viernes, 19 de febrero de 2010

Avatar 51...hasta nuevo aviso


Sip. Después de estar debatiéndome unos días, he llegado a una solución definitiva por ahora: He decidido dormirme en mi avatar 51. Dormirme sobre mi ovillo de caos. Me duermo hasta recuperar fuerzas de nuevo.
Cuando descanse lo suficiente, volveré para llegar a los 49. No sé cuanto tiempo necesitaré, puede que un mes, no creo que menos.
Me paso a una dieta de mantenimiento. Mucho mejor. Porque ya estaba empezando a hacer cosas mal. La dieta estricta me impedía hacer muchas muchas cosas. Por eso necesito coger fuerzas de nuevo.

De hecho, hace unos días leí un artículo que decía que las personas que están a dieta permanentemente dedican tanto tiempo a controlar su alimentación que les quedan pocos recursos para enfrentarse al estrés diario. Por eso cuando lo sufren, pueden perder el control, dejarse llevar por la desesperación e incluso comer más, compulsivamente o por pura ansiedad.
Además, yo me prometí a mí misma que no iba a prohibirme ningún alimento, sino sólo tener cuidado con las cantidades...Y eso no lo he cumplido.

Así que paro en 51 hasta que la sensación de hambre se calme un poco.
Veremos que tal me va.

lunes, 15 de febrero de 2010

EnReDoS

Estoy de morros. Con el mundo, conmigo, con todos. Tengo hambre. Un hambre que puedo soportar.

Hoy sólo tenía ganas de estar sola, a solas con mis pensamientos. A solas porque no aguanto a nadie. No quiero que me miren, ni me toquen, ni me rocen, ni me piensen.
Quería que todos me dejaran tranquila.
Y he pensado muchas tonterías tal vez. He pensado sin parar. Ensimismada todo el día con mis chorradas y mis comederos de tarro sin sentido. Independientemente de mis tonterías, me he metido en un lío en el curro que tendré que solucionar mañana. Una putada increíble.

Pero volviendo a mis tonterías (como siempre evadiendo la realidad) me he cuestionado algunas cosas:

- yo, por qué quiero adelgazar?? le veo algún sentido a toda esta mierda??

y la respuesta está muy clara: yo no quiero adelgazar en el fondo. Es decir, sí quiero. Sí, quería. Para estar mejor. Para ponerme el bikini en verano sin meter barriga, para estar más a gusto conmigo misma. Pero ahora, lo pienso fríamente y digo, joder, si es que me imagino delgada y en bikini y en la playa y pienso: coño, para qué cojones quiero estar delgada?? no, en serio, para qué?? para quién??
para nada y para nadie.

Y es por mí?? qiero estar más delgada para estar más a gusto conmigo misma. Y me imagino, y pienso, y estoy más a gusto ahora que peso 51 que cuando pesaba 54?? Pues NO estoy más a gusto. Al revés. Estoy irritable, todo me da igual por momentos, estoy enfadada, estoy insoportable y encima tengo hambre casi siempre. Me compensa esta mierda??? Y NO LO TERMINO DE VER CLARO. Y si fuera por cabezonería, porque me propuse llegar y punto?? Esa sería una razón. Es algo que tengo que hacer en mi vida. Como una especie de reto.
Y también pienso que es como una deuda que le debo a la gente. Como si por estar delgada y todos me vieran tan estupenda, pudiera dejar de ser juzgada. Y todos me dieran su aprobación. Es especial, mi madre. Como si yo le debiera estar bien. (Una tontería pero es lo que pienso)
Está claro que esta mierda de reto no compensa nada. Porque aunque yo me siento bien en esta dinámica, adelgazar es guay y todo eso...Ahora estoy en la fase de: que adelgazar es guay?? anda, por favor.... es un mierdón!! tengo hambre siempre!! a todas horas, estoy cansada, me enfadan cosas que antes no, no disfruto como antes lo hacía, estoy restringida totalmente. Estoy menos alegre, menos enérgica y menos feliz.

