domingo, 13 de junio de 2010

Bronquitis


Aquí estoy. Hecha un trapo. Con bronquitis (y eso que no fumo, que quede claro...)
Es curioso que cuando estoy mal anímicamente, casi de manera automática me bajan las defensas y me pillo cualquier virus que ande por el ambiente. He de decir que puede influir (más que un poquito) la manera de comer... Ahora no me estoy subiendo a la báscula. Pero creo que he engordado 1 kg al menos. Tengo tos. Me duele prácticamente todo. Y lo único que quiero es que pase el tiempo rápido y que llegue julio lo antes posible. Una vez en julio, seré buena. Intentaré averiguar porqué no soy feliz. Intentaré forzarme a hacer cosas, aunque no quiera. Ahora mismo no puedo forzarme a nada. Sólo estar en la cama y esperar a que esto pase.

También es curioso, había aplazado ver a "ese inquilino" hasta este fin de semana, y resulta que el destino ha querido que yo esté semi-muriendo y que no lo pueda ver. Todo esto me dice algo... Algo que ya estaba claro.

Estoy intentando ver con más distancia y perspectiva las obligaciones del trabajo.
Yo no soy imprescindible. El trabajo es sólo trabajo.
Pero ya pensaré esto en julio... Ya veremos.

Gracias a los que dejáis comentario y a los que leéis, os mando besos libres de virus

lunes, 7 de junio de 2010

tengo poderes

...soy invisible.

...habéis visto el anuncio del tipo que dice que es batman?. Pues yo soy invisible.

No sé si es mejor o peor. Antes, solía sentirme sola, desamparada, triste. Pero ahora, sé que soy invisible. Y también sé que, desgraciadamente, yo me lo he buscado. Rompiendo relaciones, haciendo desplantes, tratándome con ironía. Riéndome de cosas mías, mis cosas. Para quitarles importancia: jaja, qué risa; cuando en el fondo rozaban la patología tratable.

Ha habido muchas cosas que la gente ha dicho de mi carácter y que me han molestado.

Sin embargo, otros comentarios, más que molestarme, me ayudan a darme cuenta de mi carácter, de lo rarita que soy.
Especialmente recuerdo lo que me dijo mi amiga Ruth, en la preadolescencia, no recuerdo bien la edad, pero casi niñas aún. Y se me quedó grabado en la mente a fuego. Estábamos tomando un vaso de leche para merendar, y me dijo: "eres tan simpática y tan genial cuando estás conmigo a solas, y cuando estás con rocío a solas; pero sin embargo, cuando estamos en grupo...qué te pasa? en grupo te vuelves antipática, borde, dejas de hablar, y te aburres". Fui incapaz de usar ese comentario para bien, pero Ruth tenía más razón que un santo.

Mucha gente también coincide en que se me cruzan los cables. Que puedo estar bien, y de repente, por una razón que sólo yo conozco, me adentro en mis mundos y mi actitud cambia radicalmente.

Nunca he estado bien la mayor parte del tiempo. Nunca he estado bien interiormente. Y si alguna vez he estado bien, aparentemente, ha sido por estímulos externos. De ésos que no duran. De ésos que pasan y te vuelven a dejar sola.

"Relaciones frías, superficiales y poco íntimas; ligadas a la vida en grandes ciudades" (he leído....)

"Falta de habilidades sociales" (Dicen también por ahí)

"Tendencia a la autocompasión; que lleva a la inactividad" (también dicen...)

O aprender a estar sola y sacar algo de todo eso, y luego salir, más sabia, más guapa, más de todo....dicen....

O salir directamente...

El caso es salir.

Pero paso. No salgo.

Ahora dime, si alguien merece saber esto. Qué más da? Si soy invisible.

viernes, 28 de mayo de 2010

No sé absolutamente NADA


No sé qué hacer.

