domingo, 2 de julio de 2017

Lo quiero dejar vs. la nueva actitud

Hemos pasado el finde juntos otra vez. El problema es que el sábado estuvimos todo el día en la casa, porque hacía mal tiempo y porque al día siguiente ya sí íbamos a ir a la playa. El domingo fuimos a la playa y todo muy bien. Yo únicamente me rallé después de comer, porque se puso al sol y se durmió un rato. Así que me fui al agua. El tardó dos minutos en darse cuenta y venir al agua conmigo y en decir que lo había dejado solo. Así que ahí yo me dejo de rallar y se me pasa la tontería. Pero fijaos mi grado de madurez, joder si estoy rallada porque se ha dormido, tía lo despiertas y si no, no te ralles. En cambio él, que es claro como el agua en este aspecto pues vino y me lo dijo, tía que me has dejado solo...
Sigo. Pues el domingo continuó súper bien, muchos elogios, muchos mimos... Pero qué pasó al llegar a casa? Que yo me rallo otra vez. Yo creo que este tío necesita más sexo que yo. Y que yo no soy capaz de darle lo que busca. El dice que me tengo que soltar más y cuando me dice eso, sé que tiene razón en parte, pero no sé, en la cama cada uno es como es. Es como si yo le digo que se corte más. Yo que sé. Rallada máxima. Y más aún cuando decide irse a su casa. Habíamos quedado en que se quedaría también la noche del domingo pero decidió irse. Ahí, me puse súper sería, me dijo que qué me pasaba y yo le dije que nada, que todo muy bien y que había sido un buen finde. Mal. No soy capaz tampoco, como le digo a flau, de ver que al pasar un hecho H y sentir la emoción E, hay que hablarlo, para que la otra persona lo sepa y luego: olvidarlo. Y si no lo vas a olvidar, porque el hecho era muy gordo, pues entonces reflexionarlo y ver si tiene solución o no. Mal. Me siento mal, me siento insegura, me siento que aunque el finde haya sido casi perfecto, una pequeña cosita, un pequeño detalle me pueda dejar tan por los suelos. Y aquí es cuando pienso que lo mejor sería dejarlo ya, que él en realidad no quiere nada conmigo y que esto no va a ir a ninguna parte...y dejo de vivir el momento y me anticipo y sé que está fatal lo que hago. No quiero que pase esto otra vez. No quiero mandarlo todo a la mierda. Sí quiero, pero no debo, porque eso es lo que haría mi yo del pasado. El que no se quiere. Pero supuestamente, me amo, me quiero a mí misma, no?? Pues sigue siendo muy difícil.
Y no puedo decir que se esté portando mal. Cuando llegó a casa, me mandó un mensaje diciendo que todo perfecto, que si de verdad todo estaba bien y que besos. Yo, la yo que no se quiere piensa que es mentira:que ni piensa que todo está bien ni quiere volver a verme. Que sólo lo dice por quedar bien. Y que lo que tengo que hacer es dejarlo ya, cuanto antes. Que no nos vamos a entender y que esto me sobrepasa, como siempre. Que no soy capaz de estar en una relación.
Y ahora estoy tan triste y tan mal, que aunque soy capaz de tener la visión de la nueva Nere, la que se ama a sí misma... sé que la nueva Nere estaría muy contenta. Le contestaría al mensaje con madurez, en plan: sí todo está bien, me he comido un poco la cabeza con el tema sexual, he tenido miedo e inseguridad y sí, no me suelto tanto como tú en ese aspecto. Pero tú a mí también me gustas y todo bien y ya está. Pasamos a otra cosa. Veis? Tengo que luchar para tener esa nueva actitud, pero todo lo que me apetece es llorar y acabar. Romper. No puedo parar de imaginarme que no tenemos nada y que estará con otras que le gusten más y que su vida es mucho más interesante que la mía y que él ya lo sabe. Y que si no lo dejo yo, ya lo hará él. Me estoy fallando a mí misma de nuevo. Se impone hacer de tripas corazón y adoptar la actitud de la Nere que se quiere, aunque sea fingido.

