz etapa... No me acuerdo. Esforzarse en ser feliz es muy difícil. Sonrisas falsas y alegría ignorante.
El trabajo? las relaciones personales? El dar por finalizada una etapa?
El caso es que no hay nada nuevo en mí. Todo sigue igual.
No he conseguido un trabajo mejor, no he conseguido mejores relaciones personales y sigo pesando exactamente lo mismo.
Ningún logro en absoluto. Al menos ninguno importante que me haya cambiado la vida.
qué asco, ¿no? Sí.
Antes al menos tenía un rumbo, objetivos. Adelgazar, tener alguien especial a mi lado y progresar en el trabajo.
Ahora no. No sé adónde voy.
Puede que por eso dejara de escribir. Y porque estoy tan aburrida de mí misma...
No se me ocurre nada que me haga salir del puñetero día de la marmota que se repite ad infinitum.
Acabo de leer la última entrada, y se me ve ilusionada y muy motivada. Tal vez pasé por una feliz etapa... No me acuerdo. Esforzarse en ser feliz es muy difícil. Sonrisas falsas y alegría ignorante.
viernes, 4 de octubre de 2013
50
Peso 50 kilos, dependiendo del día, 50,0; 50,3; ... y así.
SE lo debo todo a una semana en que me fui a trabajar a Barcelona. Estuve todo el tiempo muy nerviosa y apenas comía nada.
POR eso, aprovechando la tesitura, cuando regresé, decidí guardar las formas.
ME veo un pelín mejor que antes, aunque no sea una gran diferencia. Todavía quiero seguir adelgazando, aunque he decidido mantenerme en este peso por un tiempo y luego, aprovechar alguna otra semana en que salga fuera, o tenga alguna cosa que me genere muchísimo estrés. Lo he decidido así porque si no me da ansiedad, como mierdas y engordo. Y eso es mucho peor que mantenerse en 50 kilos.
He decidido arreglarme más. Lo noto un montón. Cuando me aliso bien el pelo, me maquillo y me visto "bien" (es decir, pensando el día anterior qué me voy a poner, vamos, currándomelo un poquito) la gente me mira. De hecho, hasta ligo. HACE dos días en el ascensor y al principio de la semana en el metro. Flipante.
TENGO que mantener mi autoestima alta como sea. No quiero caer de nuevo en mis mierdas de autocompasión, ésas que me suceden tan a menudo, ni en los círculos viciosos del tipo: qué poco valgo, qué fea soy, qué matada, qué asco de todo, etc.
ME saqué un par de fotos en LAS que me veo guapa. INCLUSO delgada. Aunque, por supuesto, en el resto estoy como una puñetera foca, pero mira. ME conformo con eso, más vale así, dos fotos que ninguna. Ayer vi a una chica muy delgadita y muy mona y me siguió dando envidia y muchas ganas de querer ser así, más delgada, más guapa. Para sentirme bien de verdad y orgullosa de mí misma.
A pesar de todo, VOY a esforzarme en ser feliz cada día y en comer "bien" a mi manera. SUENA a propósitos de inicio del curso (como cuando iba a la facultad). PERO me da igual. LO pienso y lo voy a hacer.
martes, 20 de agosto de 2013
de vacaciones y mejorando! ;)
Las vacaciones me han ayudado a estar bastante mejor de la ansiedad y de la sensación de insatisfacción constantes. Estuve con mis amigas una semana en la playa y la verdad es que me ha venido muy bien. Allí seguía teniendo ansiedad y un día entero me lo pasé llorando. Una de ellas me dijo que debería ir al psicólogo, que me lo planteara de verdad. Qué fácil, no?. ME preguntó que qué me pasaba y aunque el desencadenante fue una pelea sin importancia, el motivo por el que yo lloraba era, sencillamente, ansiedad.
También me vino bien para darme cuenta de lo que la gente de mi edad come. Puede que yo tenga ansiedad y me dé por llorar, pero la peña tiene un problema con la comida, en serio. Comen y cocinan tres veces al día. A tope. Los desayunos era para verlos. Incluso cuando llegábamos de fiesta se hacían sandwiches. Increíble. Y cantidades importantes. Yo incluso llegué a decirles que se cortaran un poco. LA verdad es que yo quería aprovechar el viaje para adelgazar y en efecto perdí un kilín, pero ya he recuperado medio, así que....Pero no estoy descontenta por eso, creo que tengo las herramientas necesarias y sé lo que tengo que hacer para adelgazar.
