Me voy de Madrid a trabajar fuera. Y aunque es para mejorar, no quiero irme. Sé que tengo que irme pero no quiero. Me da la sensación de que lo voy a pasar muy mal, de hecho, lo estoy pasando mal anticipadamente. Creo que el miércoles empecé a llorar después de haber sacado los muebles de mi piso de alquiler. Y desde entonces, no hay día que no llore. Y no es que no haya salido de España antes, ya estuve 7 meses fuera, pero es precisamente por eso que casi lo llevo peor. Porque siento que yo ya decidí quedarme, por muy mal que estén aquí los trabajos, no quería irme más. Es cierto que cuando me fui de estancias, era distinto, estaba formándome y eran experiencias y las recuerdo con mucho cariño, y aprendí un montón. Sin embargo, tenían fecha de vuelta. Esta vez es distinto, tengo muchos más años y me voy a trabajar y a vivir fuera, probablemente de manera definitiva. Puede que así salga de la precariedad, pero no lo tengo tan claro. Qué precio hay que pagar para salir de la precariedad? y sobre todo, saldré de la precariedad? o me veré tan sola y desdichada, aislada, con esa sensación de no estar en tu hogar, o al menos en tu país materno.
No lo sé. Ojalá estuviera viva mi abuela para poder preguntarle qué hacer. Tal vez ella me diría algo que a nadie se le ocurra. Estoy prácticamente segura de que me diría algo bonito con un "solete" de por medio. "No estés triste solete". Y tendría razón en todo.
Al principio todo era una alegría, y la gente te da la enhorabuena y tal, porque parece que salir de aquí es salir a mejorar. Pero a medida que voy pensando en las felicitaciones, me doy cuenta de que se parecen un poco a las que das a la gente que se casa, que de acuerdo, les das la enhorabuena pero en el fondo sabes que...bueno, ya veremos, no ?? a ver hasta cuando duran, a ver si les va bien, en menuda se han metido, etc, etc.
Me siento mal y tengo un nudo en el estómago. Pienso también en, y si no me voy? Pero entonces recuerdo aquel verano cuando me contrataron en un parque de atracciones y sólo aguanté una semana porque me hacía daño el calzado de la empresa y no me lo querían cambiar. Tenía que haber encontrado una alternativa y aún así quedarme y punto. Pues pienso algo parecido, es decir, si no me voy ahora a trabajar fuera, ahora que me han dado esta oportunidad, puede que me arrepienta luego. Además, no tengo otra cosa a la que agarrarme aquí cuando terminen las navidades.
También sé que no hay que ser una "dramas" y que si no me va bien, pues vuelvo con las orejas agachaditas y se acabó. Que me tengo que dar yo también una oportunidad. Y que es Europa, y que no hay distancias, y que probablemente podré ahorrar.
Pero aún con todo, me digo a mí misma, por qué yo? por qué yo tengo que salir de mi zona de confort?? por qué? Si estoy bien aquí, con mi precariedad, mi síndrome de estocolmo en el trabajo, mi cuchitril de alquiler, mi país, mi lengua, mi clima, mi cultura, mi carácter... por qué tengo que irme si no quiero?? Y lloro, y no hay consuelo. Si es una buena noticia, por qué estoy tan triste?
Aquí en Madrid también me siento muy sola a veces, pero es una soledad diferente, porque sabes que sales a la calle y se te pasa y que coges un autobús y te puedes ir a tu casa un fin de semana. Allí también podría coger un avión, pero no lo sé. No lo sé, la sensación de extranjera que yo he sentido fuera de España, nunca la he tenido aquí aún en diferentes ciudades.
Y lloro. Y me digo, no pasa nada, a veces lo blando es más fuerte que lo duro. Pero no me consuela y sigo llorando. Yo sólo quería ser un mueble, para qué avanzar en la vida. Es demasiado difícil y después te vas a morir igual.
1 comentario:
Yo creo que, y sé que es fácil decirlo, debes pensar eso: te vas, y si no te gusta, te vuelves -. Y bueno eso, si tan claro tienes que quieres quedarte, realmente plantearte si la mejora merece la pena. Quiero decir, ¿qué precio vas a pagar? ¿Toda tu puta salud mental? No te sientas cobarde, ¿por qué todos debemos desear escalar en el curro? ¿Para qué? Yo he terminado con la ambición, tbh.
Ánimo.
Publicar un comentario