sábado, 9 de junio de 2012

la gorda que llevo dentro

Esta semana ha sido bastante nefasta en todos los aspectos de mi vida.
El tener que arrastrarse para hacerlo todo es una gran putada. Gran putada que me ocurre a mí por tener esta actitud equivocada, que me hace ser un gusarapo.

ME arrastro al trabajo, me arrastro a casa, me arrastro a pasear, me arrastro a correr, me arrastro a peinarme, a ducharme, a levantarme... Sólo cuando llega la noche y me meto en la cama, soy semi-feliz. Puedo dormir y olvidarme de la vida de arrastrada que llevo.

Sin embargo, cada mañana es lo mismo. Y hace dos días todo perdió el sentido. Cada cosa. Empecé a plantearmelo todo. Por qué me cuido comiendo? Por qué a veces necesito chocolate? Por qué este trabajo me importa tanto, cuando no tiene ningún sentido lo que hago? Por qué tiendo a hundirme? Por qué soy gilipollas? Por qué no cambio de una vez? Por qué esta desmotivación y esta desgana??

Es cierto que me ha venido la regla. Y eso influye, y mucho. Odio las oleadas de hormonas que me afectan y me hunden. Los dolores de cabeza, los dolores en general.
Hoy tengo muy mal cuerpo, han bajado las temperaturas y tengo frío.

Me tomaré un antiinflamatorio para poder salir a la calle y hacer una cosa que me he comprometido a hacer... No me apetece nada, pero no puedo decir que no.

Esta semana no he seguido la dieta por las tardes. He tomado helado, natillas, chocolatinas y bollos, y cantidades ingentes de tortilla de patatas.

Ayer por ejemplo, al salir de trabajar y después de no desayunar (porque la tarde anterior me había comido una tortilla de patatas yo sola, chocolate y unas natillas)y de haber comido según la dieta unas verduras hervidas con pescado hervido, un yogur desnatado y una fruta... decidí tomarme un helado y un bollo asqueroso de chocolate. Me sentí fatal. Y me imaginé obesa, una obesa que come para no llorar y para reprimir sus emociones. Porque no tenía hambre, comí por pena de mí misma, por lástima; por ver si así me encontraría mejor. Y fue al contrario.
Fue una visión de mí misma en una cafetería cualquiera, pidiendo tortitas con nata y sirope de chocolate, para luego ir a casa y atiborrarme de patatas fritas de bolsa y chocolates. Interioricé esta visión en el lapso de una media hora que tardé en llegar a casa con mi helado y mi bollo de chocolate en el cuerpo (unas 900 calorías de golpe...) Y casi la acepté, pensé, vale, tal vez es eso lo que me espera en el futuro. Tal vez estoy luchando contra la gorda que llevo dentro y no la dejo salir.
A lo mejor ha llegado el momento de rendirse y llenarse de basura y grasa; para que nunca más pueda decir que estoy triste, que la vida no tiene sentido o que mi trabajo no es importante. Para que nunca más me sienta sola, porque la comida será mi consuelo siempre.
PEro luego, me encontré con una mujer que iba con su novio, y que acababa de comprarse un cuenco de fruta en un Vip´s... Y pensé....Y por qué no puedo tener esta visión de mí misma?? Por qué no puedo verme delgada y sana, acompañada, feliz, sin tener que frenar los sentimientos con la comida, hablando con la gente y saliendo, y viviendo, joder???

Pues no lo sé.

Vine a casa, me puse a ver episodios de ya no estoy gordo de la mtv, en lugar de ponerme a estudiar, y me quedé dormida.

Hoy, quiero que sea diferente, no quiero llorar y compadecerme de mí. Hoy es uno de eso días en que sí me apetece cambiar.

Me he pesado, aunque no quería hacerlo, porque el susto podría haberme hundido más.
Sin embargo.....50,3. No está mal para lo que podía haber sido.

Voy a volver a apuntar lo que como. Y voy a llegar a los 47. PAra qué?? No lo sé. Por hacer algo, porque me aburro.

2 comentarios:

Flaura Ponte dijo...

Ha sido duro leer esto, y me he sentido muy identificada. Llevo alrededor de 1 mes sin estar en un peso mínimamente satisfactorio. Antes creía que era por una "buena" causa, esto es, paso tiempo con el escocés, ceno en su casa, y por tanto tengo que cenar, voy a Madrid a ver a mis amigos y por tanto tengo que comer... Pero por ejemplo esta semana tendría que haber hecho las cosas bien y no hice más que darme atracones...

No hay gordas ni delgadas dentro, es cierto que muchas veces dejamos de hacer cosas que queremos hacer para no engordar, y esto nos deprime, pero también es cierto que si pudiéramos comer todo lo que queremos tampoco seríamos felices. Eso llena, pero sólo un ratito, y el sentimiento de culpa es enorme.


¿Sabes de lo que me alegro? De que al menos hayas encontrado las fuerzas para cambiar. Y digo cambiar, no adelgazar.
Arrastrarse por la vida es una puta mierda, aunque comprendo ese sentimiento. Las ganas están en ti, nadie va a venir a dártelas.


Suerte, ánimo y un abrazo.

Nirvana dijo...

50 esta muy bn , solo imagino faltara tonificar la piel, ejercitate y estaras regia!
hace rato no te leia jeje
besos hermosa!