Cuando llegamos de la playa todas nos pesamos, la verdad es que yo flipé. No están gordas para nada, pero pesan mucho! Y sí, tal vez son más altas que yo, pero ninguna se pasa del 1,65. Me hicieron pesarme a mí también. Todas dijeron que habían engordado dos kilos de media, excepto yo (que no dije nada pero que había perdido uno). Es alucinante mi indulgencia con el físico y el peso del resto del mundo y la exigencia con el mío.
Estoy más fuerte en este sentido, porque aunque mal de muchos consuelo de tontos, mis amigas también se preocupan por su peso y su cuerpo, y cuando engordan quieren adelgazar.
En estos días que me quedan de vacaciones, quiero intentar estructurar un poco más mi cabeza.
Pero de verdad, estoy mucho mejor. Me noto muchísimo mejor. No quiero llorar más. Se acabó. Quiero afrontar los problemas, sentir lo malo y lo desagradable, y aún así controlarme.
Y con la comida, también me noto mejorada, al menos estoy compensando las porquerías y mido mucho lo que como a lo largo del día. Si hay una cosa que tengo clara es que no quiero engordar. Quiero adelgazar, pero sobre todo no quiero engordar. Tengo la autoestima por los suelos, y eso es así, de nacimiento, y para llevarlo mejor, necesito pesar poco. Es mi necesidad.
Hoy voy a ir a la piscina, y estoy adquiriendo el hábito de desayunar bien por las mañanas, una tostada grande con un zumo o con una coca cola light. Y luego intento no comer pan durante el día.
He visto que con la revista Clara este mes te "regalan" el libro de la dieta dukan. Yo soy antidukan total, pero me lo voy a comprar para cotillearla más a fondo.
Quería aprovechar estas vacaciones para perder al menos dos kilos y llegar a 49, pero si no lo consigo y aún me quedo con mis 51...no me va a importar. Me basta con que se me quite la ansiedad y mantener la sensación de ser "sana".
martes, 2 de julio de 2013
Igual
Bueno, pues aquí sigo. Con mis 51 kilos eternos.
Y no sé, a veces tampoco me encuentro tan mal. Sé que no estoy delgada como yo quisiera. Lo sé.
A veces, me resulta difícil concentrarme en mi trabajo si pienso mucho en la dieta.
Hay otras cosas ahora que también me preocupan. Hoy de hecho me he puesto a llorar por eso. Y es que me doy cuenta de que mis prioridades no van por el camino correcto. Es decir, cuando todavía no tenía trabajo, decía que mi prioridad era el trabajo, por encima de cualquier cosa. Hoy en día, a pesar de que esa era mi prioridad, no estoy contenta. Porque no es algo estable, siento que esta etapa está a punto de finalizar, y si no finaliza pronto...
No sé. A veces, me enfado tanto, me pongo tan mal....
Ayer hablé con mi hermana, le conté que me sentía mal, porque tengo la sensación de que no hago las cosas bien. Después de soltarle un rollo insoportable, me dijo: Nere, es lo que hay. Se hizo el silencio. ES LO QUE HAY. Manténte fuerte y dura. Pon cara de póker. ES LO QUE HAY.
Y tiene tanta razón. ESto es lo que hay. O lo acepto tal y como es, o decido intentar cambiarlo. Pero lo que no puedo hacer es sentirme mal. ESo no me lleva a nada.
Así que pon los ojos en negro, párate un momento a ver qué pasa en este momento.
Y es que no pasa absolutamente nada. Todo lo mal que yo me quiera sentir, por cosas que he hecho, todo lo que me quiera torturar porque soy una persona asocial, que hago daño a la gente que se preocupa por mí y que en cuanto la cosa se complica evita hablar...todo eso da igual. Nada va a cambiar. Esto es lo que hay.
Y ando entre la sedación absoluta y el nerviosismo extremo. Entre todos los sentimientos del mundo y toda la ansiedad posible.
Mis prioridades nunca han sido las correctas. Lo primero deberían ser las personas, no?? PEro hay gente que no ha nacido para eso. Hay gente que está sola.
ES una lata. No aprenderé nunca a cuidar de una persona, y que ese cuidado sea armónico y mutuo. ESo no es para mí.
No es por dar pena, para nada. Sé que podría cambiar. PEro no quiero.
ESto es lo que hay, no??