Y a pesar de todo, sé que voy a seguir a régimen.

Imaginemos que lo dejara: volvería a comer de todo: dulces, chocolatinas, chuches, patatas fritas, pasteles, helados, salsas, snacks, comidas sin contar calorías, sin medir el aceite, tomate frito, espaguetis de día y de noche, palomitas....Todas las cosas que de vez en cuando apetecen y que ahora no como. Imaginemos que vuelvo a ponerme en 54. Que ya me vuelven a quedar bien todos los pantalones que ahora me quedan sueltos y que me qedan estrechos los que ahora me qedan bien. Y que se me duplica el michelín. Pero podría comer todo lo que qisiera. En verano, no estaría perfecta con el bikini, pero podría ponerme ciega de helados, batidos y cocktails....

Antes me sucedía que me aterraba esta idea. Ahora ya no. Si ahora mismo pesara de nuevo lo que al principio...No me sentaría tan mal, es decir, me sentaría mal, porque de todo el esfuerzo, verse otra vez con esos kilos, pues sienta mal...Pero en comparación, antes me deprimía, me ponía ansiosa y tenía pensamientos del estilo: eres una gorda asquerosa que no vales una mierda, y nadie te va a querer nunca.

Ahora...yo creo que diría, bueno, pues a comer se ha dicho. Gorda? puede...pero y qué?? a quién le importa eso?? a la gente que realmente me quiere no debería importarle y si les importara...pues el problema sería suyo, no mío. Y a mí....antes sí me importaba pero ahora....

Creo que la diferencia entre cuando la comida era un problema para mí, y ahora; es que antes yo quería adelgazar costara lo que costara y si engordaba, eso era una tragedia. Y ahora, yo quiero comer lo que me dé la gana, no me importa volver a engordar....pero no puedo dejar el régimen. Me lo impide "algo". Estoy a régimen y nada es una tragedia. Excepto mi estado de ánimo que está por los suelos.

Hay miles de tías en la calle que no tienen complejos. Que se visten, se pintan y se ponen sus escotes. Y se sacan partido. Gente que no está para nada delgada pero que llama mucho la atención, por su pelo, por su cara, por lo que sea. Y que se les ve bastante felices.

Yo creo que por mucho que adelgace, jamás seré como ellas. Da igual que pese 54, que 51 que 47. Nunca seré todo lo guapa que yo quiero ser. Por mucho que adelgace. Yo soy como soy.

Tenía un premio pensado en caso de alcanzar los 49 para marzo: unos zapatos y una falda que vi en una tienda...Ahora, pienso en los zapatos y en la falda y digo: ppppppppffffffffffff, que les den a los zapatos y a la falda. Estoy tan desanimada, tan falta de alegría, tan hecha una mierda...que no me consuela la ropa. Al contrario, lo veo superficial, lo veo absurdo. Y me siento así. Absurda.

PARA QUÉ quiero yo llevar una falda y unos zapatos estupendos?? PARA QUIÉN??
PARA NADA y PARA NADIE.

Así me siento hoy. Pero, a pesar de todo, sigo con la dieta de las narices y no sé porqué.

jueves, 11 de febrero de 2010

ESTANCAMIENTO


Estoy estancadííísima en los 51. Ni para delante ni para atrás. Preferible que engordar, pues sí es preferible. Pero lo mejor sería adelgazar sin parar. Ayer y hoy tenía mucha mucha mucha hambre. Muchísima. Ayer comí más cereales de la cuenta, pero es que tenía tanta tanta hambre...Y hoy igual. Hoy he cenado normalmente, porque la sensación de hambre me mataba... Así que mañana me toca no pasarme un pelo y controlarme. Total, al estar estancada, da igual comer un poco más; a veces es hasta bueno para despistar, a mí me funciona, curiosamente.