La semana pasada tenía muy claro que no quería verlo ni saber nada de él nunca más. Es cierto que en un principio, le dije que no quería estar sola en casa, que viniera a estar conmigo ese fin de semana. Para luego, desaparecer y no volver a decirle nada. Sin embargo, si él realmente hubiera tenido ganas de estar conmigo, me habría llamado, mandado un mensaje o un mail. Y no lo hizo. Demostrándome así que si yo me hubiera muerto, él desde luego no hubiera sido el primero en enterarse. Cierto que no tenemos nada. Cierto que él también puede tener motivos para enfadarse porque fui yo quien tiró la piedra y escondió la mano. No rematé la jugada.

Y ayer y hoy...Mis idas de olla transitorias, que vienen conmigo allá donde vaya y que me sorprenden en los momentos más insospechados, me llevaron a volver a las andadas. Le saludé ayer. Y no hubo respuesta. Pensé que mejor. Que estaba todo dicho.

Pero hoy...me ha dado un susto. Un susto y me dice que cuándo nos veíamos. Y se excusa diciendo que había tenido fines de semana muy ocupados. (Cuando la que tenía que haberse excusado, tendría que haber sido yo; confirmando que le importa más su ego que yo, queda clarísimo). Hablamos normalmente y de repente, tiene que irse deprisa, muy deprisa. Un beso. Adiós.

Y yo vuelvo a experimentar: ansiedad, negatividad, tristeza, nerviosismo... pero sobre todo un vacío enorrrme que me va desde el cuello al suelo. Y sé que hoy no podré dormir bien. Y que mañana estaré todo el día pensando en qué hacer. Ir en su busca??? o quedarme cómo estoy. Se merece estar conmigo?? Me merezco estar con él??
Vale la pena esta confusión??

Y mi empeño y obcecación en algo que no es nada. Y si no es nada, para qué me empeño?? Esto no tiene nombre. Es sólo que me siento mal. Antes estaba bien. Ahora estoy mal. Hace dos minutos, bien; ahora, mal. Va a tener razón Nathan cuando me dice que soy bipolar...

O puedo decir que si a mí no me importara, no me haría daño. O también puedo pensar que a mí también me importa más mi ego y mi orgullo que él en sí; entonces estaríamos empatados a importancia. A él le importa su persona, y a mí me importa la mía. Pero no. Porque si "myself" me importara, dejaría de estar pensando, escribiendo, y alimentando la ansiedad por un mindundi de tres al cuarto.

No sé qué hacer. Quiero realmente salir de esta espiral de mierda. De este abismo que soy yo misma haciéndome la vida difícil. Pero, y la soledad??? qué hago con mi soledad?? Soledad que voy buscando y de la que luego reniego una y otra vez. No quiero estar sóla. Sí, si quiero estar sola.

No tengo fucking idea de lo que quiero.

domingo, 23 de mayo de 2010

yo misma


NO voy a ser tan dura conmigo misma. Si yo fuera mi mejor amiga, no sería tan exigente. Y en el fondo, cada uno debemos ser los mejores amigos de nosotros mismos.

NO está tan mal. Mantenerme en los 50 no es tan fácil para mí. Eso ya debería ser un motivo de alegría. Estoy consiguiendo no subir de peso.

Los comentarios de la gente no me afectan tanto como antes, pero a veces, es inevitable. Si una persona que ni me va ni me viene me hace algún comentario, sencillamente paso. Pero si el comentario viene de una persona cercana, a mí me molesta mucho más. Sin embargo, intento controlar mis enfados, por mí misma, porque enfadarse es inútil y además la sensación es desagradable. Tampoco se me puede olvidar que no hay que esperar nada de los demás. Porque crearse expectativas, sólo te lleva a desilusionarte. Y las desilusiones, son falsas esperanzas que no suceden como deseabas. Porque tu mente las pintaba de otra manera.

Sólo puedo contar conmigo misma, y si yo no estoy bien, adiós muy buenas a contar con nadie.