ES eso rendirse??? YA van varias frases como ésa en este año:
- La vida no es como uno quiere
- Tú no juegas en esa liga
Joder, qué putada. Aceptar eso. Aceptar que esto es lo que hay.
ESto es lo que hay. Y por una parte, me relaja, y por otra, de verdad, me desconcierta.
Creo que todo el mundo se lo pasa bien: sale de viaje, tiene amigos, sale los fines de semana, se relacionan, tienen dinero....y no hacen putadas a nadie, y lo más importante: aunque hagan putadas, luego no tienen los remordimientos que puedo tener yo.
Remordimientos inútiles también. No sé bien qué hacer. Nada, seguiré como hasta ahora, creo.
Es cierto que hay días que no tengo hambre, porque se me amontonan todos esos pensamientos, y me superan. Y quisiera morirme. Y dejar de pensar.
ME vuelvo a parar, unos segundos, respiro, me calmo. Y todo sigue igual.
Y no sé, a veces tampoco me encuentro tan mal. Sé que no estoy delgada como yo quisiera. Lo sé.
A veces, me resulta difícil concentrarme en mi trabajo si pienso mucho en la dieta.
Hay otras cosas ahora que también me preocupan. Hoy de hecho me he puesto a llorar por eso. Y es que me doy cuenta de que mis prioridades no van por el camino correcto. Es decir, cuando todavía no tenía trabajo, decía que mi prioridad era el trabajo, por encima de cualquier cosa. Hoy en día, a pesar de que esa era mi prioridad, no estoy contenta. Porque no es algo estable, siento que esta etapa está a punto de finalizar, y si no finaliza pronto...
No sé. A veces, me enfado tanto, me pongo tan mal....
Ayer hablé con mi hermana, le conté que me sentía mal, porque tengo la sensación de que no hago las cosas bien. Después de soltarle un rollo insoportable, me dijo: Nere, es lo que hay. Se hizo el silencio. ES LO QUE HAY. Manténte fuerte y dura. Pon cara de póker. ES LO QUE HAY.
Y tiene tanta razón. ESto es lo que hay. O lo acepto tal y como es, o decido intentar cambiarlo. Pero lo que no puedo hacer es sentirme mal. ESo no me lleva a nada.
Así que pon los ojos en negro, párate un momento a ver qué pasa en este momento.
Y es que no pasa absolutamente nada. Todo lo mal que yo me quiera sentir, por cosas que he hecho, todo lo que me quiera torturar porque soy una persona asocial, que hago daño a la gente que se preocupa por mí y que en cuanto la cosa se complica evita hablar...todo eso da igual. Nada va a cambiar. Esto es lo que hay.
Y ando entre la sedación absoluta y el nerviosismo extremo. Entre todos los sentimientos del mundo y toda la ansiedad posible.
Mis prioridades nunca han sido las correctas. Lo primero deberían ser las personas, no?? PEro hay gente que no ha nacido para eso. Hay gente que está sola.
ES una lata. No aprenderé nunca a cuidar de una persona, y que ese cuidado sea armónico y mutuo. ESo no es para mí.
No es por dar pena, para nada. Sé que podría cambiar. PEro no quiero.
ESto es lo que hay, no??
ES eso rendirse??? YA van varias frases como ésa en este año:
- La vida no es como uno quiere
- Tú no juegas en esa liga
Joder, qué putada. Aceptar eso. Aceptar que esto es lo que hay.
ESto es lo que hay. Y por una parte, me relaja, y por otra, de verdad, me desconcierta.
Creo que todo el mundo se lo pasa bien: sale de viaje, tiene amigos, sale los fines de semana, se relacionan, tienen dinero....y no hacen putadas a nadie, y lo más importante: aunque hagan putadas, luego no tienen los remordimientos que puedo tener yo.
Remordimientos inútiles también. No sé bien qué hacer. Nada, seguiré como hasta ahora, creo.
Es cierto que hay días que no tengo hambre, porque se me amontonan todos esos pensamientos, y me superan. Y quisiera morirme. Y dejar de pensar.
ME vuelvo a parar, unos segundos, respiro, me calmo. Y todo sigue igual.
lunes, 27 de mayo de 2013
Historia de un atracón
Ocho de la tarde de un 27 de mayo.
Llamo por teléfono a mi madre, por saber cómo está.
Y resulta que está mal. Está llorando.
Mi madre nunca llora. Y si alguna vez lo hace, es que algo le ha dolido mucho. Es ese llanto de no poder más, llanto aún así, retenido.
