lunes, 3 de enero de 2011

aún puedo salvarme?


qué bien se está en casita.

Hoy no ha estado mal. He desayunado un zumo y no voy a cenar. Claro que, es el primer día. No tenía pensado no cenar, me iba a tomar un yogur, pero tengo que ir a hacer la compra y no me apetece nada en absoluto, con el frío que hace. Así que finalmente, nada de nada.

Además hoy me siento animada, y eso, dadas las circunstancias, es un logro. En parte ha sido porque me han dicho una cosa preciosa. Hacía tanto tiempo que no me decían una cosa tan bonita...Aunque si lo pienso bien, seguramente no fuera con la intención de halagarme, o tal vez sí...no lo puedo saber. El caso es que me ha parecido preciosísimo... Lo que pasa es que yo en lugar de agradecer el piropo, no he sabido reaccionar, mirar a la persona que me lo ha dicho y decirle: GRACIAS.
No. Lo he esquivado, he sonreído, he hecho algún comentario tonto, del estilo: "sí, claro jeje". (Que subnor soy).

Pero bueno, ahí ha quedado. Pero lo agradezco tanto, tanto, tanto...

Es tal el estado en que me encuentro que detalles como ése...hacen que los ojos se me llenen de lágrimas, lágrimas de emoción esta vez.

Además, podría volver a recrear el momento cuando ha sucedido todo: me imagino el ambiente, destellos, murmullos; y entre todos los comentarios pesimistas, mis deseos...sus palabras, las que necesitaba escuchar. Y entonces el tiempo se pararía. Y me quedaría mirándole fijamente. "GRACIAS, eres un ángel". Y esos segundos se quedan para siempre en mi corazón y en mi recuerdo. Y de nuevo, todo volvería a la normalidad, los destellos, los murmullos, el ruido, las luces...pero todo desde una nueva perspectiva.

domingo, 2 de enero de 2011

Me voy a mi casa, por fin


Al fin hoy vuelvo a mi casa. A la de verdad. Y allí podré hacer lo que me dé la santísima gana. Vuelvo al trabajo (y quién lo diría, tengo unas ganas locas de meterme allí de 9 de la mañana a 7 de la tarde...eso me ayuda a no sentirme una inútil).

He pensado que hoy no voy a desayunar, ni a cenar, evidentemente. Y que a partir de mañana, me voy a tomar un suplemento de magnesio y voy a comprarme hierro para la ferropenia.

No sé qué desayunaré por las mañanas, tal vez un zumo o algo así. O una infusión.
Las comidas las tengo claras, algún pescado pequeño hervido y verduras hervidas igualmente.

Nada en la cena, o una fruta o yogur desnatado.

Voy a tirar toda la comida que tenga en casa: galletas, pastas y arroces, ni verlos quiero. Nada de pan, ni de salsas, ni de quesos que no sean extremadamente desnatados.


El año pasado por estas fechas tenía una ilusión: llegar a pesar 47 kilos.
Este año, me da absolutamente igual. Lo único que quiero es dejar de comer, dejar de sentirme una mierda absoluta en un cuerpo que es una cárcel.

Quiero quedarme en mi casa (en la de verdad). No quiero volver a pasar otro diciembre como este.

Odio las fiestas. Menos mal que ya se han acabado. (Porque reyes, eso sí que no, por ahí no paso).

Mi propósito de este año es: huir de las fiestas el año que viene.
Lo más curioso de todo esto, es que por mucho que quiera huir e irme lejos, los problemas van conmigo allá donde yo vaya.

viernes, 31 de diciembre de 2010

No celebro la nochevieja

Motivos para no celebrar la nochevieja:

