miércoles, 13 de abril de 2016

13.4.16

Tienes razón Flaura. Pero, cómo puedo dejar estos hábitos si no quiero? Por mi salud, y obligándome? Sí, parece lógico. Creo que en el fondo soy una vaga. Y es de vagos no hacer esfuerzos, y seguir en lo fácil.

Esto es interesante, voy a ver si consigo estudiar mi dieta durante unos días y me da tanta pena y tanta vergüenza que hago algo por cambiar.

Esta mañana pesaba algunos gramos menos, sí, como es lógico, 49,6. Nada real. Y las comidas de hoy han sido:

Desayuno: Pan (un trozo pequeño que cabe en la mano) con una loncha de queso 17%

Media mañana: cola light, como siempre (sé que es malísima, también tienes razón en eso Flaura, además a largo plazo puede producir osteoporosis porque no permite que se absorba bien el calcio, y lo que es peor, tampoco permite que se absorba bien el hierro, imagina cómo tengo las uñas....)

Comida: llego a la comida con hambre. Muy bien. Salmón al microondas y un trozo de pan pequeño. Medio plátano.

Merienda: 10 mikados. Cola light.

Cena: No tengo hambre, pero paso delante de un sitio de comida rápida y la cago: filete de pescado empanado y con salsa (no me como el pan, algo es algo), patatas fritas y más cola light.

Mañana más. Y espero que algo mejor.

1 comentario:

Flaura Ponte dijo...

Por cierto, yo también creía que era una vaga, que me resultaba más fácil simplemente no comer que hacerme comidas e ir al gym. Y es cierto que cuesta mucho, pero cuesta menos que morirse de hambre todos los días y vivir con la ansiedad a mil.