Me enfado, reacciono cabreándome con los que la hacen estar así. Le digo que no puede ser, que tiene que vivir y disfrutar. Le doy los consejos que ella me suele dar a mí: ve a lo tuyo, que nadie te meta en sus movidas, no dejes que te amarguen, no tienes que justificarte, haz tu vida...
Y colgamos. Y me siento culpable, y me meto en el saco. Yo también soy responsable de su infelicidad, y lo que le hice en navidad no tiene perdón, y soy una hija horrible que pasa de todo y sólo va a lo suyo...
Así que me meto en el LIDL antes de ir a casa. Y sé que voy a comprar "alimentos extremos". Sé que luego me los voy a comer. No los voy a comprar para adornar la casa ni para contemplarlos toda la noche. ME los voy a comer. No voy a comprar una lechuguita con unos tomatitos cherrys...
Entonces, compro floopys, buenitos, chocolatinas, boquerones en vinagre, ratatouille enlatado y queso rallado light (light, sí).
Salgo del supermercado y empiezo a comer un floopy, sin pensarlo mucho. ME da igual todo, me lo como por la calle, de camino a casa. No contenta con eso, abro una chocolatina. ME la trago, prácticamente, ni la saboreo. Me da tiempo a comer otro floopy. Y un buenito. Pierdo la cuenta de las calorías. Error.
Llego a casa y preparo una tortita de maíz con tomate y queso rallado. Abro los boquerones en vinagre. Y los lavo. ME los como con patatas fritas de bolsa. Me como la tortita. Empiezo a beber zumo de naranja. TErmino de comer y sigo con hambre. Me tomo media tableta de chocolate con leche. Y otro buenito.
YA está. Los sentimientos me los he comido. Los he tapado con los floopys, el chocolate y los buenitos. Con la torta de maíz, el queso y el tomate. Me he tragado todas las insatisfacciones que escondía esa llamada de teléfono, el estrés del día de hoy.
He perdido el tiempo comiendo para no aprovecharlo haciendo lo que verdaderamente tengo que hacer.
Hay un anuncio que dice que: "el tiempo que le dedicas al alcohol, se lo estás quitando a todo lo demás". En mi caso, el tiempo que le dedico a comer, se lo estoy quitando a todo lo demás.
Y para colmo, la sensación de asco absoluto. HAcia una misma. La desesperación y el vacío. La impotencia y la rabia.
Y luego, las listas:
- Tengo qe dejar de ser una gorda de mierda.
- Tengo que dejar de hacer la capulla con aquellos que nunca en la vida van a dar un duro por mí.
- Tengo que replantearme mi vida.
- Tengo que preocuparme por mi familia.
- Tengo que trabajar y centrarme.
- Tengo que ser una persona seria, y no una puta loca con la cabeza a las tres de la tarde.
- Tengo que dejar de decir "tengo que" y empezar a actuar ya.
- ¿qué mierda es ésa de tener bloqueos??
- No puedo dejar que nadie se pitorree de mí y mi carácter sensiblero de mierda.
- Tengo que ser seria. TEngo que ser lista. Tengo que ser sensata. Tengo que ser adulta. Tengo que dejar de comer. Tengo que dejar de comer. TEngo que dejar de comer.
No lloro, cuando otros son los que lloran, yo nunca lloro. Debe ser un mecanismo de respuesta a una situación de alerta.
PEro aunque no he llorado, he comido como si no hubiera mañana. Y luego ha pasado todo lo demás. La lista. La lista. LA lista. LA LISTA DE COSAS QUE TENGO QUE HACER.
Y lo más importante, sé seria. QUIERO SER UNA PERSONA SERIA. SENSATA. LISTA.
SERIA, MUY SERIA. NO DEJAR PASAR NI UNA.
ODIO A LA GENTE QUE VA DE GRACIOSA, QUE SUELTA CHISTES. Que te suelta petardazos con sentido del humor, pero que te los suelta....vamos que si te los suelta. Y ya está?? y encima te tienes que reír?? encima te acusan de no tener sentido del humor si no te ríes...Encima de que te han insultado, tienen la cara de decirte que no tienes sentido del humor??? Cabrones. Y ése....nooooo, si essss broooomaaaaa.
Una pistola de aire comprimido por el culo, ésa sería mi broma.
Todo en negro.
Llamo por teléfono a mi madre, por saber cómo está.
Y resulta que está mal. Está llorando.