Echar la vista atrás, cada vez es más duro para mí. Me doy cuenta de sucesos nuevos cada vez, que puedan estar influyendo en mi vida actual. Pero tengo ganas de pasar página de una buena vez. Ya soy consciente de esas cosas, sé que la vida no es un camino de rosas. Pero tampoco es cuestión de ponerse impedimentos continuamente.
Cuando pueda liberarme del pasado, podré vivir una nueva vida. Limpia de malos sentimientos, rencores, miedos y enfados. Perdonar a los que me hicieron daño, agradecer a los que me ayudaron... Pero para mí no es tan fácil.

Hay momentos que merecen la pena. Y ya que estamos vivos, pues habrá que aprovechar y allanar el camino que queda. Además, ahora estoy sola. Tengo todo el tiempo del mundo para mí misma (si las cosas siguen así y nada se tuerce) y puedo hacer lo que quiera. Absolutamente lo que me dé la gana con mi vida.

Cambiando de tema, esta semana he salido a correr. Y sinceramente, para estar tanto tiempo sin hacer deporte en condiciones, no ha estado tan mal. Voy a intentar coger la rutina y no dejarlo. Además, luego duermo muy bien por las noches.

En fin, que la autobenevolencia me dure...

lunes, 17 de mayo de 2010

Yes, HUNGER


NO hay ningún secreto. El motivo por el que no adelgazo más es porque si un día hago menú hipocalórico (como debe ser para adelgazar), al siguiente me lo como todo, y entonces, digo, vale, mañana vuelvo a compensar. Y así sucesivamente, desde hace más de un mes. Muy mal. Así está la cosa. Y si hago dos días o tres dieta hipocalórica, pues al cuarto, es que no puedo más. El hambre pero hambre hambre no me deja ni pensar. Y quiero comer, pero comer comer, lo que sea, una manzana, luego otra, tortilla francesa....tanta hambre. Que vuelvo a plantarme en los 50.

Si quiero adelgazar, es necesario pasar hambre. No vale compensar. Ya compensaré después, cuando esté en mi peso. Porque este no es mi peso.

Y sí, soy fea. Soy fea. No un monstruo. NO creo qe sea desagradable de no poderme ni mirar. Pero no soy guapa. NO llamo la atención. Además, hoy día, cualquiera puede arreglarse y parecer guapa con maquillaje, correctores de ojeras, rimmel, pintalabios, peluquería.... Pero yo me refiero a belleza natural. A cuando estás recién levantada, o cuando estás en la playa.
Sin maquillajes, sin disfraces, sin arreglar.
Por eso necesito adelgazar, porque al menos si estoy delgada, tendré un cuerpo medianamente decente, y la ropa me qedará medianamente bien, y eso compensará la jeta qe tengo.

NO es mi punto fuerte el de la belleza, está claro. Me da pena, porque pienso que es injusto. Pero esta injusticia es una estupidez. Menuda injusticia, dirán algunos...
Pero es cierto, la genética es cruel, a veces.

Respecto a mi punto fuerte, mi punto fuerte de verdad es darle vueltas al coco y no llegar a ninguna parte. Por eso quiero llegar al final de algo de lo que me proponga!!! y saber qué pasa!!! O al menos, saber que puedo. Y esto no es lo más difícil que me puedo proponer. ESto está chupado. Cualquiera lo haría con la gorra.

Una dieta para perder 3 kilos, por amor de dior....dirían algunas....NO puede haber nada más fácil. Ese es tu objetivo??? Pues vaya mierda de objetivo...Y no eres capaz de lograrlo??? pues es muy fácil. Sólo tienes que dejar de comer, día sí día no, y en lugar de eso seguir una dieta, CUALQUIER DIETA! hacer ejercicio, beber mucha agua...tía, lo de siempre!!! si te lo sabes!! o si no...cómo has perdido los kilos anteriores???

Venga, vamos. A por los 49.

viernes, 14 de mayo de 2010

Estuve a punto de....

