No sé muy bien porqué dejé de escribir en el blog.
El trabajo? las relaciones personales? El dar por finalizada una etapa?
El caso es que no hay nada nuevo en mí. Todo sigue igual.
No he conseguido un trabajo mejor, no he conseguido mejores relaciones personales y sigo pesando exactamente lo mismo.
Ningún logro en absoluto. Al menos ninguno importante que me haya cambiado la vida.
qué asco, ¿no? Sí.
Antes al menos tenía un rumbo, objetivos. Adelgazar, tener alguien especial a mi lado y progresar en el trabajo.
Ahora no. No sé adónde voy.
Puede que por eso dejara de escribir. Y porque estoy tan aburrida de mí misma...
No se me ocurre nada que me haga salir del puñetero día de la marmota que se repite ad infinitum.
Acabo de leer la última entrada, y se me ve ilusionada y muy motivada. Tal vez pasé por una feliz etapa... No me acuerdo. Esforzarse en ser feliz es muy difícil. Sonrisas falsas y alegría ignorante.
1 comentario:
Casi me había olvidado de ti.
Me alegro de leerte, aunque no así, obvio.
Si te sirve de consuelo en mi vida no ha pasado nada digno de mención desde octubre de 2012.
Un abrazo grande.
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