jueves, 29 de junio de 2017

Phoskito

Pues al de tinder le vamos a llamar phoskito, por ejemplo.
Me hizo un comentario muy curioso y es que cuando me conoció por las fotos pensó que yo tendría complejos o que trataba de disimular alguna parte de mi cuerpo. Porque llevaba ropa ancha o mucha ropa. Me dice que debería vestirme siempre con ropa, al menos, de mi talla. Que tenía que comer más, que me levanta con una mano. Me dijo: pensaba que eras una "gorda", que a ver, no hubiera pasado nada si estuvieras "gorda", me caíste bien. Pero normalmente la gente pone fotos en que se ven muy, muy bien.
Si esto se lo dice a mi antigua yo, a la yo de hace dos meses, me hubiera montado una rumiación mental de toma pan y moja. Buena, buena, buena.
En plan: mira lo que me ha dicho, que salgo "gorda" en las fotos, claro y ahora me dice que no estoy gorda, pero en el fondo sí que piensa que lo estoy, me dice que le caí bien pero estoy gorda. Pues vaya mierda, no salgo bien en las fotos, luego en realidad estoy gorda...y blablablablalba...
Ahora, si tengo que pensar algo de todo esto, es que me da pena. Lo de etiquetar a alguien como "una gorda". Que la sociedad en que vivimos tiene que cambiar mucho, pero mucho. Y que tenemos que hacer algo al respecto.
También pienso que, es una forma de decirme que cree que tengo un cuerpo bonito y le gusta verme en vestidos o camisetas entalladas (De mi talla, dice él). También es una forma de darle importancia a que está muy fuerte y que es capaz de levantarme con una mano. YA está, no hay más. Es cierto que yo, especialmente en verano, voy con ropa bastante suelta, sólo me entallo si salgo o si voy a quedar con alguien, y que en invierno, al ser tan friolera, me pongo el plumas y andando. No hay más.

TAmbién os tengo que decir, que él está muy pendiente de su físico. Tiene que ir todos los días a entrenar, y si no entrena, pues se siente mal. Es otro esclavo de la sociedad, tío. Y un día me dijo, buff, estoy reteniendo más líquidos en la cintura últimamente. Es muy bestia, no?? Que me diga eso! Tiene guasa que justo ahora que yo me estoy despreocupando de mi físico venga éste a echar cuentas... Come batidos de avena y proteínas. También se toma tarros de puré de verduras. No lo veo mal, pero me da toda la risa del mundo que alguien así haya venido a dar conmigo justo en esta etapa de mi vida.
REcuerdo que dije que quería alguien que cocinara sano y me cuidase...lo escribí en alguna entrada!!! PEro de ahí a chutarse batidos de avena y proteínas, que irónica es la vida. En serio.

jueves, 22 de junio de 2017

Báscula, análisis y tinder

Párrafo a la báscula abandonada:

Hay una báscula abandonada. Está en mi habitación en una esquina y sabe que nunca más voy a volver a subirme. Ella lo sabe. Yo lo sé. Está arrinconada. EStoy pensando en guardarla en el fondo del armario. O de tirarla a la basura. Pero como eso no sería nada ecológico, la guardaré en el armario y sólo la usaré cuando tenga que pesar maletas para subirme en algún avión.
Ya no quiero saber nunca más lo que peso. Qué más da. Cada día que me pregunte en qué peso estaré, me preguntaré primero si me siento bien. Y la respuesta será sí, porque me quiero. Porque sí quiero comenzar el día con el cuerpo que tengo. Porque me gusto y me amo.

Antes eras mi querida báscula. Inseparable compañera de mañanas y noches. Ahora te abandono para siempre. Y no lo siento. No eres útil para mí. Nunca lo fuiste. Lo nuestro se terminó. No lo siento.

Resultados de mis análisis:

Pues el resultado es que estoy perfectamente. QUe no tengo nada. Que estoy bien. Tengo salud. Y eso es lo que quería. Quería recuperarme y comer de todo y sentirme bien. Y así es. Aunque el médico me recomienda seguir un poco más de tiempo con la dieta blanda, ya puedo comer de todo. Pero tengo que seguir hábitos saludables, para que mi organismo se regule. Y seguirlos toda la vida porque no merece la pena arriesgarse a que yo misma, con antiguos hábitos, ocasione problemas de salud del tipo que sean. Ya está.

Continuación del chico Tinder:

Pues no nos vemos hasta pasado mañana, que iremos a la playa. ME parece que podríamos haber quedado mañana. Pero él no quiere, prefiere ir a una barbacoa con sus amigos. ME dice que no es que no tenga ganas, sino que no le da tiempo. Mmmmh, no me convence mucho.
Pero me imagino que las cosas funcionan así al principio, hay que ir despacio. Cuanto más despacio vayas, más duran. Me resulta raro que me diga que tiene muchas ganas de verme y que no nos veamos hasta pasado mañana. Hay una cosa buena, y es que en este momento de mi vida, en la que "me quiero tanto", esto también tiene que funcionar como un reto. Yo sé lo que quiero y sé cómo quiero que me traten. Si en algún momento no me siento cómoda o me da la sensación de que me está toreando, se lo voy a decir, porque si algo he aprendido en este año y medio sola es que yo si estoy con alguien, ya sea como lío, rollo o como lo más mínimo que se pueda tener, es que yo voy a sentir a tope y que si la otra parte no siente a tope, pues bye.

