Por ahora voy bien. Ayer hice eso de irme de tiendas a la hora de comer. Y la verdad es que me funcionó.
Tomé sólo dos vasos de zumo de manzana y unos 300 gramos de uvas, un melocotón pequeño y por la noche, me moría de hambre, así que me lancé a por las judías verdes de lata, que siempre me hacen el apaño, porque me gustan mucho. Unos 200 gramos. Así que no está tan mal.
Hoy voy bien, he desayunado la barrita de cereales y un poco de yogur líquido. La comida muy bien, y estoy completamente sin hambre. Así que me tomaré un yogur para merendar y con suerte espero no tener hambre por la noche. En caso de tener hambre, me haré una tila, no quiero tirar de las judías verdes, porque son mi comida de mañana y tendría que ir al super a comprar más.
Pues eso, que no sé si estoy esforzándome mucho para nada. Pero al menos, que por mí no quede. Podría haberlo hecho antes y no ser tan bruta ahora, intentando adelgazar de manera express....sabiendo que adelgazar lleva su tiempo y que los cambios bruscos de peso son fatales para la salud y el metabolismo.
Y que probablemente todo esto vaya en mi perjuicio y que tenga que ser mucho más cuidadosa a la hora de volver a comer medio normal, porque el organismo es sabio, y sabe que si yo lo maltrato, él tiene que defenderse e intentar ahorrar, y reservar. Y que cuando le llegue la comida, tenderá a cogerla toda toda toda y a acumularla....lo que se traducirá en aumento de peso.....y otra vez a empezar....y no quiero!!
Además, hace unos días leí sobre la teoría del adipostato interno. A la gente le cuesta tanto adelgazar por eso. Porque al engordar tu cuerpo genera tejido adiposo. Este nivel queda registrado en el organismo cuando pasas un tiempo con el mismo peso. Y cuando quieres adelgazar, puedes conseguirlo, pero tu adipostato interno tenderá a recuperar el peso de nuevo. Por eso son tan importantes las dietas de mantenimiento y las más difíciles.
Por eso las personas no delgadas, como yo, tenemos que pasarnos la vida a dieta.
Lo que pasa, es que prefiero estar a dieta que comprobar cada mañana que los pantalones me aprietan, que me sale un michelín, que voy cogiendo cara de pan.......Es cuestión de prioridades.
1 comentario:
Nunca mejor dicho, cuestión de prioridades.
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