domingo, 12 de diciembre de 2010

:(

Pesarme cada día es un infierno. No voy a volver a pesarme hasta el día 23.
Últimamente no me controlo bien, estoy inquieta. Pero al mismo tiempo estoy cansada, no tengo ganas de nada. No quiero ir a trabajar. No quiero salir a la calle, ni arreglarme. No quiero ni vestirme a veces. Lo hago todo porque hay que hacerlo.

No tengo ninguna ilusión por nada. En estos momentos, me viene a la cabeza esa frase de John Locke, esa de "la felicidad es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias". Pero, ¿y la alegría? Porque una persona puede ser feliz y estar triste. Porque, vale, pongamos por caso que soy feliz. Pero no estoy alegre. La alegría es también una disposición de la mente?? Yo que sé.

Si distorsiono pensamientos, si no aprecio todo lo que tengo, si me aíslo, si no salgo, si me quedo mucho tiempo en la cama, si como o dejo de comer, si sonrío o si suspiro...Yo que sé.

Es cierto que la detención del pensamiento me ha ido muy bien para dejar a un lado a quien no debe ser nombrado. Pero la detención del pensamiento, no me sirve para provocar alegría. Tampoco me sirve para apartar completamente de mi vida la esclavitud de la comida. ¿Por qé?? Así, la indiferencia se apodera de mí.

En realidad un simple "me da igual todo" está mal formulado. Y yo lo uso con mucha frecuencia. Es un pensamiento distorsionado o exagerado o como rayos sea. En realidad, no me da igual "todo". Sólo quiero decir, que no me apetece hacer nada (nada tampoco se puede decir). Quiero decir que si pudiera pasarme el día de la cama al sofá y del sofá a la cama, lo haría. No obtengo ningún beneficio, pero tampoco perjudico a nadie con mi actitud... No porque nadie de los que me ven diariamente lo saben. Creen que estoy descansando. Nadie sabe que me siento como un harapo.

Qué tengo que hacer para sentirme bien??

1 comentario:

Flaura Ponte dijo...

Creer que te sientes bien, o comportarte como si lo hicieras. Eso dice la psicología.
Pero la psicología a veces falla.