- Estoy desconectada de la mayor parte de mi familia.
- Una de mis amigas me ha boicoteado en el facebook (me he quitado de la asquerosa red social)
- Hay crisis financiera (y a mí, me afecta)
- No estoy dispuesta a seguir un calendario artificial y unos husos horarios más ficticios aún
- A las doce de la noche, será sólo el paso a un nuevo día. Quién dice que el año comienza en enero?? Que le pregunten a los musulmanes o a los chinos.
- Los bares y los pubs se ponen hasta la bandera. Me pondrán garrafón (del bueno) y me sangrarán más que ningún otro día en el año.
- Vivo anestesiada, hipnotizada. Mientras yo me coma las uvas, otros morirán, se pelearán, vomitarán, se desangrarán, sufrirán, pasarán frío.
- No estoy infomada realmente de lo que sucede en el mundo, y ni siquiera a mi alrededor.
- Suben la luz casi un 10%
- El paro se incrementa (me afecta indirectamente, si no paran de recortar presupuestos, quién me asegura que no seré yo la siguiente??)
- Los ricos se hacen más ricos, y los pobres...más pobres
- Mañana, será un día perdido. Un día de resaca infernal. Otro día más.
- ¿Qué hago? Es que me he vuelto loca?? Me como las uvas, y luego el champán?? Y grito FELIZ AÑO??? No me atrae.

NO tengo nada que celebrar. Lo vuelvo a repetir. Esta noche es para mí una noche más. LA mitad de mi familia lo celebrará con una fiesta. LA otra mitad lo celebrará en petit comite. Yo me quedo aquí. Sola. Sí, sola, y qué?? De hecho, me joroba tener que fingir que no voy a quedarme sola, que van a venir a comerse las uvas conmigo mis amigas. Pero si no digo eso, nadie me dejaría tranquila. ¿POr qué? De manera que hoy tengo que estar acompañada y comerme las puñeteras uvas y ser feliz. ¿Y mañana? ¿Acaso mañana puedo volver a estar sola, triste y puedo volver a acostarme antes de las doce? Hoy feliz...y mañana???

Por eso, hoy igual que mañana. Sola. Mejor que mal acompañada.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Fat Crittermas


Odio la navidad y todo lo que conlleva. Me gustaría que no fuera necesario celebrarla, ni juntarse con la familia, ni darse regalos, ni tener que fingir emociones.

Sencillamente porque no tengo absolutamente nada que celebrar.

Además, estoy gorda. Odio tener que comer. No quiero necesitar la comida.

Hace casi un año que empecé este blog, y sigo igual de estancada. No ha sucedido nada, no he bajado todos los kilos que quería, tengo que empezar de nuevo, y mi vida no ha cambiado en nada.

No quiero ni pesarme, porque me horrorizará comprobar, que todo lo que había conseguido, se ha perdido. He quitado la regleta. Me siento fatal.

Además, ayer me porté muy mal con mi actitud. Ya soy muy mayor para estar de morros y joder la vida a todos.

No quiero justificarme, diciendo que tengo problemas. Porque siempre he tenido problemas y no soy la única que los tiene.

Cada día que pasa me apetece más estar sola, cada vez son más las horas que paso con el móvil desconectado. Me aparto de mis amigas, me aparto de mi familia.

Creo que lo mejor será entonces, acabar lo que estoy haciendo ahora, y cuando lo acabe, me iré un par de años fuera de España. Seguiré estando sola. Pero no le joderé tanto la vida a los que me rodean... o igual sí ... Tal vez mi capacidad jorobativa alcance niveles mundiales y las ondas expansivas lleguen a cualquier parte.

Mi ilusión, en el fondo y aunque ahora tampoco lo termine de ver claro, sigue siendo muy superficial; y es, básicamente, adelgazar hasta el punto de poder ponerme toda la ropa que me dé la santa gana y conservar un peso que me mantenga feliz el resto de mi vida. Es una idiotez, y lo sé! Pero hasta que eso no pase sentiré que mi vida no tiene ningún valor.

Y... no tengo más ilusiones. Desagradecida?? No. Yo agradezco no tener dolores insoportables que me impidan hacer una vida normal, agradezco tener una casa donde guarecerme y no tener que pasar frío o calor, agradezco tener trabajo, agradezco también que la gente que quiero se encuentre bien.