Ahora estoy un poco mareada, pero creo que es del cansancio, porque ya hambre lo que se dice hambre...No tengo nada.

Pero tengo que ser constante. Y controlar más las cantidades. Y procurar no acumular hambre, porque si acumulo hambre y paso mucho tiempo sin comer, llego exhausta y me tiro a los cereales como una loca. Más vale comer alguna tortita de arroz o alguna barrita de cereales, antes que llegar super hambrienta a la siguiente comida.

Otra cosa que no hago bien es que no bebo tanta agua como debería. Mal hecho, mal hecho.
Bueno, todavía tengo tiempo hasta el 1 de marzo de alcanzar los 49...o aunque sea me conformaría con los 50...

domingo, 7 de febrero de 2010

Love to Lose


Fin de semana....Superado. Muy bien. Y paradójicamente: adelgazando, a pesar de saltarme la dieta. Eso sí, hoy he vuelto de nuevo al régimen.
Tengo muchas ganas de que pasen estos días, de que por fín llegue marzo. Porque este mes de febrero tengo mucho trabajo y muchas cosas en la cabeza. Marzo creo que será un mes más relajado.
Además, los días se irán haciendo más largos, el tiempo mejorará y no hará tanto tanto frío...Y podré comprobar si he sido capaz de llegar a los 49...tengo prisa, quiero llegar!!! Quiero quiero quiero!!!!!!!!!!!

jueves, 4 de febrero de 2010


La dieta que estoy siguiendo ahora, no es difícil. De hecho, ni siquiera creo que sea efectiva. No paso hambre y la verdad, es que no tengo tentaciones. Pienso en cosas ricas, que podría comer, cosas malas para adelgazar...Y no me apetece comerlas. De hecho intento visualizarme comiendo algo grasiento o con mucho azúcar...Y no me termino de ver. Lo malo es que sí que me encuentro cansada. Ayer por momentos no podía tirar de mi cuerpo. Pero hoy estoy bien. Algo cansada por la mañana, pero ahora estoy bien.

Este fin de semana, tengo visita, y tendré que comer normalmente; porque no me apetece que se fijen y me den la lata, diciendo que no como nada y todo eso.. Desde luego, elegiré bien la comida. Y ya me dedicaré a compensar la semana que viene.
Y de paso, a ver si mi cuerpo se siente "engañado" y no se me enlentece el metabolismo, que sólo me faltaba eso...

Ya sí que me noto en la ropa que voy "bien", porque algunos pantalones me quedan más sueltos. De todas formas, me queda muchísimo. Me queda tanto que me cuesta creer que llegaré a los 49 para el 1 de marzo... Odio cuando veo que no avanzo. Odio las "mesetas". Los 51, son para mí otra meseta.

martes, 2 de febrero de 2010

Algo sobre mí

Yo no seguía dietas desde hace por lo menos 6 años. Creo que dejé de hacerlas porque sucedió algo que le dio un giro a mi vida. Y a partir de entonces empecé a comerme todas las porquerías que me había estado restringiendo desde los 14 años.
Al principio sí que engordé. Llegué a pesar 58 kilos. No me di cuenta siquiera de estar engordando y fui feliz un tiempo. Cuando tomé conciencia de mi peso, digamos que sí, que intentaba controlarme, intentaba adelgazar....pero no como antes. Entonces no hice ninguna dieta, dejé el "snacking" continuo y en un año volví a estar en 54-55. Luego se trataba de compensar, si me pasaba un día, al otro lo compensaba; hasta que ya no hizo falta compensar nada. Mi cuerpo me decía directamente cuando estaba pasándome y él sólo se mantenía en los 54-55.
Con alguna que otra bajada a los 53 cuando me "enamoraba", o llegaba el verano y comía menos por el calor....

Eso no quiere decir que se me hubiera olvidado ni por un momento, ni un sólo día de esos años, que yo tenía un objetivo: pesar 48 kilos y mantenerme así siempre.