Mi madre nunca llora. Y si alguna vez lo hace, es que algo le ha dolido mucho. Es ese llanto de no poder más, llanto aún así, retenido.
Me enfado, reacciono cabreándome con los que la hacen estar así. Le digo que no puede ser, que tiene que vivir y disfrutar. Le doy los consejos que ella me suele dar a mí: ve a lo tuyo, que nadie te meta en sus movidas, no dejes que te amarguen, no tienes que justificarte, haz tu vida...
Y colgamos. Y me siento culpable, y me meto en el saco. Yo también soy responsable de su infelicidad, y lo que le hice en navidad no tiene perdón, y soy una hija horrible que pasa de todo y sólo va a lo suyo...
Así que me meto en el LIDL antes de ir a casa. Y sé que voy a comprar "alimentos extremos". Sé que luego me los voy a comer. No los voy a comprar para adornar la casa ni para contemplarlos toda la noche. ME los voy a comer. No voy a comprar una lechuguita con unos tomatitos cherrys...
Entonces, compro floopys, buenitos, chocolatinas, boquerones en vinagre, ratatouille enlatado y queso rallado light (light, sí).
Salgo del supermercado y empiezo a comer un floopy, sin pensarlo mucho. ME da igual todo, me lo como por la calle, de camino a casa. No contenta con eso, abro una chocolatina. ME la trago, prácticamente, ni la saboreo. Me da tiempo a comer otro floopy. Y un buenito. Pierdo la cuenta de las calorías. Error.
Llego a casa y preparo una tortita de maíz con tomate y queso rallado. Abro los boquerones en vinagre. Y los lavo. ME los como con patatas fritas de bolsa. Me como la tortita. Empiezo a beber zumo de naranja. TErmino de comer y sigo con hambre. Me tomo media tableta de chocolate con leche. Y otro buenito.
YA está. Los sentimientos me los he comido. Los he tapado con los floopys, el chocolate y los buenitos. Con la torta de maíz, el queso y el tomate. Me he tragado todas las insatisfacciones que escondía esa llamada de teléfono, el estrés del día de hoy.
He perdido el tiempo comiendo para no aprovecharlo haciendo lo que verdaderamente tengo que hacer.
Hay un anuncio que dice que: "el tiempo que le dedicas al alcohol, se lo estás quitando a todo lo demás". En mi caso, el tiempo que le dedico a comer, se lo estoy quitando a todo lo demás.
Y para colmo, la sensación de asco absoluto. HAcia una misma. La desesperación y el vacío. La impotencia y la rabia.
Y luego, las listas:
- Tengo qe dejar de ser una gorda de mierda.
- Tengo que dejar de hacer la capulla con aquellos que nunca en la vida van a dar un duro por mí.
- Tengo que replantearme mi vida.
- Tengo que preocuparme por mi familia.
- Tengo que trabajar y centrarme.
- Tengo que ser una persona seria, y no una puta loca con la cabeza a las tres de la tarde.
- Tengo que dejar de decir "tengo que" y empezar a actuar ya.
- ¿qué mierda es ésa de tener bloqueos??
- No puedo dejar que nadie se pitorree de mí y mi carácter sensiblero de mierda.
- Tengo que ser seria. TEngo que ser lista. Tengo que ser sensata. Tengo que ser adulta. Tengo que dejar de comer. Tengo que dejar de comer. TEngo que dejar de comer.
No lloro, cuando otros son los que lloran, yo nunca lloro. Debe ser un mecanismo de respuesta a una situación de alerta.
PEro aunque no he llorado, he comido como si no hubiera mañana. Y luego ha pasado todo lo demás. La lista. La lista. LA lista. LA LISTA DE COSAS QUE TENGO QUE HACER.
Y lo más importante, sé seria. QUIERO SER UNA PERSONA SERIA. SENSATA. LISTA.
SERIA, MUY SERIA. NO DEJAR PASAR NI UNA.
ODIO A LA GENTE QUE VA DE GRACIOSA, QUE SUELTA CHISTES. Que te suelta petardazos con sentido del humor, pero que te los suelta....vamos que si te los suelta. Y ya está?? y encima te tienes que reír?? encima te acusan de no tener sentido del humor si no te ríes...Encima de que te han insultado, tienen la cara de decirte que no tienes sentido del humor??? Cabrones. Y ése....nooooo, si essss broooomaaaaa.
Una pistola de aire comprimido por el culo, ésa sería mi broma.
Todo en negro.
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