No soy desagradecida. Puede que no aprecie suficientemente todo lo que tengo. Eso lo admito. Tampoco disfruto de nada. Tengo una anhedonia de puta madre, con perdón.

No sé. Ganas de llorar, todas las del mundo. Desesperación, también toda la del mundo. Es así.

Adelgazar, siempre en mente, claro. Ganas de ponerme a pasar hambre, muchísimas.

domingo, 12 de diciembre de 2010

:(

Pesarme cada día es un infierno. No voy a volver a pesarme hasta el día 23.
Últimamente no me controlo bien, estoy inquieta. Pero al mismo tiempo estoy cansada, no tengo ganas de nada. No quiero ir a trabajar. No quiero salir a la calle, ni arreglarme. No quiero ni vestirme a veces. Lo hago todo porque hay que hacerlo.

No tengo ninguna ilusión por nada. En estos momentos, me viene a la cabeza esa frase de John Locke, esa de "la felicidad es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias". Pero, ¿y la alegría? Porque una persona puede ser feliz y estar triste. Porque, vale, pongamos por caso que soy feliz. Pero no estoy alegre. La alegría es también una disposición de la mente?? Yo que sé.

Si distorsiono pensamientos, si no aprecio todo lo que tengo, si me aíslo, si no salgo, si me quedo mucho tiempo en la cama, si como o dejo de comer, si sonrío o si suspiro...Yo que sé.

Es cierto que la detención del pensamiento me ha ido muy bien para dejar a un lado a quien no debe ser nombrado. Pero la detención del pensamiento, no me sirve para provocar alegría. Tampoco me sirve para apartar completamente de mi vida la esclavitud de la comida. ¿Por qé?? Así, la indiferencia se apodera de mí.

En realidad un simple "me da igual todo" está mal formulado. Y yo lo uso con mucha frecuencia. Es un pensamiento distorsionado o exagerado o como rayos sea. En realidad, no me da igual "todo". Sólo quiero decir, que no me apetece hacer nada (nada tampoco se puede decir). Quiero decir que si pudiera pasarme el día de la cama al sofá y del sofá a la cama, lo haría. No obtengo ningún beneficio, pero tampoco perjudico a nadie con mi actitud... No porque nadie de los que me ven diariamente lo saben. Creen que estoy descansando. Nadie sabe que me siento como un harapo.

Qué tengo que hacer para sentirme bien??

martes, 7 de diciembre de 2010

Soy fea

...Y acabo de enterarme de que está con otra. Muy rubia. Muy alta, muy delgada. Muy guapa. Con estilo. Con sus mismas aficiones. Lo acabo de ver. Existen las redes sociales y el compartir videos. Otra de las múltiples utilidades de este vicio llamado internet.

Cómo me siento? Pff. Ni siquiera mucho peor de lo que ya estaba. Y eso me sorprende. Creo que verdaderamente estaba al límite y que ni siquiera algo como esto me hace sorprenderme. Además, era de esperar. Sólo faltaba la confirmación oficial.

Creo aceptar incluso que yo era muy poco para él. Muy gorda, muy morena, muy bajita, muy ignorante. Y cuando escribo esto, sé que me infravaloro, y se me humedecen los ojos. Pero es la verdad, cómo prentendía alguien como yo aspirar a alguien como él?? Y eso era lo que él no fue capaz de decirme. No eres mi tipo. Búscate a alguien de tu calaña.

Ahora estoy (si cabe) más sola aún con mi fealdad, mi mal humor y mi desánimo.
Pero por momentos, siento intermitentemente, una especie de liberación. Sólo fue una relación muy superficial, y podríamos considerarla una no-relación. Al amor ni nombrarlo. Además, ahora que sé que soy fea. (Ya lo sabía, pero estas cosas me lo confirman aún más). Me siento incluso más libre. Más fea = Más libre. No dicen que aunque la mona se vista de seda, mona se queda?? Por eso.

Da igual lo que haga. Así llegue a los 40 kilos, seguiré siendo fea. Me moriré fea. Y fea por fuera y por dentro, que es peor incluso. No sé si estoy autocompasiva, o flipando, o soy gilipollas.

