
Hace unos días, una compi me dijo en el descanso: "Me voy a comer una chocolatina, quieres la mitad??"
-No, gracias- respondí yo, que usualmente, siempre digo que sí. Y hoy me ha vuelto a preguntar: "quieres un bombón de los sobrantes de navidad??" y yo he vuelto a responder ya intentando disimular: "No, es que me apetece más algo salado..."-he dicho. "Y un rosco??" "No, gracias"-he dicho otra vez.... "Tía, no comes nada!, por alguna extraña razón estás a dieta??"-me ha preguntado metiéndose el bombón en la boca. Por supuesto, le he dicho que no me apetecía bombón. No era cosa de una dieta...
Pero he pensado que la extraña razón por la que estoy a dieta es que quiero verme delgada. Puede parecer una extraña razón, no lo sé. Pero es una de las razones por las que la gente en general se pone a dieta, entre otras. No estoy a dieta porque me pican los ojos cuando alguien fuma, ni porque no me gusta el color amarillo. Eso, tal vez, serían extrañas razones por las que estar a dieta....
La mía, no es una "extraña razón". Pero si a mi entorno, le va a parecer una extraña razón, alegaré "gastritis" para que les parezca una "normo-razón" y no genere comentarios estilo: "Pero, una dieta de adelgazar?!?!?!?! SI NO ESTÁS GORDA!!!"
Ya, ya, no me digáis más que no estoy gorda, que es lo que llevo escuchando toda mi vida. Pero aunque NO ESTAR GORDA para mí es bueno; lo que realmente me pone enferma y lo que odio es: "ESTAR NORMAL, NI GORDA NI FLACA, NORMAL". "Señora, yo quiero ser delgada. Déjeme hacer de mi capa un sayo".
Y lo peor de todo, es que cuanto menos como...más me hincho. Soy un globito.
Y hoy encima tengo un dolor de espalda que me voy a volver del revés. Parezco una vieja.
No hay comentarios:
Publicar un comentario