martes, 20 de junio de 2017

Va bene

Todo ha ido muy bien. Al final, nos vimos y cenamos en mi casa y todo fue muy bien. Yo no me bloqueé y estuvimos genial. Fue súper cariñoso y sí, claro, hubo sexo. ME escribió al llegar a casa y esta mañana y tal vez nos veamos el jueves, si no, nos veremos el viernes o bien el sábado para ir a la playa.
Me gusta mucho. Tengo una buena sensación. Estoy cómoda con él y puedo decirle todo lo que pienso y él, creo, que está haciendo lo mismo. Incluso si ya no nos viéramos más, todo esto ha valido la pena.

PEro me apetece realmente seguir conociéndolo y quedando con él. También me atrae bastante físicamente y bueno, no lo voy a convertir en un analgésico, pero sí que va a hacer las funciones. Mientras esto dure. Estando con él, me empezó a doler la barriga y le dije, buf me encuentro mal, y me dio un abrazo. Y qué queréis que os diga, se me pasó más rápido el dolor.
También me genera mucha paz. PArece que le conozco de hace más tiempo y nos hemos visto cuatro días. Es un tío tranquilo, en fin, no lo alabo más. PEro que sí, que quiero construir algo, lo que sea, un rollo, una amistad, un noviete, un lío. Lo que sea. Y si él también quiere, claro.

No es fácil conectar con alguien, y menos aún si lo has conocido en una red social, o por la noche.

Y sigo contenta porque ya no me tengo que preocupar más de lo de siempre. QUe realmente paso del tema. Ahora lo que estoy intentando es que se me regule el aparato digestivo. Todo lo demás, me da igual. Y resulta curioso que justo ahora que me estoy queriendo más, haya aparecido este hombre. Diréis que, bueno, ha aparecido porque estaba en Tinder, pero no. Mis intentos de conocer gente en Tinder siempre han sido fallidos. ¿Por qué ahora no? Tal vez casualidad o pura suerte.






domingo, 18 de junio de 2017

Nueva preocupación

Bueno, creo que ya estoy casi bien del estómago. Ya he probado a comer casi de todo y por ahora, pues bien. De todas formas, la semana que viene iré al médico para ver los resultados de los análisis.

Tengo una nueva preocupación, con todo esto de la ansiedad, los miedos y mis dolores de barriga, decidí que lo mejor sería ocupar la mente con otra cosa... Y me metí en Tinder (error o no, bueno, era para pasar el rato, no pensaba que fuera a irme como me ha ido).
Conocí a uno, y la verdad es que la conversación era interesante, él me daba caña a mí y yo a él, la conversación fluía.
Decidí quedar con él para conocerlo en persona, e intenté no generarme ninguna expectativa. El caso es que en cuanto lo vi, dije, dioses, el tío estaba bueno. Pero venía muy seguro, muy te voy a examinar para ver si me convienes o no. YA me entendéis, vino muy subidito y muy enteradito. La despedida fue rarísima, y no sé, no creía que fuera a hablarme más.

El caso es que sí me habló y me dijo que si le había caído bien. Yo le dije que sí que me había caído bien y blablabla. PEro claro, independientemente de que me haya caído bien o no, el caso es que el tío está bueno, y yo, llevo sin estar con nadie AÑO Y MEDIO.... Bien, aclarado esto...sigo.

Quedamos otra vez. Dimos unas vueltas, nos tomamos algo. Y en la despedida me da un abrazo. Y unos besos. En plan muy cariñoso, y yo me dejo llevar.

Volvemos a quedar. Esta vez para ir a la playa. Pues imaginad. Súper cariñoso y súper bien.

Cuál es el problema?? Pues que la siguiente vez que quede con él, si viene a mi casa, ya sabemos para qué va a pasar. Y no tengo claro si lo tengo que traer o no. Lo conozco de tres días, unas pocas horas. Qué hago?? Mi razón me dice que no lo traiga. Y mi intuición, me está diciendo lo mismo: "ni se te ocurra subirlo a casa" "y si es un psicópata? un sádico? un asesino?". Necesito que me digáis que NO lo traiga a casa. Que siga quedando con él, estará bien. PEro a casa ni de broma. EL problema, repito, es que llevo AÑO Y MEDIO sin estar con nadie, y claro...ahora que se presenta la oportunidad, cómo desaprovecharla, no?? Pero no, no? Estoy hecha un lío.

