He tenido una semana bastante regular.
Claro, esta mañana me he pesado y estoy de nuevo en los 49. 49,3 para ser exactos.
Pero estoy muy triste, ayer por la tarde, que era viernes y día de estar muy contenta, empecé a llorar en el metro y por la calle. Y llegué a casa y me tumbé en la cama y lloré y lloré. Y dormí. Me he despertado esta mañana y sigo llorando, a intervalos.
Las causas son siempre externas. Las cosas que me pasan, las interacciones con los demás me afectan muchísimo. Aunque mi primera reacción es buena, aguanto el chaparrón, y se acabó. Después viene el llanto a solas o por la calle. YA me da igual, si estoy triste yo lloro.
Ayer desayuné un yogur desnatado con all bran choco y comí una ensalada de lentejas con cebolla y calabacín que me cayó muy mal. Así que luego sólo pude tomar un par de galletas. Por eso y porque el resto de la semana he comido portándome bastante bien, peso lo que peso hoy.
1 comentario:
Me entristece mucho leerte así. Aunque a veces es bueno llorar.
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