Cuando pienso en ADELGAZAR, me ocupa tanto espacio en la cabeza, que no me queda hueco para pensar en otra cosa. Y es una vía de escape que me tranquiliza mucho. Porque dejo de pensar en cosas que me hacen daño. Ahora sólo tengo que pensar en ADELGAZAR. Es como si todo lo demás, me importara tres gaitas. Es algo así como: "nere, que hoy te ha dicho el subnormal de alejandro que no quiere nada serio contigo".....Y entonces yo digo: " ah, sí?? pues me da igual porque yo estoy adelgazando, que se joda vivo." Otro ejemplo podría ser: "nere, que estás más sola que la una y que tu vida es un caos muy gordo!!"....y entonces yo pienso: "ah, sí???, pues me la sopla por completo porque ahora estoy adelgazando, y me encuentro bien, porque eso yo lo controlo, y ya verás, me voy a comprar ropa nueva, y zapatos y ya verás, todo me va a ir mejor entonces...."

Sí, desgraciadamente es algo así. Cuando pienso en ADELGAZAR, todo va bien y me tranquilizo.

Todo este tiempo que he pasado (aún pensando en adelgazar, pero sin actuar para conseguirlo) me daba cuenta de todo eso, del desorden, de la soledad, de mi vida frente a mí, diciéndome: eeeeeoooo, nere!!! qué hacemos mañana?!?!?!?!
Pero entonces, tenía otra ilusión....Muy grande, muy bonita, para mí maravillosa. Y era tan grande y tranquilizadora como ADELGAZAR. Y era el AMOR. Yo estaba ilusionada porque quería. Porque él era mi recompensa. Porque parecía que estaba ahí, porque a mí me importaba y yo pensaba que yo a él también....

Después se fue. Desapareció, se esfumó. Lo borré. A la papelera. A otro sitio, en otro mundo....

Y aquí estoy. ADELGAZANDO. Porque este pensamiento nunca te abandona, porque la dieta no te engaña si tú la sigues, porque las calorías son números y cada alimento tiene las suyas. Porque la comida en general no te dice que no eres suficientemente guapa, no te dice que no tienes los dientes perfectos, no te habla. Y no te hace daño. La comida, las dietas y pensar en eso, no me hace daño, y me calma. Me renueva y me ayuda. Y mucho. Si él no está, me quedo aquí, ADELGAZANDO, como siempre debió haber sido.

viernes, 29 de enero de 2010

EuFoRiA


Hoy estoy eufórica.

Además de que por fin estoy en Avatar51,(lo que ha costado...) porque me siento muy bien. Me ha subido la adrenalina o algo, y estoy en plan: "que el ritmo no pare!!!"

Esto me va a durar poco, lo sé. Por eso tengo que aprovechar, y ahora qe tengo fuerzas empiezo dieta nueva. Voy a hacer esa de los cereales. Vamos, esa que desayunas y cenas cereales. Pues esa. Y voy lanzada a los 49. Estoy dispuesta.

Sé que va a ser muy duro, que yo ahora lo digo, y es genial, que flipo de sólo pensarlo, de verme cada día más delgadita, porque hoy por primera vez en mucho tiempo me he mirado al espejo y me ha gustado lo que he visto, porque mi cara está más fina!! o al menos así me he visto. Y cuanto más delgada me visualizo, mejor me siento y más me gusto!! PEROOOO, claro, luego vendrá lo malo; como todo este tiempo con la dieta: con hambre, con un cansancio alternativo que no puedo tirar, algún que otro día con ojeras y una cara para darme con un palo, con los cambios de humor, con la lucha interna: sigo o lo dejo? sigo o lo dejo?...y más cosas que surgirán...al tiempo.

Pero hoy, estoy contenta. Y lo aprovecho así, de bien o de mal. Según se mire.
Pero no tengo ganas de ponerme a analizar nada. Sencillamente estoy feliz...me da igual el porqué.