martes, 26 de julio de 2011
arreglos y desarreglos
Peso 50 kilos.
Confieso que el domingo tuve problemas para contenerme. Y cuando salí por la noche, me tomé dos tintos con limón, medio bocadillo de queso y champiñones, además de ½ batido de vainilla y ½ crepe de chocolate. Ah, y ½ copa.
Fatal. Ya me sentía mal por comer el medio bocadillo, pero lo del batido y la crepe era innecesario totalmente. Y el alcohol, también me lo podría haber ahorrado.
Luego, el lunes, terminé de liarla y desayuné un zumo de naranja, un vaso de leche y media tostada. Y almorcé: huevo frito con patatas fritas. Para continuar: algo de pan, un poco de tomate con queso fresco. Y de merienda-cena: medio bocadillo de queso (queso además del normal, del graso, vaya) y 1 melocotón. Y tres galletas de chocolate.
Una osa.
Me sentía fatal esta mañana, no del estómago, sino por el remordimiento de haber comido tanto y haberme saltado el régimen. Y no me quería pesar. Pero al final, lo he hecho, y al ver el 50.0, no me lo creía. He vuelto a subir a la báscula. Y así hasta 3 veces.
Vale, no he “engordado”??. Tal vez no numéricamente, pero el estropicio ya está hecho y esta semana lo tengo que arreglar otra vez.
Vine con una preocupación añadida. Ayer por la noche tenía ganas de llorar, estaba super deprimida. Esta mañana, exactamente igual. Y ahora, por momentos, la depresión viene y va. Además, hoy me han dado otra mala noticia…
Pero si me apoyo en mi idea de adelgazar, todo se vuelve de color de rosa. Al ver que no he engordado, que lo puedo remediar, que puedo seguir adelgazando, que puedo seguir contando calorías cada día, que puedo seguir intentando que la ropa me quede un poco más ancha cada vez, que puedo seguir intentando ser flaca. La vida se hace más fácil. Mi pensamiento se gira y se enreda en las dietas, el metabolismo, el ejercicio, las calorías, la energía, el autocontrol… Y puedo olvidarme de todo lo demás, y ser sólo yo y un único pensamiento: el de ADELGAZAR para siempre.
Y digo para siempre, porque siempre estaré adelgazando. Incluso si llego a los 47. Porque el mantenimiento de ese peso será como una dieta para adelgazar de por vida.
Hoy, voy bien. Desayuno: 1 melocotón, Comida: verduras al vapor con atún al natural, 1 rebanada de pan. Merienda 1 melocotón y 1 yogur desnatado. Y no pienso cenar. Me tomaré una cola zero.
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4 comentarios:
Buff me has matado con lo de que la vida se vuelve de color de rosa cuando se enreda en la cuenta de calorias pq es lo que me pasa a mi. Ya no es el aspecto fisico, es un medio de escape, y eso es lo peligroso porque lo del fisico lo podremos superar algun dia, pero el vacio emocional que deja no centrarse en la dieta, no... tendria que ser sustituido con otra cosa. En mi caso, he buscado muchisimos sustitutos y ninguno se asemeja a esto. Las drogas me imagino que si pero ni las he probado ni ganas que tengo XD
Piensa que si has comido todo eso y no has engordado, ahroa tu cuerpo no se esperara que le quites cal de golpe y fijo que es tu oprtunidad para llegar al 47. Animo!!
Pues a mi dos tintos con limón, medio bocadillo de queso y champiñones, además de ½ batido de vainilla y ½ crepe de chocolate y ½ copa me parecen un ligero tentempie...
Siempre suyo
Un completo gilipollas
El problema es que el día que engordes y se sume a todos los problemas "reales" caerás en picado. Es lo que tienen los parches, que no curan. A veces incluso ponen las cosas peor.
Suerte, aunque... chungo.
Gracias Seda por tus ánimos, intentaré por todos los medios aprovechar esta etapa, e intentar llegar a los 47...aunque está mucho más complicado de lo que parece.
Mmmh, podría ser que al escribir lo que comí por mitades, no pareciese tanto...pero sí que fue... De todas formas, gracias también por el comentario, don gilip.
Y flau, ya lo sé. El mantenimiento de este estado mental es inversamente proporcional a la cifra de la báscula. Ya sabes, también lo he pasado. Vengo de vuelta de recuperar kilos, para luego, volver a perderlos. Y el caso, es que da igual. Porque siempre estaré gorda.
Sin embargo, esta felicidad de pega, este parche (como tú muy bien dices)...tiene fecha de caducidad. Llegará el día en que todo se vaya a la mierda, un día en que baje la guardia y me ganen la batalla: los kilos, la comida, las emociones, los problemas. Entonces explotaré. Sin embargo, al igual que otras veces, volveré a empezar. Y el ciclo infernal se repetirá hasta que muera...
Tengo alternativa?? qué hago?? Comer sin preocuparme?? Y en qué voy a pensar entonces?? Lo hago por el vacío, es que no hay nada. NADA.
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