Creo que lo último. Gilipollas (y fea).

STOP consumo

Creo que he llegado al límite de mis fuerzas y de mi ánimo. Me siento triste, decepcionada, frustrada, enferma. No tengo ganas de nada. Me levanto sin fuerzas, me arrastro al sillón, me paso aquí las horas. No estoy haciendo nada. No me esfuerzo en estar mejor. Estoy sentada, enfadada y resentida. Miro por la ventana y la rabia se incrementa en un 50%. El tiempo es horroroso, muy nublado, llueve... Hace frío. Odio el otoño, odio el invierno y odio el frío. Pero lo que más detesto en lo más profundo de mi corazón, es la puta navidad. Cómo me gustaría borrar del calendario el mes de diciembre entero. O si no me permitieran borrarlo entero, al menos quitaría el 24 y el 31. No quiero cenar en nochebuena y no quiero celebrar la nochevieja. Sencillamente, porque no tengo nada que celebrar. No tengo ilusión. No hay absolutamente nada que me haga feliz. Hay personas que viven felices, o al menos lo intentan. Yo no. Yo estoy amargada, y además, rendida.

Estoy peor o igual que el horrible verano que pasé en el pueblo de mi padre, peor o igual que el verano del 2005. Estoy muy deprimida. Tal vez debería ir otra vez al psicólogo. Pero ni siquiera tengo ganas. No me apetece salir de este agujero que yo solita me he creado. Tal vez, cuando pase este horroroso mes de diciembre, me pueda sentir un poco mejor. No lo sé. Me quejo mucho y no tengo verdaderos motivos para hacerlo. Sólo es que yo estoy hundida y derrumbada. Vacía.

Antes me consolaba irme de compras, o a mirar escaparates. O ir al cine. Ahora, siento que soy una asquerosa consumista. Y que las multinacionales son más asquerosas todavía, que intentan hipnotizarnos. Vivimos en una sociedad de consumo de mierda, ya no pensamos, ponemos la televisión y salen esos personajes que dan vergüenza ajena, no nos informan como es debido, intentan controlarnos, hacernos clones, anestesiarnos; la desinformación es cada vez mayor, internet nos aísla más que acercarnos. Por eso ya ni pongo la tele. Internet, me sirve de escapatoria, es mi ventanita. Pero estoy yo sola.

Cuando voy a comprar, aunque sólo sean unas manzanas, y entro en una cadena de supermercados, siento que en el fondo es otra multinacional, y que a saber de dónde habrán cogido las manzanas, y qué les habrán pagado a los pobres campesinos por esas manzanas. Pienso si serán de invernadero....Pienso cuánto tiempo habrán estado congeladas....Me siento engañada.

Entonces sé que debería comprar en otras tiendas, más locales, que me puedan garantizar que el producto es fresco, y que la transacción ha sido relativamente justa. El comercio justo no existe. Porque es injusto por definición.

Y en las tiendas de ropa me pasa lo mismo. Antes me ilusionaba. Ahora sólo pienso en que nos dejamos llevar por las modas, las músicas que nos ponen las tiendas del grupo inditex (por poner un ejemplo) y el consumo masivo. Multinacionales como la copa de un pino, y nosotros como zombies comprando y comprando y volviendo a comprar. Consumir hasta la muerte.

No me gusta este sistema. Y quisiera escapar. Otra ciudad u otro país de clima cálido todo el año, cultivar un huerto, tener perros, gallinas y gatos. Probablemente me buscaría muchos motivos para ser infeliz. O me iría a ayudar a los que verdaderamente lo necesitan. Y entonces me pasaría lo contrario. Añoraría la ciudad, las tiendas, los coches y hasta el sistema de mierda???

Estoy muy perdida y cada vez la pelota se hace más y más grande. Como la bola de nieve que se cae montaña abajo.

Por ahora, vuelvo a lo de siempre. No comer o comer lo mínimo.
STOP al consumo. Pero ni siquiera eso me hace sentir mejor.