viernes, 28 de mayo de 2010

No sé absolutamente NADA


No sé qué hacer.

La semana pasada tenía muy claro que no quería verlo ni saber nada de él nunca más. Es cierto que en un principio, le dije que no quería estar sola en casa, que viniera a estar conmigo ese fin de semana. Para luego, desaparecer y no volver a decirle nada. Sin embargo, si él realmente hubiera tenido ganas de estar conmigo, me habría llamado, mandado un mensaje o un mail. Y no lo hizo. Demostrándome así que si yo me hubiera muerto, él desde luego no hubiera sido el primero en enterarse. Cierto que no tenemos nada. Cierto que él también puede tener motivos para enfadarse porque fui yo quien tiró la piedra y escondió la mano. No rematé la jugada.

Y ayer y hoy...Mis idas de olla transitorias, que vienen conmigo allá donde vaya y que me sorprenden en los momentos más insospechados, me llevaron a volver a las andadas. Le saludé ayer. Y no hubo respuesta. Pensé que mejor. Que estaba todo dicho.

Pero hoy...me ha dado un susto. Un susto y me dice que cuándo nos veíamos. Y se excusa diciendo que había tenido fines de semana muy ocupados. (Cuando la que tenía que haberse excusado, tendría que haber sido yo; confirmando que le importa más su ego que yo, queda clarísimo). Hablamos normalmente y de repente, tiene que irse deprisa, muy deprisa. Un beso. Adiós.

Y yo vuelvo a experimentar: ansiedad, negatividad, tristeza, nerviosismo... pero sobre todo un vacío enorrrme que me va desde el cuello al suelo. Y sé que hoy no podré dormir bien. Y que mañana estaré todo el día pensando en qué hacer. Ir en su busca??? o quedarme cómo estoy. Se merece estar conmigo?? Me merezco estar con él??
Vale la pena esta confusión??

Y mi empeño y obcecación en algo que no es nada. Y si no es nada, para qué me empeño?? Esto no tiene nombre. Es sólo que me siento mal. Antes estaba bien. Ahora estoy mal. Hace dos minutos, bien; ahora, mal. Va a tener razón Nathan cuando me dice que soy bipolar...

O puedo decir que si a mí no me importara, no me haría daño. O también puedo pensar que a mí también me importa más mi ego y mi orgullo que él en sí; entonces estaríamos empatados a importancia. A él le importa su persona, y a mí me importa la mía. Pero no. Porque si "myself" me importara, dejaría de estar pensando, escribiendo, y alimentando la ansiedad por un mindundi de tres al cuarto.

No sé qué hacer. Quiero realmente salir de esta espiral de mierda. De este abismo que soy yo misma haciéndome la vida difícil. Pero, y la soledad??? qué hago con mi soledad?? Soledad que voy buscando y de la que luego reniego una y otra vez. No quiero estar sóla. Sí, si quiero estar sola.

No tengo fucking idea de lo que quiero.

5 comentarios:

Flaura Ponte dijo...

Creo que esto funciona de la siguiente manera:
Cuando te sientes sola y no te llueven los chicos a cada paso, te desesperas y te vuelves loca por cualquier mindundi al que en circunstancias normales ni darías bola.

Mira, el año pasado cuando vivía en Madrid me rallé con un pibe de mi ciudad al que apenas conocía, luego con otro nota que no hacía más que demostrarme que era medio subnormal o medio loco o algo muy raro y luego con un amigo de toda la puta vida que jamás me había gustado y que ahora habiendo entrado en razón digo: madre mía...

La cuestión es, estás a dieta, por tanto te sientes mal con tu cuerpo, ¿no? Eres insegura, bajo autoestima, blabla, me lo sé de memoria. Teniendo en cuenta esas cosas, ¿cómo no va a afectarte tanto que cualquier persona muestre interés en tí, le pongas cachondo o lo que sea?

En mi caso al menos, me odio tanto a mí misma que reacciono con incredulidad a gustarle a las personas. Y no sólo eso, tengo tanto miedo a que salgan corriendo y se arrepientan que como ya dije soy incapaz de mostrarme como soy o de decir "no".

Pero bueno, al menos con los chicos lo he superado bastante.
O eso creo, porque de algún modo cuando una persona persiste en quererte parece que al final es a quien peor tratas, una especie de orgullo estúpido por si un buen día te abandona.

En fin, espero que de todo esto saques algo en claro... Porque ya resumiendo, se puede ver de dos maneras:
a) Un polvo es un polvo, sé fría y disfruta;
b) Si realmente no te importa pasa, concede tu tiempo a gente que realmente merezca la pena (bueno es que yo hubo una época que decidí no liarme con tíos que no me gustaran previamente, o sea, nada de desconocidos de ciego).

Suerte, un abrazo!

Patty dijo...

Creo que a todas nos asusta la soledad, pero a la vez nos gusta.
Yo he aprendido que a veces es mejor estar sola que estar mal con alguien.
Piensa como eres más feliz, con él o sin él. En todos los momentos, no solo en los buenos.
Haz una lista de los pros y los contras, a veces ayuda...
Besos

Newrea dijo...

gracias flau.
me sirve tu consejo. Está todo cristalino, sólo será un rato, un polvo es un polvo, como bien has dicho... Luego, todo volverá a ser como antes. No debería darle tanta importancia entonces, porque si no voy en su busca, todo seguirá igual. Y si voy en su busca, después todo seguirá igual también. Así que, el hecho en sí es irrelevante.

Flaura Ponte dijo...

Jajaja, bien dicho!! me gusta la palabra irrelevante, tengo que usarla más en mi vocabulario jajaja.

Fernando Gili dijo...

Es mas divertido no tener ni idea de lo que quiere... lo otro es rutina.
Siempre suyo
Un completo gilipollas