Tengo una entrada en un borrador que es deprimente y no voy a publicar, porque digo lo mismo de siempre.
A cambio, hoy me decido a perder los kilos que me sobran. ME ha pillado un día bueno, estoy bastante animada y no me gustaría desaprovecharlo.
Llevo queriendo pesar 47 kilos desde que empecé este blog. Siempre ha sido mi objetivo desde los 14-15 años, cuando empecé a engordar. Desde entonces, siempre he estado mirando el peso. Y aunque a lo largo de tooodo ese tiempo, mi peso ha oscilado bastante... digamos que he hecho mis progresos.
Cuando empecé este blog mi peso oscilaba entre 53 y 54 kilos (en los peores momentos 55 y en los mejores 52,5).
Conseguí salir de esas cifras y mantenerme en 50-51. Y por eso solo, estoy contenta. Cuando me miro al espejo, soy más condescendiente y ya no me digo vaca, osa, obesa y demás piropos del estilo. A veces, hasta me veo bien. Me peso todos los días, sin excepción. Normalmente dos veces: una por la noche y otra por la mañana.
Existen zonas problemáticas en mi cuerpo... Una de ellas es la barriga. Cuando me voy a dormir, me la toco y pienso, buf qué horror. A veces, como me acuesto pensando en eso, sueño que como mucho y se me forma un michelín en la cadera, y la gente me lo toca. Aunque así escrito pudiera dar risa, en el sueño lo paso bastante mal. Hoy he tenido bastantes pesadillas de todas formas...deber ser por el calor.
Resumiendo, hoy me encuentro regular del estómago. Me duele y me encuentro mal en general. Tengo náuseas y no creo que pueda comer mucho, la verdad. También lo achaco al calor y a que ayer por la noche cené, sin muchas ganas, una lata de atún con ketchup y un flan de nata (Bastante insano, lo se´).
He decidido, por lo tanto hacerme una sopa para comer. A ver si se me asienta el cuerpo.
Yo creo que mi relación con la comida ha mejorado mucho. Echando la vista atrás, antes hacía verdaderas burradas que ya no hago. Es cierto que podría ser tan sana como quisiera y currarme más la comida. Pero al menos, ahora si voy de tapas o a un restaurante, no las lío pardas ni me siento culpable.
No me arrepiento de ser como soy, es decir, si no hubiera estado obsesionada con el peso, no sabría todo lo que sé ahora. Lo que quiero decir, y a ver si me explico, es que no me imagino mi vida siendo de otra forma. Es decir, no me quiero imaginar qué hubiera pasado si yo hubiera estado feliz sin pensar en dietas ni en adelgazar. ¿cómo sería yo ahora?? Pesaría 60 kilos? porque ése fue el peso máximo que yo alcancé cuando me comía todo lo que se me ponía por delante. O a lo mejor llegado un momento en que me hubiera visto gorda, habría hecho una dieta cualquiera adelgazando algo pero luego recuperando los kilos? y entonces, qué habría pasado? sería infeliz de nuevo por recuperarlos y entraría en ciclos de dietas pero sin importarme demasiado?? o pasaría de hacer dietas? ME refiero a eso, a que no soy capaz de imaginarme a mí misma sin pensar en adelgazar o mantener el peso a toda costa. Porque mi peso es normal. PEro pesando 55 o 60, también sería normal.
No sé si ha quedado claro lo que quería decir, el caso es que no estoy orgullosa de haber desaprovechado mi vida haciendo dietas y dejando de salir porque me veía gorda o porque si se salía había que comer. Tampoco estoy orgullosa de haber hecho ayunos prolongados y en otras temporadas haber devorado caramelos, chocolates y bollos a escondidas. Para nada estoy contenta con eso, me acuerdo cuando comía poco delante de la gente, sin probar el pan, pidiendo que me pusieran poca comida... y luego salir a comprar donuts y chocolate y comérmelos a escondidas como una adicta. De eso no estoy orgullosa, pero, sin embargo, no me arrepiento. He aprendido mucho, y si me dieran la oportunidad de empezar de nuevo, no sería posible, porque no sabría todo lo que ahora sé. Y ésa es la clave. A mí me ha costado más aprenderlo. O he tenido que aprender cosas que otra gente ya lleva de serie.
3 comentarios:
Ojalá lo hubiéramos aprendido de otra manera. Yo tampoco aprendí mucho, tbh. Sigo restringiendo a tope entre semana y dándome atracones los findes.
Por cierto, 50 kg midiendo 1.60 está de puta madre tronca, yo peso 45 y mido 1.53!!! Y aunque para nada me gusta como estoy, sé que no estoy gorda, así que tú no sólo no puedes estar gorda si no que tienes que estar BASTANTE delgada.
gracias flau, y según he leído en tu blog, tus atracones son muy pequeñitos ya, así que bueno, algo habrás aprendido, yo creo que sí.
Lo de la altura y el peso es una cosa que nunca llegaré a entender bien, porque tú fíjate, dices que pesas 45 (ya serán 44 o menos porque sé también que tu báscula pesa lo que le da la gana) y mides 153 cms. VAle, pues date cuenta de esto: en 7 centímetros que yo te saco, meter 5 o 6 kilos más, a mí me parece una pasada. qué son 7 cms en comparación de 6 kilos?? a kilo por centímetro!!!???
Yo nunca lo terminaré de ver, la verdad, y siempre lo pienso.
un besazo
Para mí siempre ha funcionado: si mido 1.53 mi peso ideal es, máximo, 43 kilos. O sea, que tú estás en tu peso ideal, para mí.
Mis atracones no son nada pequeños cuando llego a casa de fiesta o cuando tengo resaca, NADA DE NADA. Ayer me comí, literalmente, todo lo que había en la nevera. Mi madre ha flipado.
Ojalá lo de la báscula sea verdad, pero lo cierto es que la ropa me queda MUY ajustada.
Publicar un comentario