martes, 20 de junio de 2017

Va bene

Todo ha ido muy bien. Al final, nos vimos y cenamos en mi casa y todo fue muy bien. Yo no me bloqueé y estuvimos genial. Fue súper cariñoso y sí, claro, hubo sexo. ME escribió al llegar a casa y esta mañana y tal vez nos veamos el jueves, si no, nos veremos el viernes o bien el sábado para ir a la playa.
Me gusta mucho. Tengo una buena sensación. Estoy cómoda con él y puedo decirle todo lo que pienso y él, creo, que está haciendo lo mismo. Incluso si ya no nos viéramos más, todo esto ha valido la pena.

PEro me apetece realmente seguir conociéndolo y quedando con él. También me atrae bastante físicamente y bueno, no lo voy a convertir en un analgésico, pero sí que va a hacer las funciones. Mientras esto dure. Estando con él, me empezó a doler la barriga y le dije, buf me encuentro mal, y me dio un abrazo. Y qué queréis que os diga, se me pasó más rápido el dolor.
También me genera mucha paz. PArece que le conozco de hace más tiempo y nos hemos visto cuatro días. Es un tío tranquilo, en fin, no lo alabo más. PEro que sí, que quiero construir algo, lo que sea, un rollo, una amistad, un noviete, un lío. Lo que sea. Y si él también quiere, claro.

No es fácil conectar con alguien, y menos aún si lo has conocido en una red social, o por la noche.

Y sigo contenta porque ya no me tengo que preocupar más de lo de siempre. QUe realmente paso del tema. Ahora lo que estoy intentando es que se me regule el aparato digestivo. Todo lo demás, me da igual. Y resulta curioso que justo ahora que me estoy queriendo más, haya aparecido este hombre. Diréis que, bueno, ha aparecido porque estaba en Tinder, pero no. Mis intentos de conocer gente en Tinder siempre han sido fallidos. ¿Por qué ahora no? Tal vez casualidad o pura suerte.






3 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando uno se quiere a sí mismo abrimos la puerta para que los demás también nos quieran. No es casualidad.

Flaura Ponte dijo...

Bueno yo creo en las casualidades y no tanto en el destino pero hay veces que la vida te echa una mano.
También creo, y lo pensaba hoy mientras corría, que estamos tan distraídas por la comida y por nuestro cuerpo que somos incapaces de prestar atención a nada o a nadie más. En mi caso especialmente en lo relativo a lo laboral y académico, creo que nunca me he esforzado mucho en nada porque dedicaba mi esfuerzo a mi cuerpo y a no comer. En tu caso quizás eras incpaz de VER a otro ser humano jaja.

Un abrazo

Anónimo dijo...

También creo en las casualidades... disfruta esto que estas viviendo esa casualidad