La verdad es que estos días, con tanto frío y con tanta lluvia de pelusas blancas o más bien gramíneas intentando polinizar(que sé yo...) he estado haciendo lo de siempre. Pero mientras hacía lo de siempre, me ha dado tiempo a enfadarme con tres ó cuatro personas (o puede que cinco...), con el mundo y conmigo misma. He tenido tiempo de estresarme, sentir ansiedad, ponerme nerviosa, respirar profundamente para controlar el caos interior, tiempo para notar que la famosa (famosa para mí) pesa negra se hacía más pesada. Tengo que decir que también he tenido tiempo de reflexionar y ponerme a trabajar sobre estas cosas que no me dejan vivir sanamente.

La dieta KOT la va a hacer Rita, es decir, estuvo bien pensado. Pero no consideré el precio de los productos. Un robo, y encima muy artificial. Nada, nada. Aquí sigo, luchando para no subir de los 50,5; 50,8; 50,4....... y así sucesivamente.

Creo qe ahora reuniré fuerzas para iniciar una dieta nueva. Pero no pongo la mano en el fuego. Se trata de organizarse mejor. Lo tengo en mente, este fin de semana lo intentaré hacer. Estancarme y conformarme, no me gusta. Si sólo son 3 kilos!!. No puede ser tan difícil!! O sí.....

Estoy en periodo de autoconocimiento. Si supiera ponerme en posición de loto, estaría a cada rato libre que tuviera. Es interesante esta etapa. Me está gustando.

La vida es muy corta. Yo soy un ser contradictorio. Y mis contradicciones me pueden llevar a equivocaciones gordas: salir corriendo del trabajo en un arrebato, mandar a los jefes a cagar...O llamar a la parte racional y llegar a un acuerdo.

La cosa está mal. Hay crisis.

Pero hay veces, que escucho música y se me pasa todo.


jueves, 6 de mayo de 2010

Algo Confusa


....Estos días he sido un apoyo importante para algunas personas de mi alrededor. Y cuando eso pasa, cuando la gente confía en mí y me cuenta sus problemas, sus enfados, sus más y sus menos, sus desencantos y desencuentros...yo me siento mal y bien. Me siento bien porque me doy cuenta de que confían en mí, y eso me gusta. Me gusta sentirme útil, aunque sea sólo para escuchar e intentar dar consejos. Pero me siento mal, porque me siento bien...Mal porque parece que esos problemas que tienen; hacen que los míos se empequeñezcan y ya no piense en ellos más. NO me alegro de sus problemas, pero me siento bien de que me los cuenten y se apoyen en mí. Ése es el hecho.

Respecto a mí, dicen que tengo mucha suerte. Me lo dijeron hace unos días, me dijeron que era la persona con más suerte en mi sector, que tenía un equipo respaldándome en el trabajo que ya lo quisiera mucha gente. Me dijeron que había tenido mucha suerte cayendo donde estoy. En esos momentos, reconocí mi suerte. Es cierto, tengo mucha suerte. Pero luego me acordé de que yo no debería creer en la suerte. De hecho, lo primero que pensé fue: "vale, y si tengo suerte en el trabajo, eso significa que he agotado toda mi suerte en este área de mi vida, y es por eso que en todo lo demás, no puedo tener "tanta, pero taaaanta suerte" que dicen que tengo...." Después reflexioné un poco más, y decidí que verdaderamente eso de la suerte es una mamarrachada. Que es una palabra que se usa para designar cosas que te van bien: buena suerte; o mal: mala suerte.

Pero no creo en la suerte, definida como algo casual, que no tiene razón de ser, que pasa por qué sí.

Voy a decir una cosa que sí creo que sería suerte. Buena suerte es: nacer en un país sin grandes conflictos dentro de una familia estable que no te cause traumas infantiles que luego te pases intentando superar el resto de tu vida. Suerte es no morir de inanición antes de cumplir los 5 años, porque ni tu madre tenía qué llevarse a la boca.
Eso sí que es una suerte.