Ayuda, help.

viernes, 9 de junio de 2017

Gracias

Estamos a día 9 de junio, es viernes. Y yo aún no estoy recuperada del todo. He mejorado mucho, pero no puedo comer de todo.
Qué terapia de choque más buena me trajo la vida para poner fin a toda esta locura de adelgazar o de mantenerse delgada.

Es que hasta veo a gente con unos kilos de más, y digo: qué alegría. Viva la buena salud y las ganas de comer y la suerte de poder alimentarse. Y me paro a pensar, ¿qué persona es la que ve que cualquier chica o mujer está mejor con unos kilos de menos? NO es verdad. QUe no.
Es que hay que quererse y punto y pelota. Ved las fotos de cualquier famosa en bikini antes y después de haber adelgazado, o antes y después de haber engordado, o mírate tú misma en el espejo. Y qué ves?? LA misma persona. Igual de bella y única. QUé pasa con la carne?? Unos kilos de más, por favor, y qué pasa???? Unos kilos de menos?? qué pasa!!! Quién establece las tablas de medidas ideales?? Eres tú misma. Pregúntate? TE encuentras bien?? EStás a gusto?? Si estás sana, la respuesta debería ser SÍ. UN SÍ ROTUNDO Y CONTUNDENTE. Un sí quiero disfrutar de la vida con el cuerpo que tengo y no hay más que hablar.

Imagínate que yo me hubiera obsesionado con engordar. QUe yo dijera, quiero estar tan gorda como sea posible. No voy a parar hasta pesar 70 kilos. ¿Por qué no, eh?? Porque parece fácil?? Ponte a engordar 20 kilos a ver cómo responde tu cuerpo. ES que no, en serio. QUe no. QUe ahora lo veo clarísimo, y no sé cómo no lo he visto antes.

QUe cada cual tiene sus parámetros corporales, ideales, geniales y que debe disfrutar con todas las cosas buenas que hay en la vida, para poder resistir cuando vengan los palos, que por suerte o por desgracia, llegarán. Porque la vida no es justa, y lo sabemos. Eso no quiere decir que no te mantengas positiva, hay que tener esperanza en el futuro pero sobre todo vivir en el momento presente, prestar atención al ahora y de verdad, cuidarse y quererse mucho para poder avanzar. Así como dedicar todos los días un momento, para ser consciente de que estás agradecida con las personas que están a tu lado, con las cosas que tienes y con los momentos que has vivido. Y que te amas, y que eres tú contigo para el resto de tu vida.

Esto puede parecer muy zen, muy filosófico o muy obvio. PEro yo lo tengo presente ahora más que nunca, y no puede haber algo más bonito que agradecer el hecho de estar viva.

También quiero daros las gracias, a vosotras, a las que me leéis y me comentáis. Por todo lo que me habéis ayudado, y a partir de ahora, espero más que nunca seros de ayuda.

martes, 30 de mayo de 2017

mi revelación

El porqué he decidido dejar de pensar en adelgazar (y espero que sea definitivo) es por mi problema con los cólicos.
Lo he pasado muy mal. Muy, muy mal.
He perdido 3 kilos en una semana, acercándome a mi supuesta meta de las narices. Obligatoriamente y en tiempo récord.
Pero se acabó. Basta de luchar contra mí misma. Por eso, me prometí que si me recuperaba no volvería a escribir ni una sola vez más acerca de mi cuerpo y lo gordo o lo flaco que es. Ni sobre belleza o fealdad. Porque no existe.
Ahora que estoy un poco mejor, valoro la comida como un tesoro. He estado 5 días sin poder comer absolutamente nada, y si comía algo, era incapaz de retenerlo, o me producía unos retortijones terribles. Hoy por fin he podido asimilar un poco de sopa de pescado y un trozo de manzana.
Puede ser que haya sido sólo un virus gastrointestinal persistente que ha durado más de la cuenta. PEro yo he vivido esto como una revelación. Puede ser que sea una exagerada y que cualquier otra persona lo haya pasado así de mal y se le pasó y se olvidó.
PERo yo no. Esta vez no.
Esta vez, me voy a acordar siempre. Porque yo creía, en serio, que me moría. Llamadme exagerada, puede ser. Pero así lo he vivido yo y así mismo os lo cuento.
A partir de ahora, si subo entradas en el blog, tratarán sobre todas las cosas buenas que tiene el poder alimentarse y estar sano.
Lo prometo.